Archivo de la etiqueta: visor

VISOR AIMPOINT COMPM5 PARA LAS OPERACIONES ESPECIALES DEL EJÉRCITO DE TIERRA

Autor y Fotos: Octavio Díez Cámara.

El esfuerzo que desde distintos ámbitos del Ejército de Tierra (ET) español se realiza en continuidad para ir adquiriendo sistemas de armas y equipos de altas prestaciones con los que dar cumplimiento a nuevas necesidades y requisitos es continuo y afecta a distintas unidades de la actual estructura militar terrestre.

Encuadrado en la División “San Marcial” de la Fuerza Terrestre, el Mando de Operaciones Especiales (MOE) se ve beneficiado de una serie de recursos que implementarán su potencial para participar tanto en cometidos convencionales como en otros que tengan lugar en escenarios asimétricos o incluso en la llamada “zona gris”. La renovación de sistemas de armas y sus complementos es imprescindible para ellos y tienen que tener a su disposición modelos nada convencionales adaptados a sus específicas necesidades.

Dentro de esa línea objetivo de corto/medio plazo se enmarcaría el tema del que aquí vamos a tratar. En los últimos meses la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE) de Jaca, que dirige el coronel José Antonio Jáñez Blanco, ha recibido varios lotes de un novedoso visor de puntería, que va a emplear en los cursos que permiten cualificar en la especialidad de OEs a los futuros oficiales y suboficiales que liderarán los Equipos Operativos de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE), del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) y en gran medida del MOE, pues la mayor parte de sus alumnos pertenecen a este último Mando.

La decisión de adquirir el Aimpoint CompM5 es una apuesta clara por un equipo de primer nivel y sigue la estela -como es lo más sensato frente a tecnologías asiáticas poco contrastadas y de bajo nivel operativo- de recientes decisiones que han hecho que naciones como Estados Unidos, Francia, Portugal, Noruega, Italia y otras más de nuestro entorno militar más próximo hayan optado también por visores como los CompM5, Micro, CompM4 y otros, todos ellos diseñados y producidos, siguiendo los estándares más exigentes del entorno militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por la firma sueca Aimpoint.

Centro de excelencia

La EMMOE, que en 2020 cumple 75 años de actividad lectiva intensa y especialmente especializada, se ha caracterizado a lo largo de su existencia por ser el Centro formativo inicial de los mandos que luego liderarían las distintas estructuras de las OEs españolas.

En especial, ha focalizado su labor en beneficio del ET y además de su carácter lectivo, el que le imprime un valor especial y le sitúa a la cabeza internacional de otros similares de nuestro entorno, les ha caracterizado, por la especial preparación y cualificación del plantel de instructores que han tenido y tienen en la Escuela de Jaca, el ser experimentadores de nuevo material. Es conocido el impulso que desde ese lugar se ha hecho para valorar los sistemas y equipos que hay disponibles en el mercado internacional y comprobar, con procesos especialmente intensos y exigentes, si cumplen con las cualidades que se les exigirá durante el uso en escenarios complejos y nada convencionales.

Dentro de esa línea de trabajo, ellos han estado en los últimos tiempos valorando las cualidades y prestaciones de distintos sistemas de puntería propios de fusiles de asalto y subfusiles, sobre todo, en su caso y respectivamente, los G36 y UMP (Universal Machine Pistol) de la germana HK.

Ese esfuerzo les llevó ya hace un tiempo a solicitar algunas unidades de visores de punto rojo de la más moderna concepción y mejores prestaciones. Se fijaron en la última evolución de los Aimpoint, los de punto rojo más valorados en todo el mundo que son de origen sueco y están en dotación en ejércitos como Estados Unidos, Francia, Suecia, Noruega, Portugal, o, por citar algunas, Italia.

