Ala 15: EF-18 “Hornet” listos para el combate

Autor:  Octavio Díez Cámara Fotografía: Octavio Díez Cámara

La actividad que caracteriza a la Base Aérea de Zaragoza, unos de los pilares fundamentales del Ejército del Aire (EA) español, es especialmente intensa. Allí, junto a otras unidades, está ubicada el Ala 15 que  aporta, para todos aquellos cometidos que se le puedan asignar, un recurso hoy por hoy imprescindible para la defensa de España: una treintena de cazabombarderos de altas prestaciones EF-18 “Hornet” -C.15 en la codificación que se les da aquí- que han sido modernizados para brindarles nuevas capacidades y están en un proceso activo que, con la llegada de nuevos equipos y sistemas de armas, permitirá mantenerlos en servicio hasta finales de esta década.

Esos reactores de combate llegaron a España en 1986 y desde entonces han mantenido una inusitada actividad de adiestramiento, en destacamentos a los países bálticos a formar parte delmejor.mos a dedicar estas p. En todo caso, el Ala 15, dotada hoy con ellos, es una Unidad especialmente versñ para garantizar su soberanía frente a incursiones aéreas rusas, a despliegues como los que realizan a la Base Aérea de Nellis en Nevada (Estados Unidos) para formarse en los exigentes ejercicios “Red Flag” e incluso en acciones de combate real que les han llevado a operar en diferentes escenarios en las últimas décadas.

Hoy, el EF-18 “Hornet”, un avión de 4ª generación, sigue siendo una plataforma especialmente válida y con un potencial ofensivo/defensivo nada desdeñable. España ya se ha planteado su relevo en una década, aunque no hay ni dotación presupuestaria concretada ni modelo definido. En todo caso, el Ala 15, dotada hoy con ellos, es una Unidad especialmente versátil y eficaz, a la que vamos a dedicar estas páginas para que así la puedan conocer mejor.

Tres décadas

Este Ala fue creada el 16 de diciembre de 1985 por Orden Circular núm. 04/85‐DOR. Recibió los cuatro primeros EF‐18 el 10 de julio de 1986 y pocos días después, el 23 de octubre, ya participaron en un ejercicio con otras unidades. La llegada de más aviones permitió alcanzar las 5.000 horas de vuelo el 13 de enero de 1988, completándose ese mes la dotación de cazabombarderos que se fueron repartiendo en tres escuadrones.

En 1989 recibieron su nuevo estandarte y pasaron a formar parte del Servicio de Alarma Aérea, contribuyendo así a la defensa del espacio aéreo español. En septiembre de 1991 llegaron a las 25.000 horas de vuelo y en julio de 1994 cruzaron el Atlántico para integrase en el Ejercicio “Red Flag”, práctica vital para su bautismo de fuego en operaciones reales que les llegó en diciembre de 1994 cuando se les envió a atacar distintos objetivos en la República de Bosnia‐Herzegovina y a Kósovo.

En agosto de 1996, diez años después de su creación, alcanzaron las 50.000 horas y las 75.000 en octubre de 1999. Fue en noviembre de 2000 cuando el 151 Escuadrón superó una evaluación táctica de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), obteniendo la calificación de  CR (Combat Ready), siendo la primera Unidad de la Fuerzas Armadas españolas en realizar, superar y obtener esa calificación que define su potencial para el combate; en octubre de 2007, alcanzaron las 125.000 horas; en septiembre de 2010, se realiza la evaluación de la OTAN a su 152 Escuadrón obteniendo la calificación de CR, siendo así el Ala 15 la primera Unidad de Fuerzas Aéreas españolas en disponer de dos Escuadrones operativos con la aptitud CR; en julio de 2011 participarían en la misión de la OTAN en la Operación “Unified Protector‐Libia”, siendo destacados a la Base Aérea Decimomannu en Cerdeña (Italia) desde donde realizaron sus misiones; el 15 de julio de 2016 se conmemoró el 30 aniversario de la llegada del primer EF-18 a la Unidad y  en junio de 2019 sus aparatos alcanzaron un importante hito al llegar a las 175.000 horas de vuelo.

