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El Ejército de Tierra apuesta por el lanzador GL06

Distintos estamentos del Ejercito de Tierra (ET) español llevan ya unos años trabajando con ahínco para buscar soluciones novedosas e innovadoras con las que responder a los numerosos requisitos e intereses que se contemplan dentro del avanzado concepto Fuerza 2035 que va a impulsar la renovación total de estructuras, capacidades y medios.

Buscando un objetivo final especialmente maduro y eficiente se contemplan distintas áreas de trabajo y cada una de ellas suele tener a una Unidad como primer referente en aquellos estudios, validaciones o experimentaciones que se realizan de cara a abordar la mejor decisión final. Una es la que se refiere a las armas no letales, un ámbito que hasta la fecha no había tenido una especial repercusión en lo que a medios específicos si refiere.

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GRECO, Caballería de La Legión

Autor:        Octavio Díez Cámara Medio:       Revista “Soldiers”

El Ejército de Tierra (ET) español tiene en marcha, tras incidir estos últimos años en la transformación de sus unidades tipo Brigada en el actual concepto BOP (Brigada Orgánica Polivalente), un ambicioso plan para su reestructuración. En el programa llamado “Ejército 2035” se contemplan cambios que van a ser orgánicos, de capacidades, de materiales, de personal,…, para lograr estructuras más eficaces y eficientes a la hora de abordar los retos, tanto los conocidos como los previsibles, que se plantean ya para un futuro a medio y largo plazo.

Dentro de esa previsión a futuro tiene hoy por hoy un gran peso la Brigada “Rey Alfonso XIII” II de La Legión, también conocida por las siglas BRILEG. Sus estructuras actuales están siendo empleadas para validar nuevas capacidades o novedosos equipos. Ellos van a liderar, como Brigada modelo experimental, un proceso que para el ET va a ser innovador e ilusionante. Se les ha seleccionado por su potencial para el combate, pero también por el hecho que en sus estructuras incluyen ya elementos de Infantería, Zapadores, Artillería, Caballería,…, para poder configurar estructuras tipo Grupo Táctico o Agrupación Táctica en beneficio de diferentes misiones. En estas páginas les vamos a presentar el potencial de la última de las armas mencionadas, pues sus medios son potentes, móviles y versátiles, una capacidad de actuación que beneficiará a fuerzas legionarias que, aunque contundentes y aguerridas, son ligeras en su configuración y concepto.

Dilatada experiencia

La BRILEG reparte sus fuerzas entre las instalaciones de Viator (Almería) y las de Ronda (Málaga). En esta última se encuentra el Tercio “Alejandro Farnesio” 4º de La Legión que está formado por Mando, Plana Mayor de Mando y la X Bandera de Infantería Ligera “Millán Astray”. En el mismo emplazamiento opera el Grupo de Reconocimiento de Caballería “Reyes Católicos” que, al igual que las tres banderas de los dos tercios de esta Brigada, constituye uno de los elementos fundamentales de maniobra, pues es especialmente apto para cometidos de reconocimiento y de seguridad táctica. A ellos, popularmente conocidos con las siglas GRECO, les vamos a dedicar estas páginas.

Decirles que, hoy por hoy, se trata de la única Unidad de Caballería legionaria. Tiene un largo historial a sus espaldas, aunque fue ahora hace poco más de una década, exactamente el 1 de enero de 2008, cuando se les volvió a activar en la configuración actual con efectivos y medios que en parte provenían del Regimiento de Caballería “Numancia” nº 9. Son herederos de un historial que se remonta al 16 de febrero de 1925, cuando el entonces “Tercio de Marruecos” pasó a disponer de un Escuadrón de Lanceros de Caballería que mantuvieron activo durante siete años e incluyó, según se establecía en la Real Orden Circular de 16 de febrero de 1925, una estructura con una plantilla de ciento cincuenta y tres plazas montadas y catorce desmontadas que permitían conformar cuatro Secciones de Lanceros a caballo.

A aquella primera referencia, que fue disuelta por Orden Circular de 26 de diciembre de 1932 rubricada por el Gobierno de la 2ª República, le seguiría otra en la llamada segunda época. En 1958, tras estallar el conflicto de Ifni, se decidió destacar a la zona a personal y material de la División de Caballería “Jarama”. Tras finalizar las hostilidades allí, y con las auto ametralladoras y carros de combate ligeros desplegados en aquel lugar por las unidades expedicionarias del Regimiento de Dragones “Santiago” nº 1 y del “Pavía” nº4, se decidió constituir dos nuevas unidades de Caballería. Surgen así los Grupos Ligeros Blindados Saharianos I y II creados respectivamente en el Tercio “D. Juan de Austria” y en el Tercio “Alejandro Farnesio”. Cada uno de ellos incluía un Mando, un Escuadrón de Plana Mayor y dos Escuadrones Ligeros con diferentes tipos de vehículos, cañones sin retroceso M40A1 de 106mm y morteros medios ECIA de 81mm. En 1960 se sustituyó parte de su material con nuevos medios blindados, cambio que hizo que se reorganizasen y que sus Escuadrones pasasen a ser de tipo Ligero Blindado. Su plantilla quedó modificada y alcanzó una cifra de más de cuatrocientos treinta efectivos.