El valorado fue el modelo CompM5 de Aimpoint que conjuga cualidades como tamaño compacto, peso contenido, gran robustez, fiabilidad a prueba del entorno más exigente y hostil, capacidad para soportar temperaturas extremas, larga vida de sus baterías y manejo sencillo y eficaz. La suma de todas ellas da como resultado un visor que es hoy la mejor opción de dotación de un ejército. Muy lejos quedan los nuevos formatos de “marca blanca” china –made in China- pero marcadas con nombres occidentales pero a la cuarta parte del precio y con la incógnita de si sobrevivirá en combate o dejará tirado al soldado durante el despliegue.

La llegada de los Aimpoint CompM5 es ya una realidad para la EMMOE que ha solicitado dos lotes que suman sobre medio centenar de unidades, número al que pronto se añadirá una mayor cantidad de visores. Serán el estándar que se empleará por parte de los alumnos del Curso de OEs para mandos en lo que son sus ejercicios más dinámicos y en las prácticas de tiro, que en su caso son muchas y se enmarcan sobre todo en supuestos que comprenden acciones de fuego real que se desarrollan en escenarios rurales y en espacios urbanizados. La capacidad del sistema compacto CompM5 para un apuntamiento instintivo y preciso sobre objetivos situados a distintas distancias que estén en posición fija o se encuentren en movimiento -gracias a su concepto y referencia interna de color rojo que puede regularse en su intensidad y facilita la toma del objetivo tanto de día como cuando se emplean gafas de visión nocturna (NVD, Night Vision Devices) monoculares o binoculares de noche-, sin error de paralaje y al que pueden añadirse magnificadores de 3 y 6 aumentos que también ofrece Aimpoint en su catálogo de productos, suma muchos aspectos positivos para un centro como la EMMOE que busca la mejor y más exigente capacitación de los pocos que finalizan sus cursos; complementariamente, el paso de soldados de tropa del MOE para realizar algunas fases del Curso de Aptitud Básica para OEs, va a incidir en que en algunas de las prácticas puedan también llegar a usarse los nuevos visores, incidiendo en la familiarización con ese avanzado concepto de puntería tanto en mandos como en tropa.

Momento de cambio

Es conocido que el MOE ha aprobado en los últimos tiempos la incorporación de nuevos sistemas de armas que, como los PDW (Personal Defense Weapon) MP7 del calibre 4,6x30mm -para el mismo fabrica unas municiones de prestaciones sobresalientes la empresa suiza RUAG- o las ametralladoras medias MG5 del 7,62x51mm, están siendo incorporados en sus Grupos de Operaciones Especiales (GOEs) y Unidad de Operaciones Especiales (UOE), las estructuras más focalizadas en lo que es la realización de los cometidos propios de acciones directas, reconocimiento especial y asistencia militar que definen a su entorno específico de trabajo. La llegada de ese tipo de armas está ya concretada y es de suponer que más pronto que tarde también, como ya han hecho por ejemplo en la FGNE -ellos emplean el también avanzado visor Aimpoint Micro en sus armas de asalto-, se decidan por renovar sus actuales fusiles de asalto del 5,56x45mm.

En el proceso de implementación de sus capacidades se contemplaría el de renovación de parte de sus sistemas de puntería más clásicos y menos efectivos, objetivo claro y definido en el que el modelo CompM5 cobra especial fuerza al ser ellos usuarios también de versiones anteriores de la familia Aimpoint que como esta nueva se caracterizan por la mejor transmisión de la luz para que el ojo perciba más fácilmente donde está el objetivo y lo identifique de forma más rápida.

Es más que previsible, y la decisión de la EMMOE en ese sentido deja clara la línea óptima y eficaz a seguir por las OEs del ET, que durante el próximo año veamos ya ese efectivo y novedoso visor en manos de algunos de los componentes de los EOs del MOE, un proceso natural si se tiene en cuenta que los holográficos que tienen asignados ya llevan muchos años de uso continuado y su equipamiento tiene que ir renovándose de forma continua para incidir en que su eficacia combativa sea la mejor para neutralizar cualquier amenaza a la que se enfrenten de la forma más eficaz y con el menor riesgo para ellos y la fiabilidad de un visor Aimpoint.

