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Aimpoint CompM5 para Francia, la decisión más acertada

Varios países europeos se han decidido, tras evaluar distintos modelos y comprobar la versatilidad de los productos de la compañía sueca Aimpoint, por los novedosos y pequeños visores de puntería CompM5. A unidades terrestres de naciones como Noruega o Finlandia, o centros de adiestramiento del más alto nivel como la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE) que el Ejército de Tierra español tiene en Jaca, hay que añadir a Francia.

Todos ellos tienen en común el uso del CompM5, novedoso y eficaz visor de punto rojo que va más allá de lo que son las ópticas más clásicas y aporta prestaciones muy superiores a otros modelos más económicos surgidos de la tecnología originaria en distintas naciones asiáticas.

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Acro P-2, novedoso visor de punto rojo de Aimpoint

Muchos profesionales del ámbito policial y militar conocen las cualidades de los visores de punto rojo fabricados por Aimpoint. Unos, porque han podido validar sus excelentes prestaciones en los exigentes entornos de las distintas zonas de operaciones internacionales o en los ahora comunes cometidos antiterroristas clásicos en numerosas ciudades. Otros, porque han oído hablar especialmente bien a sus compañeros o han leído sobre sus numerosas y positivas cualidades.

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Aimpoint Micro TL-2

Aimpoint, el fabricante sueco líder mundial en visores de punto rojo, presenta el Micro TL-2: un visor moderno y actualizado para los entornos profesionales policiales, donde destaca la fiabilidad, precisión y rendimiento.

Desde hace más de 45 años, diferentes unidades militares y policiales de todo el mundo, utilizan los visores de punto rojo Aimpoint sobre sus armas.

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¿Cuál es la diferencia entre los visores de punto rojo de alta gama y el resto?

Autor: Juan Pujol Fotos: Tactical Online, Octavio Díez Cámara y las marcas mencionadas

Últimamente, estamos asistiendo al desembarco de diversos visores de punto rojo de marcas más o menos conocidas que están sensiblemente por debajo del precio que nos tienen acostumbrados los visores de la “Champions Leage”.

Tradicionalmente, los visores de punto rojo han sido mercado de “unos pocos” y su coste siempre ha estado por encima de los 600€ en sus modelos más sencillos de entrada. También han existido visores que se parecían -muchas veces peligrosamente- a los profesionales, pero eran claramente imitaciones o falsificaciones no destinadas a un uso con armas de fuego.

En la actualidad marcas como Sig Sauer o Vortex han irrumpido en el mercado a la mitad de precio o menos, ofreciendo, al menos de entrada, características similares a  líderes del mercado internacional como los suecos de AIMPOINT.

USO PROFESIONAL FRENTE A USO CIVIL: Ya hace unos años, durante unas jornadas de tiro que tuvieron lugar en la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE) den Jaca, unos estadounidenses que aparecieron allí con un simulador VirTra, hicieron rápidamente amigos entre los asistentes. Tras varios días de tiro y confidencias, uno de ellos se reveló como un ex “delta” -la DELTA Force es la élite entre las OE’s del United States Army-, que había hecho varios “tours” en Irak durante aquellas fatídicas noches de refriegas con los talibanes. Rápidamente, se cruzaron experiencias y surgió la habitual pregunta, sobre todo a alguien experimentado en diversos sistemas de armas, sobre qué le parecía esta arma o aquella, sobre…. Las respuestas que solía dar aún resuenan en las cabezas de varios de los asistentes… “¿Ha defendido algún país?” Aquel señor lo tenía claro y clasificaba a las armas en dos tipos: las que “habían sido puesto a prueba en la vida real” y las que no.

En este caso es muy importante diferenciar el uso para el que han sido pensadas las diferentes armas y sus complementos y accesorios. Los visores de punto rojo se han establecido como un accesorio común a armas largas y ahora también en las cortas. Parece que hoy en día no se entiende practicar, tanto en el mundo personal como el profesional, sin recurrir a ellos. Es por ello por lo que diferentes fabricantes han sacado toda una gama de visores que cubren una serie de necesidades bien distintas y, en buena medida, definidas por el uso final que se quiera dar a un determinado equipo.

Como podemos imaginar, el mercado estadounidense es mucho más prolífico en armas “civiles” que militares, ya que el negocio es mucho mayor, y por tanto la oferta también.