Al abandonarse en 1975 el Sahara español se produjo una reorganización de ambos Grupos. En la conocida como tercera época, se refundieron para dar lugar al Grupo Ligero de Caballería “Reyes Católicos” que se activó en el Puerto del Rosario, en Fuerteventura. El 13 de noviembre de 1985 se les envió a Ronda para integrarlos en el Tercio “Alejandro Farnesio” y por la Orden 562/11349/88, de junio de 1988, se decidió su desactivación. Estuvo conformado por trescientos veintitrés efectivos que se distribuían entre Mando, Sección de Plana Mayor, Escuadrón de Carros Ligeros con dieciséis M-41 y Escuadrón Ligero que contaba con blindados 4×4 compactos AML-60 y AML-90 obtenidos de Francia.

La conocida como cuarta época se inicia en 2007 con la publicación de la Norma General 05/07 dentro del Plan ET-XXI. En sus adaptaciones orgánicas se decide transformar el Grupo Mecanizado “Dragones de Soria” II/9 del Regimiento de Caballería Ligero Acorazado “Numancia” nº9 en el Grupo de Reconocimiento II que queda bajo dependencia de la Brigada de La Legión. Desde que se les ha vuelto a reactivar, han participado en misiones en diferentes puntos del planeta. En 2008 uno de sus escuadrones fue destinado a la Operación “Libre Hidalgo” que UNIFIL (United Nations Interim Force In Lebanon) lleva a cabo en Líbano. En 2010 un escuadrón primero y otro después pasaron por la Operación “Romeo-Alfa” que se desarrollaba en Afganistán bajo supervisión de ISAF (International Security Assistance Force), volviendo otro más en 2012 al mismo lugar. Su estandarte incluye las corbatas relativas a las campañas de Marruecos, Ifni, Sahara, Afganistán y Líbano.

Varias capacidades

El actual Jefe del GRECO es un teniente coronel y bajo su Mando trabajan unas plantillas en las que se incluyen a unos dos centenares y medio de militares de los cuales una tercera parte son oficiales y suboficiales y el resto legionarios que en buena medida tienen una dilatada carrera profesional a sus espaldas. Muchos son los que solicitan ser admitidos en sus plantillas, lo cual queda refrendado en que hay unos veinte peticionarios por cada plaza disponible. Además, señalar que el nivel de retención es muy alto.

Sobre sus capacidades, concretarles que son amplias y se enmarcan en lo que es propio de la Caballería, aunque con el “plus” añadido en este caso de estar encuadrado en La Legión y tutelado por legionarios. Unas son las que se refieren a misiones de seguridad, las que proporcionan tiempo y espacio para diferentes actuaciones y se desarrollan tanto a vanguardia como a retaguardia o en los flancos de la fuerza a la que estén apoyando. Otras serían las propias del reconocimiento, las que le llevan a obtener determinada información y a aportarla a los canales propios en beneficio de la toma de decisiones. Las pueden realizar cubriendo itinerarios, vigilando determinadas zonas o moviéndose por una o más áreas que se les asignen. Usualmente, trabajarían a distancias de las tropas propias que no superarían los veinte kilómetros, quedando así bajo el “paraguas protector” de los medios de fuego de la Artillería legionaria del GACALEG.

Por último, y también relevantes, concretamos las misiones de combate que llevarán a cabo tanto en ofensiva como en defensiva, o en el marco de actuaciones de estabilización. Asimismo, pueden constituir un importante elemento de reserva o actuar protegiendo la retirada de fuerzas propias, persiguiendo al enemigo que intente zafarse de aquellos a los que acompañan o explotando el éxito en un momento determinado de la acción. Son un Grupo polivalente, adaptable a todo tipo de situaciones gracias a su modularidad y capaz de actuar con gran fluidez, siendo relevante el hecho que sus elementos se pueden segregar para constituir Agrupamientos Tácticos más pequeños que refuercen a las banderas.  

Sobre lo que es su estructura actual, basándonos en la última información disponible de ellos podemos concretar que incluye Mando, Plana Mayor de Mando (PLMM) y tres escuadrones.

Uno de estos últimos es el de Plana Mayor y Servicios. Cuenta en su seno con su propio Mando y secciones de Mando y Transmisiones, de Abastecimiento -pelotones de municiones, carburantes o víveres- y Técnica de Mantenimiento -pelotones de mantenimiento de armas, de automoción o de reparaciones de equipos electrónicos-, así como un Pelotón  de Sanidad con ambulancias de evacuación Iveco M40 y blindados BMR600M1. Se encargan de aportar diferetes sistemas, como un curioso blindado 8×8 VCREC (Vehículo de Combate de Recuperación y Reparaciones) o talleres móviles con medios para apoyar las actividades fuera de su base y garantizar el mayor nivel operativo del material posible, y especialistas con los que apoyar a los cometidos, despliegues, ejercicios o maniobras que realiza el resto de elementos de la Unidad.