Decirles sobre el CompM5 que se caracteriza por un punto rojo de 2 MOA (Minute Of Angle) que tiene las dimensiones óptimas para trabajar con él en entornos CQB (Close Quarter Battle) y facilitar impactos precisos en puntos muy concretos de aquellos que son el objetivo. En la EMMOE han sido muy críticos a la hora de someter al visor a una serie de pruebas nada convencionales en lo que a utilización se refiere, con un nivel de exigencia, que es el que define al material propio de las OEs, que está muy por encima del que materializan otras unidades de carácter más convencional.

Por lo que hemos sabido del proceso de validación, ha sido especialmente positivo el hecho de que las manipulaciones para la activación del elemento mecánico que regula la intensidad de su punto rojo interno -10 posiciones, cuatro de ellas para modo nocturno- sean especialmente fáciles y puedan realizarse con los guantes que protegen de impactos o del frío puestos. Muy útil para ellos es su configuración tubular que facilita el tener una mejor percepción del entorno próximo al objetivo, pues se opera con él con los dos ojos abiertos para permitir un campo de visión añadido adicional al del propio visor, lo que se agradece cuando se combate ya sea en espacios amplios o cerrados, en los que una nueva amenaza puede generase desde puntos distintos del que centra la acción principal y conocerla incidirá en que pueda neutralizarse de la forma más rápida y eficaz. La ligereza del conjunto, que con la montura pesa sólo 238 gramos, es un factor que debe tenerse muy en cuenta pues es usual que los operadores adscritos a las OEs monten en sus armas de asalto visores, láseres y otros complementos.

Para el personal de la EMMOE han sido especialmente positivos la suma de detalles tecnológicos y de funcionamiento impecable que definen a este visor de Aimpoint. La capacidad de la pila, que en este modelo está localizada en la parte superior derecha de la robusta estructura circular principal, para mantener activa la referencia interna por más de 50.000 horas o cinco años, es un factor muy a tener en cuenta, como también lo es el hecho de que se trate de un modelo AAA que puede encontrarse con facilidad en muchos lugares del planeta. Se ha tenido en cuenta también que el CompM5 se suministra completo y preparado para ser fijado en cualquier raíl estandarizado Mil-Std-1913 gracias a que incluye una montura de fijación rápida tipo LRP (Lever Release Picatinny) diseñada de forma que también ayuda a que el retroceso no afecte a la óptica y un elevador de 39 milímetros que sitúa el visor en mejor disposición para encararlo, incluso en las condiciones más extremas, de la forma más adecuada posible, elemento al que hay que añadir tapas tipo flip-up que protegen tanto la óptica delantera como la trasera de cualquier impacto accidental en ellas.

Por si esas aportaciones no fuesen pocas, este modelo de Aimpoint es compatible con sistemas NVD de diferentes generaciones, mantiene la mejor compatibilidad con los visores de aumentos 3XMag-1 y 6XMag-1 del mismo fabricante sueco, y está tan bien concebido y fabricado que puede resistir inmersiones a profundidades de hasta 45 metros, cualidad que indica lo bien sellado que está a la hora de evitar que polvo, humedad o partículas de arena pueda afectar a su interior.

Este artículo fue publicado en la Revista Táctical Online Diciembre 2020.

Tactical Online Diciembre 2020 Enero 2021

Visores Aimpoint “MICRO” y supresores B&T “ROTEX-V”, la elección de la Fuerza de Guerra Naval Especial

Texto y Fotos:          Octavio Díez Cámara

Lanzamientos al agua para realizar inserciones discretas con las que aproximarse a playas de litorales potencialmente hostiles, prácticas de adiestramiento a unidades de naciones africanas para formarles en aspectos concretos que caracterizan a las tropas de élite, movimientos dinámicos por zonas urbanas para actuar sobre aquellos que son su objetivo, asaltos certeros sobre objetivos navales para neutralizar a terroristas armados, patrullas por zonas nevadas para alcanzar determinados lugares de observación que les permitan obtener Inteligencia del adversario, saltos paracaidistas en la modalidad de alta cota (HALO/HAHO, High Altitude Low Opening/High Altitude High Opening) para llegar a la zona de actuación de forma discreta,…, son, entre otras muchas, las capacidades que definen a aquellos que forman parte del selecto, eficaz y preparado núcleo de Operaciones Especiales (OE’s) de la Armada española.

