¿Porqué el United States Army elige el subfusil suizo B&T APC9-K?

Autor: Javier Galán

Parece impensable que un país como los Estados Unidos de América, tras más de 75 años sin adoptar un nuevo subfusil -el último fue el M3 incorporado en el Ejército estadounidense el 12 de diciembre de 1942 en plena Segunda Guerra Mundial-, haya optado por un subfusil suizo para dotar a su ejército. 

En mayo del 2018 saltaba la noticia: el Ejército –United States Army– dentro de su programa SCW (Sub Compact Weapon) requería información a los fabricantes de armamento sobre un subfusil que debía cumplir con las siguientes características:

  • Calibre 9×19 milímetros Parabellum
  • Capacidad de fuego automática
  • Raíl Picatinny para fijar accesorios
  • Posibilidad de montar un supresor

Definiéndolo como“Un sistema de armas subcompacto de gran nivel de ocultación, capaz de neutralizar amenazas con un alto volumen de fuego letal, de gran precisión a corta distancia con un daño colateral mínimo. El subfusil (SCW) incluirá como mínimo: el arma funcional, cargadores, kit de limpieza, supresor, kit de herramientas especializadas -si es necesario-, repuestos, eslingas (correa portafusil), estuche de transporte y manual.”

De todas las que presentaron sus propuestas, diez compañías estadounidenses y europeas superaron la primera fase y se adjudicaron el Contrato de Pruebas para entregar muestras y ser evaluadas por el Ejército. Por parte de los Estados Unidos se presentaron Colt con su Colt Modular 9mm SWC, Central Missouri Machine Gun Company con su CMMG Ultra PDW, Lewis Machine & Tool con MARS L-9 Compact Suppressed Weapon, Quarter Circle con 10 LLC 5.5 CLT y 5.5 QV5 SWC, PTR Industries con TR 9CS SWC y Zenith Firearms con Z-5RS, Z-5P y Z-5K SWC’s. 

De la parte Europea, Sig Sauer con MPX SWC, Beretta con PMX SWC, CZ con “Scorpion” EVO 3 A1 Submachine Gun y B&T con el APC9-K Machine Gun.

Este contrato de pruebas, nada inusual en lo que caracteriza a este cliente militar y con una dotación económica de 214.240 dólares por empresa preseleccionada, permitió obtener 10 armas de cada fabricante y probarlas, en muchos casos en condiciones límite, por un periodo de casi 12 meses.

Si analizamos las armas seleccionadas, existe una gran variedad de armas. Desde las “tipo” MP5 (PTR y Zenith) a las armas basadas en plataforma AR15 (LMT, CMMG, COLT y Quarter Circle 10). Junto a ellas, diseños propios como B&T, Sig Sauer o Beretta. Casi la única característica en común a todas ellas es el calibre empleado, 9×19 mm.

Comienzan las pruebas

Durante casi un año, se realizaron diversas pruebas que se pueden englobar en cinco grandes áreas: precisión/dispersión, durabilidad, retroceso, intercambio de piezas y evaluación por parte del futuro usuario.

Precisión/dispersión

Las pruebas han consistido en que al menos 4 de 5 disparos consecutivos deben ser emplazados dentro de un círculo de 10 centímetros disparando desde una distancia de 35 metros. Esta prueba se realiza en modo semiautomático con tres armas de prueba por fabricante y el escenario se configura de la siguiente manera: 

  1. Las armas de prueba se fijan a un soporte
  2. Los blancos de 10 cm se sitúan a una distancia de 35 metros
  3. Los impactos se registran con un sistema digital
  4. Cada arma apunta sobre el objetivo y se efectúan cinco disparos con una cadencia de un disparo por segundo, realizándose los disparos sobre 5 blancos

Resultado de B&T APC9-K:  “las tres armas de prueba realizan 5 sobre 5 impactos en los 5 blancos. Un total de 75 disparos perfectos. El evaluador resalta que “el riesgo de un mal funcionamiento es muy bajo”.

En este punto es importante destacar que el cartucho de 9x19mm fue diseñado para realizar disparos de precisión. El cañón estándar CIP con el que se evalúan estos cartuchos es de 10 cm. El cañón del APC9-K es de 13,8 cm por lo que proporciona suficiente energía a un cartucho FMJ para alcanzar un blanco de 10 cm a 35 m.

Durabilidad

El test de acuerdo con el estándar del U.S.Army TOP 03-2-045A se realiza con 3 armas disparando un total de 18.000 cartuchos -6.000 por arma- para determinar el rango medio de interrupciones (MRBS). El escenario se configura de la siguiente manera:

  1. Cada arma es limpiada y engrasada antes de la prueba y cada 500 disparos.
  2. Cada 1.000 disparos, las armas son revisadas, limpiadas y lubricadas en profundidad.
  3. Las armas de prueba se sitúan sobre un soporte flexible.
  4. Se utilizan un total de 4 cargadores para cada ciclo de disparos.