Aquí podemos encontrar la primera característica que queremos en un visor. ¿Lo voy a usar una o dos veces al año, preservándolo de los golpes, el barro y las inclemencias del tiempo? Si la respuesta es no, sigue leyendo. Si por el contrario es sí, “casi” cualquier visor te va a servir. Ya que no necesitarás ni la precisión, ni el mantenimiento de la homogeneización, ni tan siquiera la robustez y características técnicas –larga vida útil de las baterías, capacidad de inmersión, resistente a golpes,…- que te pueden ofrecer los visores de precio más elevado.

Como resumen a este punto podríamos decir, ¿Utiliza el mismo coche alguien que necesita que le lleve y le traiga con la máxima seguridad, confort y fiabilidad quien trabaja con él y le hace 100.000 km al año que uno que hace 10.000 km.? Pues eso.

Características especiales de los visores profesionales

Pero cuando hablamos de visores profesionales, ¿dónde esta la diferencia?

La diferencia más palpable es en su robustez y fiabilidad. Cuando utilizamos un visor de punto rojo, no debe fallar nunca. El sistema de puntería es tan importante como el sistema de disparo, si uno de ellos falla tendremos un problema “vital”.

Los visores profesionales están fabricados a prueba del entorno. Su chasis y construcción interna garantizan un uso de decenas de miles de disparos, en las mismas condiciones de porte y almacenamiento que el arma sobre la que están fijados.

Por la naturaleza de su composición, un visor óptico de punto rojo es una colección de cristales, electrónica y pilas sobre un arma de fuego. Puede tener muchos puntos débiles, especialmente cuando los exponemos a temperaturas extremas, inercias y “manazas”.

Algo tan sencillo como el contacto del alojamiento de las pilas, o tan complicado como la variación del punto de impacto debido a los cambios bruscos de temperatura, son cuestiones que pueden poner nuestra vida en peligro.

Podríamos resumir las características que diferencian los visores profesionales de los civiles o “deportivos” en:

  • Robustez y durabilidad
  • Mantenimiento de la homogeneización del punto
  • Fiabilidad
  • Brillo
  • Luminosidad de la óptica
  • Autonomía de las pilas

Sistemas de auto-apagado, captadores solares, etcétera

Los visores de nueva creación, como casi todos los productos que llegan a un mercado ya establecido pueden destacar por dos razones, posicionarse como el mejor u ofrecer características diferentes. Y cuando digo diferentes no hago referencia a mejores sino diferenciarse de lo previamente establecido.

En la actualidad, estos visores de gama baja introducen “novedosas retículas”, “auto-apagado”, “panel solar”… Aquí cada uno tiene que pensar si, realmente, son novedades “útiles” cuando ya existen visores, como los de punto rojo de AIMPOINT que duran años y años encendidos con la misma pila.

Precio

Ahora vamos entendiendo algo más del porqué de unos precios frente a otros, pero aún hay más. Y son los procesos de fabricación, control de calidad y ejecución de garantías.

Los visores de rango más inferior suelen estar fabricados en países asiáticos y, como mucho, terminados de ensamblar en el país occidental de la marca. Así eluden restricciones de comercialización en determinados concursos de compra, además de poder “mostrar al mundo” que han sido fabricados siguiendo todos los estándares occidentales.

Existen dos grandes plantas de fabricación de visores en China. Casi todos, por no decir todos los visores de gama media y por supuesto baja, están fabricados en ellas por encargo para diferentes marcas, algunas conocidas.

Es difícil encontrar, de manera explícita, donde se fabrican algunos de los visores. Aunque un rápido vistazo a determinados modelos permite observar una sospechosa similitud en carcasas y características.

Conclusión

En definitiva, la adquisición de un visor de punto rojo depende de varios factores pero el más importante, por encima de su valor, es si de ese elemento de puntería dependerá en algún momento tu vida. Si la respuesta es afirmativa, merece la pena reducir riesgos innecesarios y optar por los modelos que usan aquellos que defienden, con acciones combativas intensas y exigentes, a determinados países.

Este artículo fue publicado en el número de la Revista Táctical Online Octubre 2019.

Revista Tactical Online Octubre 2019
Tactical Online Octubre 2019

Aimpoint “CompM4” para Portugal, ¡la mejor decisión!