Actividad intensa

Acciones directas, reconocimiento especial o asistencia militar son, a grandes rasgos, los cometidos propios de una Unidad que forma parte de la Infantería de Marina y al que se conoce como Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE). Acaban de cumplir ya diez años de actividad intensa y exigente en su actual configuración orgánica y emplazamiento -La Algameca cerca de Cartagena-, periodo en el que se les ha alertado para realiza numerosos despliegues en Zonas de Operaciones que podíamos como definir de “calientes” o para llevar a cabo acciones reales de liberación, como la exitosa que llevaron a cabo en 2011 para liberar de sus captores a la ciudadana francesa Evelyne Colombo.

Aquellos que forman el selecto núcleo de personal operativo, el asignado a los  estoles en los que se encuadran los que asumen directamente las misiones antes señaladas, han superado un difícil y exigente curso inicial y se han adiestrado de forma continuada con un nivel especialmente duro que hace que sean los más experimentados militares de OE’s españoles en el ámbito de la Guerra Naval Especial (SNW, Special Naval Warfare) en el entorno litoral. En lo que más les define se une una especial preparación, que es notablemente exigente en su intensidad y que combinan con despliegues operativos para llevar a cabo todo tipo de misiones en distintos puntos del planeta -actualmente están liderando un SOTG (Special Operations Task Group) que realiza tareas formativas a núcleos de alta capacitación del Ejército y las Fuerzas de Orden Público iraquíes-, con un equipamiento que tampoco es convencional ni clásico y en algunos de sus aspectos es hasta “clasificado” y no deben difundirse detalles muy concretos a terceros.

Hemos sabido que han asumido la renovación de su armamento personal, optando por la pistola Glock 17 del 9x19mm Parabellum -de las que poseen ejemplares con cañón más largo y supresor sónico- como arma secundaria y por los fusiles de asalto HK416 del 5,56x45mm como armamento principal. En fechas recientes han completado el equipamiento de todos ellos con este último modelo -en una versión con cañón compacto de 14’5 pulgadas que aprovecha todo el potencial del cartucho que dispara y le confiere al conjunto la mejor disposición operativa de cara a los cometidos propios de las OE’s- y así han podido reemplazar al HK G36 que venían usando hasta la fecha.

Dado que es usual que en sus despliegues sus armas se vean afectadas por inmersiones a cierta profundidad, por el polvo propio de entornos áridos, por el frío intenso de saltos en paracaídas desde grandes alturas o por una serie de condicionantes ambientales que para nada son clásicos y sí bastante duros, decidieron evaluar a la vez que adquirían sus nuevos HK416 determinados complementos que les brindan una capacidad operativa mejor y más amplia.

De un lado, tras valorar algunas de las opciones que se encuentran disponibles en el actual mercado de sistemas de puntería para armas de asalto y comprobar las cualidades que realmente definen a los distintos modelos cuando se usan en situaciones casi límite en las que se concretan sus prestaciones reales y quedan perfectamente claras sus limitaciones y defectos, han decidido equipar a todo el personal con un sistema de puntería novedoso, eficaz y acorde a lo que demanda una Unidad como la FGNE. El seleccionado, que ya llevan todos aquellos que trabajan en los estoles en sus actividades del día a día, en sus entrenamientos característicos y en sus despliegues fuera de las fronteras españolas, lo fabrica la firma sueca Aimpoint, líder internacional en lo que a modelos de visores punto rojo se refiere porque comenzó hace varias décadas a trabajar con ese concepto y lo ha ido, poco a poco, evolucionando para introducir en sus diseños todo tipo de mejoras técnicas y funcionales que permiten obtener unas prestaciones sobresalientes.