Los otros dos son ERECO (Escuadrón de Reconocimiento). Son el verdadero potencial, en lo que a capacidades de movimiento y fuego se refiere, del “Reyes Católicos”. Una quincena de blindados y una decena de vehículos ligeros o pesados forman parte de cada uno, siendo la suma de sus tripulantes un número próximo al centenar. Un capitán es el Jefe de cada ERECO -tiene adscrito su propio Vehículo de Exploración de Caballería (VEC) en configuración 6×6- y bajo su Mando se encuentran seis elementos bien característicos. Uno es un Pelotón de Abastecimiento con camiones 4×4 y remolques de carga o aljibes. Otro una Sección de Exploración y Vigilancia que dispone de pelotones con los vehículos VERT, un medio todo terreno conformado por VAMTAC ST5 blindados, de tipo 4×4, modificados con unos novedosos sensores ópticos y optrónicos que permiten vigilancias precisas a distancias de objetivos situados a más de diez kilómetros de su ubicación. Disponen de un Pelotón de Morteros Pesados basado en dos piezas ECIA de 120mm situadas en la zona de carga de blindados de ruedas 6×6 BMR-600M1 especialmente modificados, y transformados ya con motores Scania de 310 caballos -suficientes para mover una masa que en combate supera las 16 toneladas-, para poder hacer fuego sin tenerlo que desembarcar, y así entrar y salir de posición con mayor rapidez. Además, cuentan con varias motocicletas todo terreno que son especialmente discretas.

El principal potencial de los ERECO’s, cuyo responsable es un teniente, son sus tres Secciones Ligeras Acorazadas (SLAC), idénticas en lo que son sus medios humanos y materiales. En cada una de ellas se incluyen dos VEC, con un pelotón de exploradores en su interior y caracterizados por su cañón Oto-Melara de 25mm -municiones rompedoras y perforantes-, y dos Vehículos de Combate de Caballería (VCC) “Centauro”. Estos últimos, en configuración 8×8, se caracterizan por una gran protección balística, estar movidos por un motor Iveco turbodiesel de 520 caballos, estar equipados con una pieza principal de 105/52mm capaz de impactos certeros a distancias de hasta 3,5 kilómetros -disponen de municiones perforantes, de carga hueca, tipo “flecha” y de instrucción- y tener un peso en combate que supera las 27 toneladas.

Tanto el VEC como el VCC, que pronto será sometido a un proceso de mejora de capacidades para poderlo seguir manteniendo en uso durante un par de décadas más, cuentan con cámara térmica, lo que amplía sus posibilidades operativas de día y de noche. El VEC será, durante la próxima década, reemplazado por la versión específica del 8×8 “Dragón” ya contratado y equipado con una pieza principal de 30mm con un lanzador doble de misiles contracarro “Spike”.

Es probable que en el devenir de los próximos años el actual “Reyes Católicos” vea transformada su estructura y reciba nuevos medios materiales, siendo importante reseñar que su capacidad ofensiva es notable y una excelente aportación para reforzar a otros elementos de la actual y futura BRILEG.

Este artículo fue publicado en el número de la Revista Táctical Online de Mayo/Junio 2019.

Revista Tactical Online Mayo Junio 2019
Tactical Online Mayo – Junio 2019

LA ARTILLERÍA DE COSTA EN EL ET

Autor: Octavio Díez Cámara Fotos:       Octavio Díez Cámara, Ejército de Tierra, EMAD, MDE.es

El Ejército de Tierra (ET) español se encuentra inmerso en una ambiciosa planificación a futuro para transformar sus estructuras dentro de lo que se conoce como “Ejercito 2035”, aunque la crisis actual derivada del coronavirus seguramente influirá de forma negativa en esa voluntad. Se trataría de implementar capacidades, renovar estructuras, añadir nuevos medios,…, de forma que se pueda organizar una capacidad de respuesta con la que actuar contra amenazas conocidas y contra otras que, de diferente carácter, puedan llegar en un futuro.

Dentro de ese ambicioso plan de transformación se incluye a las diferentes armas. En Artillería, se plantean, entre otras hipótesis a medio y largo plazo, la renovación de algunos sistemas antiaéreos o la llegada de los ansiados lanzacohetes móviles de gran calibre En la parte de campaña, donde se han adquirido diferentes tipos de obuses de 105 y 155 milímetros que han ido entrando en servicio en las últimas décadas, la situación parece que no está especialmente mal tras haberse activado en fechas recientes la compra de modernas municiones de tipo convencional y guiadas, aunque algunos ya opinan que sería conveniente evolucionar parte de las piezas hacia un concepto móvil en un afuste sobre la zona de carga de vehículos ligeros o camiones -en función del peso del conjunto- para incidir en una mejor movilidad y en una mayor capacidad de desplazamiento para evitar las acciones de contrabatería, pues en las próximas décadas habrá numerosos sistemas aéreos optimizados para actuar de forma precisa contra los sistemas terrestres generadores de fuego; incluso, desde el ET apostarían por renovar la capacidad autopropulsada con un modelo basado en un blindado de ruedas, aunque una opción oruga aprovechando algún chasis ya en uso convenientemente modificado no estaría del todo mal.