Autor:  Octavio Díez Cámara

La crisis económica que ha azotado en los últimos años a Portugal parece que está siendo superada con éxito, pues se están ya asumiendo diversos programas de reequipamiento de los diferentes componentes de sus Fuerzas Armadas.

Entre las diferentes decisiones relacionadas con su armamento personal, que les han llevado a decidirse por la sobresaliente pistola semiautomática Glock 17 del calibre 9×19 milímetros Parabellum o a incorporar nuevos fusiles de asalto y ametralladoras medias y ligeras, entre otro material, llama la atención el hecho de que sea la compañía sueca Aimpoint una de las que aportarán los visores con los que se está equipando a diferentes colectivos. Ya hace unos años, cuando el Comando de Tropas de Operaciones Especiales (CTOE) con sede en Lamego se decidió a renovar sus fusiles de asalto, y a decidirse por el germano HK416 del calibre 5,56x45mm que usan en dos versiones distintas en cuanto a su longitud de cañón, se optó por situar en la parte superior de su cajón de mecanismos, aprovechando el raíl tipo Mil-Std 1913 Picatinny, un extraordinario sistema optrónico de puntería: optaron por el Aimpoint “CompM4” que ya equipa también a ejércitos como el estadounidense o el italiano.

En fecha más reciente ha tenido lugar un interesante proceso para incidir en un mejor equipamiento del combatiente luso. El objetivo del mismo, que como destinatario tenía al Cuerpo de Fuzileiros de la Marinha -que es la Infantería de Marina de Portugal- pretendía evaluar a conciencia cómo reemplazar los vetustos fusiles de asalto G3, armas del calibre 7,62x51mm que venían usando desde los tiempos de las guerras coloniales de los años sesenta y setenta del siglo pasado. Tras interesantes validaciones, en las que se buscó una solución completa en cuanto a prestaciones, funcionalidad y también coste, la decisión ha sido que el G3 sustituya al G3. El reemplazo no es tal, sino que se opta por modernizar una plataforma que aporta una gran capacidad de fuego, una gran robustez y una fiabilidad sin parangón. En las armas, de manera similar a lo que han realizado ya los suecos de la Guardia Nacional, se introducen una serie de cambios: guardamanos estandarizado con diversos raíles, un anclaje superior de 24,5 centímetros para situar visores y una culata extensible de polímero que permite una mejor adaptación ergonómica de cada tirador, elementos originarios de la compañía Spuhr.

Su colocación es rápida y el proceso pueden hacerlo armeros en las unidades, aunque en el caso de Portugal ha sido una firma local la que se ha encargado de la gestión del mismo. Paralelamente a la decisión que afecta al arma se ha realizado una evaluación especialmente meticulosa, pues los Fuzileiros suelen operar en el entorno costero y realizar desembarcos anfibios en los que su equipo se moja con agua salada de forma bastante habitual, de diferentes sistemas de puntería.

Tras las pruebas se han desestimado opciones hoy no especialmente eficientes, como el Elcan Eotech -sí el mismo que se emplea en España-, y se ha optado por un concepto que es robusto y eficaz. En sus G3 llevan ahora los Aimpoint “CompM4” que hemos podido ver en una reciente visita a su Base en Alfeite. El punto rojo del conjunto es óptimo para apuntar en situaciones de combate próximo, como las propias de los enfrentamientos en áreas urbanizadas (CQB, Close Quarter Battle) como para conseguir una mayor eficacia contra objetivos a diferentes rangos de distancia en campos de batalla de cualquier punto del planeta -recuérdese que los portugueses realizan despliegues habituales en diferentes puntos de África para participar en operaciones de apoyo a fuerzas locales-. El hecho de que la batería tenga una duración de varios años, que la regulación de la intensidad del punto rojo sea intuitiva y fácil, o que el conjunto está preparado para soportar los rigores del combate, entre otros factores positivos, les ha animado a la decisión que ya es una realidad. Hoy cada Infante de Marina portugués lleva su G3 equipado con el capaz visor “CompM4” y los emplean tanto en condiciones diurnas como apoyados en sus equipos monoculares y binoculares de visión nocturna.