Esa síntesis histórica, abreviada, es signo inequívoco del trabajo que caracteriza a los hombres y mujeres que se integran en el Ala 15. En la actualidad son unos cuatrocientos cincuenta los militares y personal civil que dan cobertura a las plantillas que permiten la actividad que caracteriza a sus medios de combate. Se reparten en una estructura que incluye a la Jefatura, al Grupo de Fuerzas Aéreas (GFA) y al Grupo de Material (GM). El Ala 15, que como lema observa la frase “Quien ose paga”, tiene una doble dependencia: orgánica del Mando Aéreo General (MAGEN), para todo lo que es personal y para el funcionamiento real del día a día, y operativa del Mando Aéreo de Combate (MACOM) que es quien asigna las misiones que se tienen que llevar a cabo.

En el GFA, que tiene a un teniente coronel como máximo responsable, se encuentran organizados el 151 Escuadrón “Toro”, el 152 “Marte” y el 153 “Ebro” que son de pilotos, los dos primeros operativos, con una quincena de oficiales asignados a cada uno, y el tercero de instrucción. Los pilotos cubren un doble cometido, pues vuelan dentro de sus escuadrones asignados y se distribuyen preferentemente por distintos negociados para realizar, en función de las diferentes labores y cometidos, un determinado tipo de tarea en beneficio de todo el Ala. Operativamente hablando, tienen tres niveles de preparación para el combate que se identifican con las siglas CR y los números 1, 2 y 3.

Ese personal inicia su preparación en la Escuela de Ataque de Talavera, donde se realiza un Curso específico para los pilotos de reactores de combate que coincide con el quinto año de su formación específica como oficiales del EA, para pasar después a ser asignados a alguno de los escuadrones equipados con “Hornet”, proceso que exige que pasen previamente por el 153 Escuadrón donde siguen un Curso de Conversión Operativa al C.15 que dura seis meses y les capacita como LCR (Limited Combat Ready). Cuando pasan a sus destinos -los escuadrones 151 y 152- deben seguir los Planes de Adiestramiento Básicos (PAB) que duran unos seis meses e incluyen tanto teóricas como prácticas. Volando más de veinte horas mensuales progresan en los sucesivos PAB y en la realización de determinadas misiones, incrementando la complejidad de las mismas y realizando lanzamientos de armas reales. Avanzarán así en su capacitación genérica del nivel CR a los CR1, CR2 y CR3; buena parte de los pilotos del Ala 15 han superado ya las mil horas de vuelo con los EF-18.  

El Grupo de Material tiene como objetivo prioritario manejar los aviones y tener operativo el número adecuado que se requieran para las misiones a realizar que se estipulan en los planes de vuelo. Con ese cometido trabaja una estructura que incluye cerca de cuatrocientas personas que se reparten por las plantillas de Jefatura con varios pilotos e ingenieros, Secretaría, Escuadrón de Abastecimiento, Escuadrón de Mantenimiento, Sección de Ingeniería y Calidad, o Simulador de Vuelo. Básicos en su actividad son cinco talleres de mantenimiento en los que se repasan estructuras, turbinas, equipos y demás elementos de los “Hornet”; además de intervenir ante problemas que puedan ir surgiendo, hay programadas una serie de revisiones importantes cada 100, 200 ó 400 horas de vuelo.

El avión

Tienen asignados unos veintiocho ejemplares de tipo monoplaza y ocho biplazas, con los que consiguen un índice de operatividad superior al 65%. Son EF-18M actualizados al estándar MLU (Mid Life Update)  coincidiendo con la mitad de su vida útil. Los trabajos fueron realizados básicamente por la industria española en un proceso que permitió compatibilizar su cabina para misiones nocturnas adoptando las gafas binoculares ITT ANVIS-9, modificar el Sistema de Planeamiento de Misión, introducir conexiones Mil-Std-1760 para extender el bus de datos hasta los extremos de las alas y poder situar allí nuevas armas, incorporar pantallas de presentación MHSD (Multifunction Horizontal Situational Display) y MUFC (Multifunction Up Front Control), optar por el nuevo procesador de misión TPAC (Tactical Pilot Awareness Computer) más capaz, mejorar los equipos de comunicaciones, adoptar un enlace cifrado de datos TDL (Tactical Data Link) tipo Link-16, mejorar el software interno del radar AN/APG-65 y reemplazar sus dos turbinas.