El arma se municiona con un cargador completo de 20 cartuchos y entonces se dispara con una cadencia de un disparo por segundo, para, consecutivamente, ser municionada entonces con otro cargador de 20 cartuchos para realizar ráfagas de 3 a 5 disparos cada 5 segundos. Tras esto, se municiona con un cargador de 30 cartuchos y se vuelve a disparar con una cadencia de un disparo por segundo, para terminar de nuevo con un cargador de 30 cartuchos y realizar ráfagas de 3 a 5 disparos cada 5 segundos. Al terminar el ciclo, todo el conjunto de cargadores se intercambia con la siguiente arma, de esta manera no utilizan el mismo set de cargadores que han utilizado en el ciclo anterior. Esta acción se repite hasta alcanzar los 6.000 disparos por arma.

Resultado de B&T APC9-K: “el subfusil de B&T excede toda previsión de la prueba, que es de 1 interrupción por cada 1.000 disparos, alcanzando un rango medio de interrupciones de 1 cada 9.000 disparos.”

Un arma confiable es el factor más importante que buscará un policía o militar. ¿Funciona cómo debería funcionar? ¿Fallará en el peor momento?

Retroceso

Esta prueba se realiza un total de 20 veces por cada arma, realizando un único disparo.

La formula a utilizar:

ER: Energía de retroceso -pies por libra-

Ws: Peso del sistema -libras-

IR: Impulso de retroceso -libras por segundo-

              32,17

Er=       ———    IR2

               2W

Resultado de B&T APC9-K:  “el subfusil de B&T excede de nuevo el estándar de la prueba por un amplio margen. B&T consigue transmitir tan sólo 1,38 pies por libra -1,87 julios- de energía en el retroceso, siendo el máximo requerido para superar la prueba 4 pies por libra -5,42 julios-.”

Esta cifra tan baja demuestra que el buffer -amortiguador- hidráulico realiza su trabajo a la perfección. La energía tan baja transmitida durante el retroceso del arma permite mantener centrado el objetivo en ráfagas de 3 a 5 disparos sin ningún problema.

Intercambio de piezas

Esta prueba sencilla de realizar, pero muy difícil de superar aunque parezca mentira, se realiza desmontando por completo las 10 armas de prueba. Todas las piezas se introducen en una caja y se mezclan. Una vez hecho esto, se deben ensamblar de nuevo las 10 armas, tomando las piezas de la caja de manera aleatoria.

Resultado de B&T APC9-K: “el subfusil de B&T es el único en superar esta prueba. Todos los demás descubrieron que no todas sus piezas son intercambiables.”

No es difícil de entender. Esto demuestra que la obsesión por la precisión qué muestran los suizos es una realidad. Este hecho, permite las reparaciones en caliente de las armas sobre el terreno, sin necesidad de tener grandes herramientas para adaptar las piezas.

Evaluación del usuario

Cinco armas de prueba son utilizadas para esta prueba que se conoce como “punto de contacto con el soldado”. Se mide la respuesta del arma en referencia a las siguientes características:

  • Confort
  • Control sobre el arma
  • Ocultación
  • Mantenimiento
  • Retroceso
  • Disparador
  • Facilidad en el cambio de cargador
  • Facilidad en la toma de miras
  • Manejabilidad

Se realizan diversos ejercicios en seco y con fuego real.

Resultado de B&T APC9-K: “el número total de respuestas positivas es de 48, o un total del 66,7%. El total de respuestas neutras fueron un total de 66 o 91,7%, mientras que las negativas fueron 6, sólo el 8,3%.”

El equipo evaluador mostró su total satisfacción ya que era la primera vez que un producto alcanzaba una gran similitud entre la evaluación técnica y la evaluación de los soldados sobre el terreno.

B&T APC9-K, vencedor indiscutible

El 1 de abril de 2019, el U.S. Army hizo público que el subfusil de B&T era el claro ganador sobre los 5 restantes que habían superado todas las pruebas.

El subfusil de 9×19 mm de B&T supera en todas las evaluaciones a las demás armas presentadas, ofreciendo un sistema compacto, fiable y extremadamente preciso, como atestiguan las extensas pruebas realizadas por el Ejército estadounidense.

El contrato inicial ha sido de 350 armas y accesorios, así como repuestos y correas portafusil. El Ejército se reserva una segunda compra de 1.000 unidades adicionales.

B&T es distribuido en España por AASIAS.com

Este artículo fué publicado en el número de la Revista Táctical Online Enero 2020.

Tactical Online Enero 2020