La decisión de optar, como otros ejércitos europeos, por ese extraordinario conjunto de puntería no acaba ahí. Dentro del programa de renovación del armamento de combate del Ejército, que llevará a sustituir buena parte de sus G3 por los SCAR L y H -respectivamente del 5,56x45mm y del 7,62x51mm- se ha decidido, y así lo atestiguan algunas imágenes que acompañan estas páginas, que el visor estandarizado en muchos de ellos sea también el Aimpoint “CompM4”. Especialmente crítica es la necesidad del Centro de Tropas Comandos (CTC) de Carregueira, una unidad de élite adscrita a cometidos de despliegue rápido que les llevan continuamente a participar en operaciones militares en diferentes puntos del planeta y a verse envueltos en ellas en acciones en las que sus armas les han permitido salir airosos de los enfrentamientos, que centrará su armamento en la combinación SCAR H y visor “CompM4”.

Como verá el lector los portugueses, como han hecho estadounidenses, italianos, franceses, suecos, noruegos y un largo etcétera de naciones, ya tienen los visores de punto rojo equipando a sus armas de asalto personales. España, en ese sentido, parece que se va quedando atrás y no sería descabellado incidir en que sea un visor de Aimpoint, que ahora ya propone conceptos como el “CompM5” que es más compacto, el que resulte escogido para sustituir a los ya desfasados Eotech que por otra parte son mucho menos robustos, eficaces e intuitivos que aquellos de punto rojo que cuentan con el apelativo “made in Sweden”.

Este artículo fue publicado en el número de la Revista Táctical Online Diciembre 2019.

Tactical Online Diciembre 2019
Tactical Online Diciembre 2019

VISOR AIMPOINT COMPM5 PARA LAS OPERACIONES ESPECIALES DEL EJÉRCITO DE TIERRA

Autor y Fotos: Octavio Díez Cámara.

El esfuerzo que desde distintos ámbitos del Ejército de Tierra (ET) español se realiza en continuidad para ir adquiriendo sistemas de armas y equipos de altas prestaciones con los que dar cumplimiento a nuevas necesidades y requisitos es continuo y afecta a distintas unidades de la actual estructura militar terrestre.

Encuadrado en la División “San Marcial” de la Fuerza Terrestre, el Mando de Operaciones Especiales (MOE) se ve beneficiado de una serie de recursos que implementarán su potencial para participar tanto en cometidos convencionales como en otros que tengan lugar en escenarios asimétricos o incluso en la llamada “zona gris”. La renovación de sistemas de armas y sus complementos es imprescindible para ellos y tienen que tener a su disposición modelos nada convencionales adaptados a sus específicas necesidades.

Dentro de esa línea objetivo de corto/medio plazo se enmarcaría el tema del que aquí vamos a tratar. En los últimos meses la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE) de Jaca, que dirige el coronel José Antonio Jáñez Blanco, ha recibido varios lotes de un novedoso visor de puntería, que va a emplear en los cursos que permiten cualificar en la especialidad de OEs a los futuros oficiales y suboficiales que liderarán los Equipos Operativos de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE), del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) y en gran medida del MOE, pues la mayor parte de sus alumnos pertenecen a este último Mando.

La decisión de adquirir el Aimpoint CompM5 es una apuesta clara por un equipo de primer nivel y sigue la estela -como es lo más sensato frente a tecnologías asiáticas poco contrastadas y de bajo nivel operativo- de recientes decisiones que han hecho que naciones como Estados Unidos, Francia, Portugal, Noruega, Italia y otras más de nuestro entorno militar más próximo hayan optado también por visores como los CompM5, Micro, CompM4 y otros, todos ellos diseñados y producidos, siguiendo los estándares más exigentes del entorno militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por la firma sueca Aimpoint.

Centro de excelencia

La EMMOE, que en 2020 cumple 75 años de actividad lectiva intensa y especialmente especializada, se ha caracterizado a lo largo de su existencia por ser el Centro formativo inicial de los mandos que luego liderarían las distintas estructuras de las OEs españolas.