Estas últimas son las que han hecho que en el caso que nos ocupa se hayan decantado por el pequeño visor modelo “Micro” T-2 con referencia interna de 2 MOA. Se caracteriza por un tamaño muy compacto al tener unas dimensiones de sólo 6,2 x 4,1 x 3,6 centímetros y por un peso excepcionalmente liviano al alcanzar unos 105 gramos con montura y pila incluidas, combinación de cualidades que lo hacen óptimo al añadir una masa casi imperceptible al arma en la que se sitúa y por no limitar en nada el uso en situaciones, como las propias de los enfrentamientos CQB (Close Quarter Battle), en las que los movimientos propios suelen hacerse por espacios exiguos y donde el adversario puede surgir de improviso requiriendo de una reacción casi instintiva.

Encontramos otros detalles positivos en la selección del “Micro” T-2 que se derivan de su propia configuración técnica en la que sobresalen sus circuitos con tecnología CET que hace que el consumo de energía sea especialmente bajo con lo que se consigue una autonomía de cincuenta mil horas encendido en la posición 7 de las 12 -4 nocturnas, 7 de día y 1 extra fuerte para entornos desérticos- en que puede regularse la intensidad del punto rojo central, o sea cinco años encendido con la misma pila sin tener que cambiarla. Sus características, como el amplio campo de visión, las tapas abatibles que cubren su parte frontal y trasera, su diseño patentado que no genera errores de paralelaje, los tornillos de ajuste en elevación y deriva protegidos, la robustez que lo hace óptimo para climas extremos o inmersiones de hasta 25 metros, la compatibilidad con los diversos magnificadores ópticos de Aimpoint, el que funcione sin problemas en un rango que va desde los menos cuarenta y cinco grados bajo cero a los setenta y un grados centígrados, la posibilidad de variar la intensidad de la referencia central sin dejar de perder de vista el objetivo que se encara o la vida útil de 500.000 horas son, entre otros detalles, cualidades que hacen que este sistema de puntería optrónico se caracterice por ser extremadamente resistente y óptimo para poderlo instalar, por su bajo perfil, en diferentes tipos de armas compactas.

Eficiencia y discreción

Los cometidos de aquellos militares españoles que forman parte de la FGNE son, como antes hemos apuntado, variados y en ellos será óptimo que quienes empuñen los HK416 lo hagan con la mayor certeza de que sus impactos alcanzarán sus objetivos en el lugar pretendido, lo que, complementariamente, incide en una mayor seguridad en aquellos escenarios en los que puedan estar presentes civiles o sujetos desarmados que no haya que neutralizar.

Además, en buena parte de los despliegues que caracterizan a estas tropas de OE’s tan cualificadas les será necesario actuar con el mayor nivel de discreción, tanto en sus movimientos como en lo que es su presencia en un determinado entorno. Incidiendo en que puedan lograrlo, sobre todo en aquellas actuaciones en las que tengan que abrir fuego contra terceros, se han decidido por incorporar a sus fusiles de asalto un accesorio que hoy ya es una necesidad dentro de su especialización como contingente militar de élite. Se trata del supresor sónico, elemento que se fija de forma sencilla a la boca de fuego para que cuando se produce un disparo el ruido generado hacia el exterior sea el mínimo y así se consiga dificultar su origen y, por añadidura, a quien ha realizado la acción; ellos, en su día, cuando se mantenía activa la UOE (Unidad de Operaciones Especiales) ya fueron innovadores dentro de las unidades de su tipo españolas al optar por la pistola SIG-Sauer P230 del 9x17mm Corto y los subfusiles Sterling L34A1 Mk-5 y HK MP5, ambos del 9x19mm, que se adquirieron en configuraciones que incluían al silenciador, ya fuese roscado o integrado en su cañón, como el elemento más característico de ambos sistemas de armas.