Ámbito específico

Dejando de lado buena parte de los aspectos comentados en nuestra introducción, por lo menos hasta que podamos abordar algunas explicaciones específicas sobre ellos que puedan ser interesantes para nuestros lectores, en estas páginas vamos a centrarnos en un análisis sobre lo que es la capacidad de Artillería de Costa. Se trata de un entorno que nos es propio, pues España tiene muchísimas rodeando su perímetro y contamos con dos archipiélagos que también cabría proteger, siendo hoy clave todo aquello relacionado con las operaciones en el entorno litoral.

La situación ha ido evolucionando a la vez que el ET, que es el principal valedor del concepto de fuegos propiamente dicho -la Armada tiene responsabilidades navales y el Ejército del Aire podría actuar contra buques en superficie y submarinos que pudiesen intentar algún acto hostil cerca de nuestro territorio-, porque se han sucedido distintos planes de transformación y reestructuración -no olvidar a META, RETO, NORTE,…- que han ido eliminando capacidades que se tenían a la vez que han propiciado una reducción sustancial de los efectivos terrestres. En buena medida, y dado que unos se han sucedido a otros sin llegar a implementarse en su totalidad, lo que se ha hecho es ir actuando de forma más o menos diligente para adaptar las capacidades a los tiempos y a los recursos disponibles.

En ese sentido, y como punto angular de partida en lo que es su vertiente más histórica, les podemos decir que en los primeros años del siglo XX surgieron diversos planes de artillado costero del litoral español. En 1926 se aprobó la compra a Gran Bretaña de dieciocho piezas Vickers de 381/45 mm -curioso es que su vida útil era de sólo 350 disparos con carga de combate- y la incorporación, parte de ellas compradas también a ellos y otras cincuenta y cuatro construidas por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN), de un gran numero de las de Vickers 152/50mm. Se obtuvieron también otras dieciséis Vickers-Amstrong de 305/50mm procedentes de los acorazados “España” y “Jaime I”. Todas ellas, junto a otras que ya se tenían e incluían a los obuses Ordóñez de 240/16mm y piezas obtenidas de otros ámbitos, pasaron a ser situadas en asentamientos costeros para proteger lugares como las bases navales de Ferrol, Cádiz, Las Palmas y Cartagena; la Estación Naval de Mahón; las plazas norteafricanas de Ceuta -una docena de baterías en diversos emplazamientos- y Melilla; diferentes puertos y habías en la península y archipiélagos que eran consideradas estratégicas e incluían despliegues en Barcelona, Huelva, Almería, Rosas, Bilbao, Santander o Valencia, y como punto significativo la zona del Estrecho y Campo de Gibraltar por la que transitaban numerosas vías marítimas de mercancías y naves militares de diferentes naciones.

Con el paso de los años, se fueron desactivando muchas de las baterías y las piezas -algunas fijas en afustes camuflados las pueden ver en imágenes que acompañan estas páginas- se convirtieron en material de museo e incluso algunas de ellas son hoy visitables. Se mantuvo organizada hasta mediados de los ochenta del siglo pasado la Brigada de Artillería del Estrecho (BRARTE) que incluía dos regimientos y se creó en 1965, aunque sería modificada su estructura en 1979. A su disolución se creó el Mando de Artillería de Costa del Estrecho (MACTAE) en el que se incluía Cuartel General, Unidad de Transmisiones y los regimientos de Artillería de Costa (RACTA) nº4 y nº5, dependiendo de ellos, desde el punto de vista táctico, el Grupo (GACTA) situado en Ceuta. En su seno se incluían al Centro de Operaciones del MACTAE (COMACTAE) localizado en un bunker subterráneo en “El Bujeo” (Tarifa), varios Centros de Artillería de Costa (COACTA’s) y cuatro GACTA’s con montajes simples de 381/45mm y simples y dobles de 305/50mm y de 152/50mm que se repartían por las baterías de “Punta Camarinal”, “Paloma Alta”, “Paloma Baja”, “Camorro”, “Palmera”, “Cascabel”, “Vigía”, “Punta Acebuche”, “Punta Mala”, “Guadiaro”, “Punta Blanca” o “Monte Hacho”.; ese despliegue artillero fijo se completaba con asentamientos para direcciones de tiro (DT), como las “Costilla” o las cinco radáricas de origen sueco Philips 9KA410 fabricadas bajo licencia por INISEL, y otros sistemas de captación y puntería -respectivamente los radares Marconi RX80 E12 y Raytheon Arpa 3425/9X-U o las calculadoras mecánicas López Palomo y Barr&Stround, que incidían en una mejor precisión en las acciones de fuego.

En los primeros años de este siglo el MACTAE pasó a denominarse como MACTA. Se reciben poco después nuevos obuses de 155/52 milímetros con los que se constituye el Grupo de Costa Móvil y se inicia un proceso por el que se van abandonando las baterías fijas, disolviendo los grupos artilleros y, siguiendo lo establecido en la Norma 04/09 de Adaptaciones Orgánicas que entró en vigor a principios de 2010, hasta desaparece el Cuartel General del MACTA y su Grupo de Localización e Identificación (GRULI).