En especial, ha focalizado su labor en beneficio del ET y además de su carácter lectivo, el que le imprime un valor especial y le sitúa a la cabeza internacional de otros similares de nuestro entorno, les ha caracterizado, por la especial preparación y cualificación del plantel de instructores que han tenido y tienen en la Escuela de Jaca, el ser experimentadores de nuevo material. Es conocido el impulso que desde ese lugar se ha hecho para valorar los sistemas y equipos que hay disponibles en el mercado internacional y comprobar, con procesos especialmente intensos y exigentes, si cumplen con las cualidades que se les exigirá durante el uso en escenarios complejos y nada convencionales.

Dentro de esa línea de trabajo, ellos han estado en los últimos tiempos valorando las cualidades y prestaciones de distintos sistemas de puntería propios de fusiles de asalto y subfusiles, sobre todo, en su caso y respectivamente, los G36 y UMP (Universal Machine Pistol) de la germana HK.

Ese esfuerzo les llevó ya hace un tiempo a solicitar algunas unidades de visores de punto rojo de la más moderna concepción y mejores prestaciones. Se fijaron en la última evolución de los Aimpoint, los de punto rojo más valorados en todo el mundo que son de origen sueco y están en dotación en ejércitos como Estados Unidos, Francia, Suecia, Noruega, Portugal, o, por citar algunas, Italia.

El valorado fue el modelo CompM5 de Aimpoint que conjuga cualidades como tamaño compacto, peso contenido, gran robustez, fiabilidad a prueba del entorno más exigente y hostil, capacidad para soportar temperaturas extremas, larga vida de sus baterías y manejo sencillo y eficaz. La suma de todas ellas da como resultado un visor que es hoy la mejor opción de dotación de un ejército. Muy lejos quedan los nuevos formatos de “marca blanca” china –made in China- pero marcadas con nombres occidentales pero a la cuarta parte del precio y con la incógnita de si sobrevivirá en combate o dejará tirado al soldado durante el despliegue.

La llegada de los Aimpoint CompM5 es ya una realidad para la EMMOE que ha solicitado dos lotes que suman sobre medio centenar de unidades, número al que pronto se añadirá una mayor cantidad de visores. Serán el estándar que se empleará por parte de los alumnos del Curso de OEs para mandos en lo que son sus ejercicios más dinámicos y en las prácticas de tiro, que en su caso son muchas y se enmarcan sobre todo en supuestos que comprenden acciones de fuego real que se desarrollan en escenarios rurales y en espacios urbanizados. La capacidad del sistema compacto CompM5 para un apuntamiento instintivo y preciso sobre objetivos situados a distintas distancias que estén en posición fija o se encuentren en movimiento -gracias a su concepto y referencia interna de color rojo que puede regularse en su intensidad y facilita la toma del objetivo tanto de día como cuando se emplean gafas de visión nocturna (NVD, Night Vision Devices) monoculares o binoculares de noche-, sin error de paralaje y al que pueden añadirse magnificadores de 3 y 6 aumentos que también ofrece Aimpoint en su catálogo de productos, suma muchos aspectos positivos para un centro como la EMMOE que busca la mejor y más exigente capacitación de los pocos que finalizan sus cursos; complementariamente, el paso de soldados de tropa del MOE para realizar algunas fases del Curso de Aptitud Básica para OEs, va a incidir en que en algunas de las prácticas puedan también llegar a usarse los nuevos visores, incidiendo en la familiarización con ese avanzado concepto de puntería tanto en mandos como en tropa.

Momento de cambio

Es conocido que el MOE ha aprobado en los últimos tiempos la incorporación de nuevos sistemas de armas que, como los PDW (Personal Defense Weapon) MP7 del calibre 4,6x30mm -para el mismo fabrica unas municiones de prestaciones sobresalientes la empresa suiza RUAG- o las ametralladoras medias MG5 del 7,62x51mm, están siendo incorporados en sus Grupos de Operaciones Especiales (GOEs) y Unidad de Operaciones Especiales (UOE), las estructuras más focalizadas en lo que es la realización de los cometidos propios de acciones directas, reconocimiento especial y asistencia militar que definen a su entorno específico de trabajo. La llegada de ese tipo de armas está ya concretada y es de suponer que más pronto que tarde también, como ya han hecho por ejemplo en la FGNE -ellos emplean el también avanzado visor Aimpoint Micro en sus armas de asalto-, se decidan por renovar sus actuales fusiles de asalto del 5,56x45mm.