Paralelamente, se han ido introduciendo otras mejoras que incluyen nuevas versiones del software -designadas OFP (Operational Flight Program)- desarrolladas en España por el Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX) del EA. También, han ido integrándose nuevas capacidades en cuanto a sistemas de armas con la llegada en la última década de los novedosos misiles aire-aire IRIS-T (Infra Red Imaging System Tail) de tipo infrarrojo y alcance corto/medio, los misiles de crucero aire-superficie TAURUS KEPD 350 (Target Adaptive Unitary and Dispenser Robotic Ubiquity System/Kinetic Energy Penetrator and Destroyer) con capacidad de ataque a objetivos situados a distancias de hasta quinientos kilómetros o las bombas Raytheon GBU-48 “Enhanced Paveway” II optimizadas para ataques a objetivos reforzados y provistas con un sistema de guía GPS (Global Position System). Estas armas se añaden a otras que ya estaban en servicio e incluyen los misiles aire-aire AIM-7P “Sparrow” y AIM-120 AMRAAM (Advanced Medium Range Air to Air Missile), los misiles antiradiacción AGM-88 HARM (High speed Anti-Radiation Missile) -la capacidad SEAD (Suppression of Enemy Air Defenses) de supresión de defensas antiaéreas es exclusiva del Ala 15-;  los misiles de ataque a superficie AGM-65 “Maverick”, o las avanzadas bombas guiadas GBU-10, GBU-16 “Paveway” II, GBU-24 “Paveway” III y BGP-2000.

Se han recibidonuevos designadores de objetivos que se corresponden con el modelo “Littening” II optimizado para integrarse con el equipo ROVER (Remote Operational Video Enhanced Receiver) 5 y  poder enviar las imágenes captadas a distintos dispositivos en otros aviones o en superficie, se ha mejorado la “suite” de guerra electrónica con la entrada en servicio hace unos pocos años de un avanzado contenedor activo específico ECM (Electronic Counter Meassures) y se contrató con Tecnobit el suministro de nuevas pantallas multifunción MHSD y MUFC para la cabina, aportación que ofrece mejoras como el ser táctiles, ofrecer imágenes en color y poder observar en cada una de ellas datos de sensores distintos. Se presentó también, para integrarlo en ellos, el contenedor CORE (Capacidad Operativa de Reconocimiento Electrónico), un sistema de Inteligencia electrónica (ELINT, Electronic Intelligence) y de Medidas de Apoyo Electrónico (ESM, Electronic Support Measures) de tipo pasivo para captar todo tipo de señales y enviarlas por un enlace cifrado a diferentes destinos; una interesante opción sería decidir incorporarles un radar de última generación, lo cual les brindaría un potencial de combate mayor en el último periodo de su vida activa -podría optarse por mejorar parte de la flota que hoy vuela en el Ala 12 de la Base Aérea de Torrejón de Ardoz y los del Ala 15, dándose de baja los que están desplegados en el 462 Escuadrón de la Base Aérea de Gando en Gran Canaria- y haría menos acuciante, en lo que a plazos se refiere, la sustitución de este modelo estadounidense.

Por lo expuesto, decirles que los EF-18M “Hornet” españoles están entre los más avanzados del mundo entre los de su tipo, un avión con una capacidad de combate que hoy es vital y nada desdeñable para contrarrestar todo tipo de amenazas. Comentarles que si el avión se ha ido actualizando, también se ha actuado así en el proceso de adiestramiento de sus pilotos, contando el EA hoy con un personal que sobresale entre los de su cualificación dentro de la Alianza Atlántica. Suelen participar en adiestramientos tan intensos como el TLP (Tactical Leadership Program) que se desarrolla en la Base Aérea de Albacete y pasan regularmente por Canarias para las campañas aire-aire DACT (Disimilar Air Combat Training) o por el Polígono de Tiro de Bardenas para prácticas aire-superficie. 

Para acabar, comentar que el cazabombardero hoy asignado al Ala 15 es un modelo multi-capacidad que gracias a su variedad de configuraciones de armamento puede llevar a cabo distintas misiones tácticas en el cometido aire-aire y en el aire-superficie. Dentro del primer grupo se encontrarían las de interceptación y combate con otras aeronaves con el objetivo de conseguir y mantener la superioridad aérea. En las segundas, se incluirían tanto el ataque a objetivos estratégicos como las apoyo a las fuerzas de superficie neutralizando objetivos tácticos tanto en tierra como en el mar.

El “Hornet” sobresale entre otros modelos por la seguridad que le confiere su configuración bimotor, por su percha escamoteable que le capacita para recibir combustible en vuelo e incrementar su radio de acción, o por su robusta concepción general.

Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Tactical Online Junio 2020

Tactical Online Junio 2020
Tactical Online Junio 2020