La transformación del ET implementada sobre todo en la década pasada ha llevado a que en el momento de escribir estas páginas todo el despliegue reseñado no sea nada más que parte de la historia, aunque algunos asentamientos y piezas están en su ubicación sin recibir mantenimientos ni cuidados. Se decidió, para hacer frente a lo que eran las necesidades previstas en el siglo XXI y atender también a algunos compromisos internacionales que pudiesen surgir dentro del ámbito de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), mantener sólo activo el RACTA nº 4 que se asienta en las instalaciones militares de “Camposoto” cerca de la gaditana San Fernando.

Potencial actual

De esa Unidad, les podemos comentar que se ha ido manteniendo especialmente activa en los últimos años y que realiza sus adiestramientos focalizándolos en los diversos cometidos que tienen asignados. De un lado, por tratarse de uno de los elementos orgánicos del Mando de Artillería de Campaña (MACA) con Cuartel General en la Base “Conde de Gazola” en el Ferral de Bernesga (San Andrés de Rabanedo, León), les corresponde llevar a cabo acciones de fuego que apoyen y protejan al resto de las fuerzas terrestres del ET, requiriéndose que sus disparos precisos, potentes y profundos se realicen en beneficio de la maniobra que esté en curso y que generalmente se inscribirá tanto en acciones de guerra convencional como en combates que se deriven de enfrentamientos tanto híbridos como asimétricos. De otro, por los medios que tienen asignados, y por la ubicación más natural donde se les despliega, se encargan de constituir un elemento imprescindible dentro del marco conjunto/combinado para actuar diligentemente en lo que es la defensa costera del litoral peninsular e insular, concentrándose sobre todo en la zona del Estrecho de Gibraltar pero pudiendo actuar en otros lugares; esa capacidad de movilidad, que en su caso es tanto táctica como estratégica, les permitiría conformar unidades de artilleras móviles que podrían enviarse a otros escenarios y lugares para participar en aquellos planes operativos que se determinen buscando una mejor defensa de zonas o puntos costeros.

Sobre el RACTA nº 4, que como ha visto el lector tiene unas misiones de lo más variado, apuntar que en “Camposoto” se encuentra la Jefatura del Regimiento y la mayoría de sus unidades de fuego o de apoyo y mantenimiento, despliegue que se completa con dos destacamentos ciertamente alejados de San Fernando. En la también gaditana Tarifa, separada de la anterior por unos noventa kilómetros que pueden recorrerse en una hora por carretera, se mantienen operativos los acuartelamientos de “Punta Camarinal”, donde se suele desplegar a la Batería de Localización e Identificación de Objetivos (BLIO), y “El Bujeo”, encontrándose en este último el bunker que acoge el Centro de Operaciones evolucionado del seguimiento y control originario del MACTAE -está protegido de forma que resiste a explosiones nucleares que puedan producirse en sus inmediaciones e incluye grupos electrógenos para ser autónomo-; sus medios los completan con la Sección de Transmisiones provista tanto de estaciones de transmisiones: las “Rioja” con tres equipos de radioenlace por estación para asumir distancias de hasta 40 km, “Extremadura” que facilitan la integración con la Red Básica de Área (RBA) y otras redes, las “Hércules” que dan servicios al Puesto de Mando- y los medios del Sistema Militar de Telecomunicaciones e Información que incluyen los equipos satélite de altas prestaciones TLB-50 IP.

La estructura del regimiento, que pasó a depender del MACTA el 1 de enero de 2010, incluye, además de algunos elementos ya reseñados en el párrafo anterior, un Mando que ostenta un coronel e incluye una Plana Mayor de Mando (PLMM) para auxiliarle en sus funciones, una Batería de PLM, una Batería de Servicios con varias secciones y tres baterías de obuses con seis piezas en dos secciones y una DT cada una que constituyen el GACTA I/4.  Operativamente hablando, esos elementos apuntados, junto a otros más, se pueden constituir, desde el año 2015 y tras publicarse una Directiva específica del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), en lo que se conoce como Unidad de Defensa de Artillería de Costa (UDACTA), aunque desde 2007 ya se había comenzado a trabajar ese concepto en el contexto del Plan de Disponibilidad (PLDISP) del ET.

Esta última Unidad se trata de una organización operativa con capacidades para tener un grado de disponibilidad elevado y proceder a la defensa costera móvil, incluir potencial para explorar y adquirir objetivos navales, tener capacidad de identificación de los anteriores y poder batir simultáneamente a dos de ellos. Por lo señalado, está liderada por un comandante e incluyendo unos ciento veinte efectivos que se reparten entre un núcleo de Mando y Control, un Núcleo de Fuego que incluye dos secciones a dos piezas cada una -pueden generar hasta treinta disparos por objetivo en un minuto-, un Núcleo de Sensores asociados a cometidos ISTAR (Intelligence, Surveillance, Target Acquistion and Reconnaissance), un Núcleo de Apoyo Logístico con equipos móviles asignados a las tareas de mantenimiento -especialidades de automoción, electrónica, telecomunicaciones, informática y armamento- y abastecimiento, y un Núcleo de Protección de entidad compañía que suele ser aportado por unidades de Fuerza Terrestre (FUTER).