En el proceso de implementación de sus capacidades se contemplaría el de renovación de parte de sus sistemas de puntería más clásicos y menos efectivos, objetivo claro y definido en el que el modelo CompM5 cobra especial fuerza al ser ellos usuarios también de versiones anteriores de la familia Aimpoint que como esta nueva se caracterizan por la mejor transmisión de la luz para que el ojo perciba más fácilmente donde está el objetivo y lo identifique de forma más rápida.

Es más que previsible, y la decisión de la EMMOE en ese sentido deja clara la línea óptima y eficaz a seguir por las OEs del ET, que durante el próximo año veamos ya ese efectivo y novedoso visor en manos de algunos de los componentes de los EOs del MOE, un proceso natural si se tiene en cuenta que los holográficos que tienen asignados ya llevan muchos años de uso continuado y su equipamiento tiene que ir renovándose de forma continua para incidir en que su eficacia combativa sea la mejor para neutralizar cualquier amenaza a la que se enfrenten de la forma más eficaz y con el menor riesgo para ellos y la fiabilidad de un visor Aimpoint.

Decirles sobre el CompM5 que se caracteriza por un punto rojo de 2 MOA (Minute Of Angle) que tiene las dimensiones óptimas para trabajar con él en entornos CQB (Close Quarter Battle) y facilitar impactos precisos en puntos muy concretos de aquellos que son el objetivo. En la EMMOE han sido muy críticos a la hora de someter al visor a una serie de pruebas nada convencionales en lo que a utilización se refiere, con un nivel de exigencia, que es el que define al material propio de las OEs, que está muy por encima del que materializan otras unidades de carácter más convencional.

Por lo que hemos sabido del proceso de validación, ha sido especialmente positivo el hecho de que las manipulaciones para la activación del elemento mecánico que regula la intensidad de su punto rojo interno -10 posiciones, cuatro de ellas para modo nocturno- sean especialmente fáciles y puedan realizarse con los guantes que protegen de impactos o del frío puestos. Muy útil para ellos es su configuración tubular que facilita el tener una mejor percepción del entorno próximo al objetivo, pues se opera con él con los dos ojos abiertos para permitir un campo de visión añadido adicional al del propio visor, lo que se agradece cuando se combate ya sea en espacios amplios o cerrados, en los que una nueva amenaza puede generase desde puntos distintos del que centra la acción principal y conocerla incidirá en que pueda neutralizarse de la forma más rápida y eficaz. La ligereza del conjunto, que con la montura pesa sólo 238 gramos, es un factor que debe tenerse muy en cuenta pues es usual que los operadores adscritos a las OEs monten en sus armas de asalto visores, láseres y otros complementos.

Para el personal de la EMMOE han sido especialmente positivos la suma de detalles tecnológicos y de funcionamiento impecable que definen a este visor de Aimpoint. La capacidad de la pila, que en este modelo está localizada en la parte superior derecha de la robusta estructura circular principal, para mantener activa la referencia interna por más de 50.000 horas o cinco años, es un factor muy a tener en cuenta, como también lo es el hecho de que se trate de un modelo AAA que puede encontrarse con facilidad en muchos lugares del planeta. Se ha tenido en cuenta también que el CompM5 se suministra completo y preparado para ser fijado en cualquier raíl estandarizado Mil-Std-1913 gracias a que incluye una montura de fijación rápida tipo LRP (Lever Release Picatinny) diseñada de forma que también ayuda a que el retroceso no afecte a la óptica y un elevador de 39 milímetros que sitúa el visor en mejor disposición para encararlo, incluso en las condiciones más extremas, de la forma más adecuada posible, elemento al que hay que añadir tapas tipo flip-up que protegen tanto la óptica delantera como la trasera de cualquier impacto accidental en ellas.

Por si esas aportaciones no fuesen pocas, este modelo de Aimpoint es compatible con sistemas NVD de diferentes generaciones, mantiene la mejor compatibilidad con los visores de aumentos 3XMag-1 y 6XMag-1 del mismo fabricante sueco, y está tan bien concebido y fabricado que puede resistir inmersiones a profundidades de hasta 45 metros, cualidad que indica lo bien sellado que está a la hora de evitar que polvo, humedad o partículas de arena pueda afectar a su interior.

Este artículo fue publicado en la Revista Táctical Online Diciembre 2020.

Tactical Online Diciembre 2020 Enero 2021