El empleo operativo del supresor, frente a lo que algunos puedan pensar, va más allá de la propia eliminación de centinelas o de patrullas del adversario. Se encuadra dentro de lo que es la propia dinámica del tiro y por ello en su caso lo llevan siempre fijado a la boca de fuego, aunque si es necesario pueden retirarlo con inusitada rapidez. El uso del mismo junto al arma de asalto principal incide en un mejor control de las reacciones asociadas al tiro en modo semiautomático o en ráfagas, pues la relevación y el retroceso son menores y quien maneja el arma de asalto consigue un mejor control de lo que es la dinámica del tiro. Le será de gran ayuda para ser más eficiente y eficaz.

Buscando lo mejor de lo mejor disponible en el mercado europeo e internacional, y tras comprobar las prestaciones reales de diferentes soluciones, ellos han optado por una marca y un modelo que, sin lugar a duda, son hoy por hoy un referente que muchos toman en consideración cuando buscan este tipo de complementos. El escogido lo produce la firma suiza B&T que lleva muchos años desarrollando supresores/silenciadores y que, por ejemplo, ha venido fabricando los que HK comercializa y ha suministrado otros para los rifles antimaterial Barrett M95SP del 12,70x99mm al Mando de Operaciones Especiales (MOE) del ET.

El tipo concreto empleado dentro de la FGNE asociados a sus armas principales pertenece a la serie “Rotex-V”, uno de los modelos más recientes añadidos al catálogo de esta conocida empresa que tiene su planta de producción en Thun (Suiza). Ha sido diseñado con el objetivo de la mejor interacción con la munición del 5,56x45mm/.223 Remington estandarizada en la mayor parte de los “fusas” de los ejércitos occidentales. Ofrece una capacidad múltiple: reduce el sonido asociado a los disparos en un rango de unos 33 decibelios para generar una menor alerta en terceros; incide en la eliminación del fogonazo de los disparos de forma que otros no lo puedan identificar, e incluye en su parte frontal un diseño que permite emplearlo como elemento contundente para romper un vidrio y poder apuntar a aquellos que se encuentren detrás.

Sobresale también su tamaño compacto, pues mide 19,8 cm y tiene un diámetro de 3,9, y por su ligereza, pues su masa es de poco más de seiscientos ochenta g, combinación que incide en que sea una de las opciones más livianas de entre las de su tipo. Está fabricado combinando los avanzados materiales inconel y thermax para que sea extremadamente resistente al uso disparando el arma en modo de ráfagas durante enfrentamientos intensos e incluye en su parte posterior un elemento de anclaje/fijación tipo QD (Quick Detach) que facilita su posicionamiento rápido en las bocachas que cumplen la estandarización OTAN. En el caso que nos ocupa suelen llevarlo acoplado a sus HK416 en continuidad, aunque pueden también situarlo en una pequeña funda acoplada a su cinturón o chaleco o en la mochila, teniéndolo así a mano de cara para poderlo usar si se concreta una acción en la que beneficiarse de sus múltiples cualidades y capacidades.

Para acabar, señalar que la combinación de los Aimpoint “Micro” T-2 y los B&T “Rotex” en los HK416 de la FGNE de la Armada española, avanzados sistemas tecnológicos que distribuye en España EDS S.L., es una muy buena elección. Personalmente, llevo muchos años compartiendo experiencias con su personal, tanto en los formatos de las unidades anteriores como en la actual, y siempre han sido líderes en España en la evaluación e incorporación de soluciones técnicas que incidan en que sean aún más eficaces de cara a llevar a cabo sus cometidos.

Aprovecho la ocasión para agradecer a quienes forman y han formado parte de las plantillas de la FGNE su dedicación y esfuerzo, muchas veces en escenarios lejanos y no siempre en las condiciones más idóneas, en beneficio de la Seguridad de todos los españoles.

Este artículo se publicó en el número de la Revista Táctical Online Febrero 2020.

Tactical Online Febrero 2020

Visor Aimpoint T2

El visor de punto rojo Micro T-2 de la marca Aimpoint, evolución del Micro T-1 que emplean numerosas unidades policiales y militares de todo el mundo, incorpora importantes mejoras “empaquetadas” en un conjunto de tamaño reducido. 

Sigue leyendo