En esa estructura, atendiendo a los diferentes cometidos y funciones de cada uno de sus elementos, se incluyen materiales que son tanto artilleros como de vigilancia y seguimiento. Entre los primeros se incluyen dieciocho obuses 155/52mm APU SBT-1 fabricados por la Empresa Nacional Santa Bárbara -el prototipo se montó con tubo originario de la germana Rheinmetall y usando un diseño/planos en los que se aprovecharon trabajos previos de la compañía SITECSA-. Estas piezas, de las cuáles las primeras cuatro se recibieron en 2001 tras aplicar los programas de Investigación y Desarrollo llamados “Grupo de Costa Móvil” y “Dirección de Tiro Móvil” y el resto durante la segunda mitad de la pasada década -se completó su recepción en 2009-, son remolcadas por camiones tractores Iveco M.250.37WM en la que se transporta también la dotación de seis a ocho personas y un total de dieciséis proyectiles para realizar los primeros fuegos, aunque incorporan también una unidad de potencia auxiliar y elementos de control para facilitar su movimiento autónomo, a unos 15 km/h, en beneficio del cambio de asentamiento. Este obús pesa unas 13 toneladas, tiene un alcance efectivo con munición asistida de unos cuarenta km y un ritmo máximo de diez disparos por minuto, y han sido modernizados para dar lugar a la variante V07 que incluye un ordenador rugerizado con el software SB-CDU que incluye partes específicas para fuego costero.

Dentro de los segundos, destinados a acciones de vigilancia y seguimiento, destacan sus contenedores estandarizados, para facilitar así su movimiento por vía aérea o en las plataformas habilitadas en camiones de configuración 4×4 y 6×6, que se han transformado para cumplir varios cometidos. Unos, designados RAE (Radar de Exploración), se encargan de misiones de adquisición y exploración por lo que incluyen un radar que permite el seguimiento automático de múltiples objetivos y la integración de ellos como trazas gracias a un sistema “Hércules” de Mando y Control. Otros están configurados como Puesto de Observación Móvil (POMO) gracias a un pedestal optrónico elevable que incluye cámaras de televisión diurnas con un zoom de 62x y cámaras infrarrojas que permiten la vigilancia de noche o en condiciones meteorológicas adversas de objetivos situados a distancias de hasta 20 km. Los hay también habilitados como Puesto de Mando de Batería, por lo que incluyen sofisticados equipos y antenas para facilitar las comunicaciones y elementos de presentación de trazas para la toma de decisiones. Importantes son aquellos que se sitúan próximos, usualmente bajo redes miméticas para dificultar su localización, formando el Centro de Operaciones de Grupo de Costa (COACTA) que se encarga de centralizar, valorar y difundir información para así identificar a los objetivos y asignarlos a las diferentes baterías que conformen un determinado despliegue. Por último, se dispone de otros especialmente válidos que son las direcciones de tiro del tipo 9KA-410 provistas con un radar de vigilancia optimizado para alcances superiores a los cien kilómetros y complementado con un conjunto sensor que incluye cámara de televisión diurna, cámara infrarroja y un medidor láser para distancias de hasta 40 km, conjunto controlado por varios operadores situados en una consola de gestión y tres más de presentación; a mediados de la década pasada se había transformado a móvil una de las cinco existentes, cifra que no tenemos constancia oficial de que haya crecido.

Para acabar, señalar que dentro del concepto A2/AD (Anti-access/area denial) ahora tan en boga, se han previsto cambios en la Artillería del ET que en lo que nos ocupa en estas páginas implicarán asumir un reto a corto plazo, el de proceder a sustituir el sistema de Mando y Control “Hércules” por algún derivado del SCOMBA (Sistema de Combate de la Armada), y otro a medio plazo que incluiría la tan esperada -varios estudios y programas que no vieron la luz hablaban de baterías equipadas primero con misiles como los “Exocet” y después con los “Harpoon”- compra de baterías de misiles antibuque con las que incrementar el alcance, precisión y potencia de las acciones de fuego. Como colofón, comentar que entre los días 3 y 7 de junio del año pasado se evaluó y certificó a la UDACTA II/19 en un ejercicio ambientado en un escenario similar al de la Operación “Atalanta” que se lleva a cabo en la zona del Índico con medios bien distintos a los artilleros.

Este artículo se publicó en el número de la Revista Táctical Online de Mayo 2020

Tactical Online Mayo 2020

MOBILITY 2020, EJERCICIO DE MOVILIDAD DEL MOE

Autor y Fotos:    Octavio Díez Cámara

El Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de Tierra (ET) español ha realizado uno de los ejercicios de adiestramiento más importantes de los que conforman su programa de formación anual.  Hemos estado con ellos en el Centro Nacional de Adiestramiento (CENAD) “San Gregorio” de Zaragoza para conocer algunas de las peculiaridades de esas jornadas y de ello les damos algunos detalles en estas páginas.

El MOE, por ser un elemento que focaliza su actividad e Operaciones Especiales (OE’s) en el entorno terrestre da especial énfasis en el entorno de los tres Grupos que lo conforman a todo lo relacionado con el uso y desplazamiento en vehículos todo terreno compactos blindados y convencionales, pues en ellos sus Equipos Operativos (EO’s) serán capaces de desplazarse de forma discreta y precisa hasta aquellos lugares en los que lleven a cabo sus cometidos de reconocimiento especial o acciones directas.

“Mobility” consiste en un par de intensas semanas en las que se practican procedimientos y se ponen en común determinadas tácticas, para que los diferentes EO’s de movilidad del MOE, que suelen realizar esas prácticas acompañados de otros recursos del ET o de otras ramas de las Fuerzas Armadas españolas, se coordinen mejor en lo que es esta especialidad de combate. Sabemos que desde hace unos pocos años se está haciendo un especial esfuerzo para crear más EO’s de esta especialidad y adquirir vehículos específicos con los que poder desarrollar cometidos específicos que se encuadren dentro de lo que es más característico a una progresión de inserción/extracción y de infiltración/exfiltración -en la primera se cuenta con apoyos externos y en la segunda con medios propios- para poder llegar al punto o área en la que se estime tengan que desarrollar alguna actividad concreta; es más, a corto plazo ya se ha planteado un concurso público abierto para adquirir veinticuatro nuevos VLOE (Vehículo Ligero de OE’s) que deberán comenzar a llegarles a partir de 2021 y que permitirán complementar y reemplazar a otro material rodante más antiguo.

Base Avanzada

El personal del MOE se desplazó desde su sede en Alicante hasta Zaragoza con vehículos de diverso tipo y capacidad. Allí, aprovechando las propias instalaciones y contenedores que se han dispuesto en un área que es óptima para labores de Mando o logísticas, se estableció una Base Operativa Avanzada (FOB, Forward Operating Base) que estuvo liderada por el Grupo de Tareas de OE’s (SOTG, Special Operations Task Group) “Murciélago” del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) “Valencia” III, contando en su apoyo con militares de los otros dos GOE’s y de otros núcleos que conforman hoy la estructura del MOE.

Antes de avanzar, les comentaré que el empleo de Fuerzas de OE’s (FOE’s) se hace porque aglutina numerosas ventajas. Son especialmente discretas y pasan desapercibidas de cara a la opinión pública, lo cual incide en la reducción de riesgos derivados a la posible falta de apoyo social. Son económicas en cuanto a los medios que las caracterizan y al equipamiento de aquellos que forman parte de las mismas. Son una alternativa a disposición de líderes políticos y militares que se caracteriza por su bajo perfil de empleo y su gran influencia. Son un elemento con un coste bajo en sus despliegues, lo que posibilitar mantener determinados compromisos internacionales incluso durante escenarios económicos y financieros restrictivo. Son un elemento que al ser activado y desplegado activa de inmediato un claro mensaje a la comunidad internacional de voluntad y de compromiso.

Esas cualidades, a las que podríamos añadir otras, se obtienen empleando pequeños equipos, los EO’s en los que hay oficiales, suboficiales y tropa. Los lidera un capitán que actúa como Jefe y es quién mantiene una serie de relaciones con otros elementos externos que son vitales para obtener el requisito buscado. Dentro del EO’s hay un pequeño elemento de Mando y dos equipos (EB, Equipo Básico) que, siendo una clave muy importante de su éxito, incluyen una serie de especialistas en áreas como transmisiones, explosivos, conducción de vehículos, uso de medios de vigilancia, armamento, asistencia sanitaria, navegación o inteligencia.

Centrándonos en los EO’s de movilidad, de los que hay varios en cada GOE, señalar que suelen desplazarse en cuatro, cinco o seis vehículos todo terreno, aunque también suelen emplear alguna motocicleta de gran cilindrada como complemento. En cada vehículo suelen ir cuatro o cinco efectivos, aunque ese número dependerá de la misión concreta, pues no es lo mismo una acción directa rápida en la que haya que optar por una gran potencia de fuego que una patrulla de muy largo radio de acción que se prevea tenga una duración de una o más semanas y requiera de llevar mucho combustible, agua o comida para el personal.

En la actualidad el MOE dispone de tres medios básicos para estos equipos. El más característico es el VLOE, desarrollo especialmente ligero en el que se tomó el chasis de los Nissan ML-6 y se transformó con una serie de estructuras tubulares y elementos ligeros. Destaca del mismo su movilidad y su velocidad y capacidad de sorpresa, siendo óptimo para poder llevarlo en el interior o a la eslinga con helicópteros de transporte como los CH-47C “Chinook” de las Fuerzas Aeromóviles (FAMET). Mayores dimensiones que le brindan más movilidad, mucha más potencia de fuego y mejor protección, las tiene el VMOE (Vehículo Medio de OE’s) desarrollado por Uro sobre la base de sus VAMTAC (Vehículo de Alta Mobilidad Táctica). Está en proceso de recepción en el MOE, tiene una autonomía de unos 1.200 kilómetros e incorpora numerosos soportes para armas, lo que lo convierte en óptimo para emplearlo en escenarios no lineales o en espacios amplios. Lo complementan con los VAMTAC ST5 que han ido recibiendo también en los últimos años y que sobresalen por incluir una estructura fuertemente blindada que protege de todo tipo de impactos a los que en ellos viajan, usualmente tres o cuatro hombres, en escenarios como zonas urbanizadas en las que puedan haberse situado trampas explosivas (IED, Improvised Explosive Devices) o en áreas con población civil en las que tenga que hacerse una presencia especialmente vistosa.

La formación

“Mobility” se centra en lo que es el adiestramiento de los EO’s de Movilidad Táctica (MOVTAC) en actividades de planeamiento -a su nivel- y ejecución de misiones de OE’s que requieran del uso de tácticas, técnicas y procedimientos propias de la movilidad táctica terrestre con vehículos ligeros todo terreno. Sobre todo, focalizan su actividad a la realización de patrullas motorizadas de gran larga duración y largo radio de acción que actúen con apoyos externos conformados por las Fuerzas de Apoyo a OE’s (FAOE’s) -este año la Sección FAOE del Regimiento de Infantería “Zaragoza” 5 de la III Bandera Paracaidista-, medios aéreos de ala fija o de ala rotatoria, o equipos de observación aérea controlados a distancia. Complementariamente, se ha incidido en lo que es el desarrollo de procedimientos y capacidades de transmisión de imágenes desde las patrullas desplegadas a la FOB, y a la inversa.

Este año ha tenido lugar entre los días 6 y 17 de julio y frente a lo que se ha realizado en otras ediciones, la mayor parte de las misiones se han encuadrado dentro de lo que es el espacio más clásico del CENAD zaragozano, aunque en algunos casos se materializaron misiones y despliegues en las provincias adyacentes. En cifras genéricas, han sido casi doscientos los efectivos involucrados en las misiones.

Todo el supuesto, ahondando en el concepto que se busca obtener desde la Jefatura del MOE que dirige el general Raimundo Rodríguez Roca, se ha extendido más allá de esas fechas. Todo lo relacionado con la ase 1 de planeamiento y preparación se comenzó a preparar a finales de abril. La fase 2 de despliegue se desarrolló entre el 4 y 6 de julio, la fase 4 de repliegue se hizo el 16 y 17, y la fase cinco de valoración e informes se completó antes de acabar ese mismo mes. Las dos semanas en Zaragoza se centraron en unas primeras jornadas destinadas a lo que se conoce como cross-training que son unos días en los que se incide en la realización de actividades de formación en las que participan distintos elementos para poner en común capacidades o metodologías, una fase posterior en la que se realizaron las misiones asignadas a cada uno de los EO’s.

De estas últimas, que por la confidencialidad que las caracteriza no podemos darles muchos detalles específicos, apuntar que se desarrollaron de día y de noche, especialmente en esta última franja horaria que facilita la discreción de movimientos y de las acciones. Tuvieron lugar reconocimientos de ruta, acciones sobre objetivos aislados tipo kill or capture para detener o neutralizar a determinados sujetos, encuentros con enemigos en medios blindados de mayor tonelaje, ataques a puntos concretos y a objetivos aislados, emboscadas, reabastecimientos en puntos preestablecidos, escoltas de convoyes, asaltos a objetivos secundarios, operaciones de búsqueda y extracción, etc.

Decirles, ya como colofón, que el tránsito de los EO’s de MOVTAC del MOE, se realizó contando con el apoyo de una veintena de vehículos de los tres tipos más característicos de los que ahora tienen en dotación y con algunas motocicletas. En los primeros, armamento tan contundente como las ametralladoras pesadas Browning M2 del 12,70x99mm y ametralladoras ligeras MG4 del 5,56x45mm, material que en su caso complementaban con lanzacohetes desechables Instalaza C90C, con rifles de precisión y con los fusiles de asalto y pistolas que les son característicos. Señalar que hoy por hoy, y más en su caso, se ha demostrado la necesidad de que cada arma lleve aparejado el uso de un sofisticado visor de puntería que permita extraer de ella el máximo potencial en cuanto a precisión. Entre los materiales empleados se incluyen tanto los visores “CompM4” como “Micro” de la compañía sueca Aimpoint.

Para acabar, señalar que el MOE, como consecuencia de la Norma General 06/19 de Adaptaciones Orgánicas del ET para 2020, ha disuelto, con fecha 1 de julio de 2020, el GOE “Granada” II -creado en 2016-, pasando sus materiales y personal a integrarse en el resto de unidades para reforzarlos y darles una mayor capacidad. En los próximos meses se aprovechará para impulsar la mejora de otras estructuras y avanzar para conseguir un notable incremento del personal, lo que incidirá en una mayor capacidad logística y de apoyos. El MOE, dentro de la reorganización del ET más reciente, ha pasado a quedar adscrito a la División “San Marcial” que pierde sus unidades acorazadas y mecanizadas para ahora aglutinar las capacidades de elementos que, además de los de OE’s del ET, incluyen a las tropas de montaña, las FAMET o la Brigada “Almogávares” IV de Paracaidistas, la BRIPAC.

Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Tactical Online Agosto/Septiembre 2020

Tactical Online Septiembre 2020