“Infierno Blanco” 2021, prueba de fuego para la División “San Marcial”

Dentro de los cambios orgánicos más recientes que afectan al Ejército de Tierra (ET) español se incluye la creación de la llamada División “San Marcial”, una estructura que dirige el general de división Juan Carlos González Díez. Bajo su Mando, y sustentado con el apoyo de un Cuartel General divisionario, se encuentran algunas de las más emblemáticas unidades: Mando de Operaciones Especiales “Órdenes Militares” (MOE), Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), Mando de Tropas de Montaña (MTM), Brigada “Almogávares” VI de Paracaidistas (BRIPAC) y el Regimiento de Operaciones de Información (ROI) nº1.

Aglutinar la capacidad multidisciplinar de todas esas fuerzas caracterizadas como tropas de élite, que suman unos seis mil efectivos caracterizados si tenemos en cuenta su adiestramiento específico y capacidades, es un proceso que está en curso. Se ha realizado, y de ello les hablaremos en estas páginas, un adiestramiento intenso para afianzar su Capacidad Operativa Inicial (IOC, Initial Operational Capability) y así progresar para obtener la Capacidad Operativa Final (FOC, Final Operational Capability), proceso que se validará en un ejercicio importante -focalizado en operaciones de asalto aéreo- que tendrá lugar en junio en la zona del Campo Nacional de Adiestramiento (CENAD) de Chinchilla en Albacete.

Entorno pirenáico

La prueba de fuego asociada a la IOC ha estado el supuesto “Infierno Blanco” 2021 al que hemos asistido y que se ha desarrollado durante los diez últimos días de marzo en un entorno tan complejo y hostil como es la cordillera de los Pirineos y sus áreas adyacentes.

La finalidad del mismo ha sido preparar y adiestrar al Grupo Táctico de Montaña (GTM) para que pueda materializar operaciones de respuesta inmediata, las que caracterizan en genérico a la “San Marcial” que ha sido conformada con medios que pueden ser desplegados con inusitada rapidez en cualquier escenario y así dar cobertura a distintas situaciones de crisis. Para validar que el GMT podía cumplir las misiones propias de sus características se ha previsto un supuesto complejo con países enfrentados n la zona de EIBA en los que se actuaba como consecuencia de una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una simulación clásica para que la ambientación general fuese más contundente y veraz.

En este caso lo que se ha hecho es constituir el GMT sobre la base de elementos del MTM que, con el general Francisco Germán Martínez como Jefe, se acaba de activar hace pocos meses en Pamplona. En concreto, la aportación mayor vino del Regimiento de Infantería de Cazadores de Montaña (RCZM) “América” 66 que tiene su emplazamiento en las instalaciones de Berrioplano, cerca de la capital navarra. Sus quinientos efectivos, al Mando de un coronel y repartidos en cinco compañías -de las cuales tres son de Cazadores de Montaña- que constituyen el Batallón de Cazadores de Montaña “Montejurra” I/66, se proyectaron desde su Base a un emplazamiento cerca de Agoncillo en La Rioja. Usaron camiones y distintos tipos de vehículos para ese movimiento y establecieron un campamento en el que estuvieron recibiendo informaciones para preparar la siguiente fase de las operaciones.

Ésta última les llevaría a realizar, otra vez apoyándose en vehículos propios y góndolas de transporte para el material más pesado, otra proyección por carretera hasta Jaca (Huesca). Allí, aprovechando parte de las instalaciones del RCZM “Galicia” 64 que aportaba efectivos que simulaban ser el adversario, se estableció una zona de Mando con tiendas de campaña acondicionadas para cada uno de los elementos necesarios para esa función y con un área exterior en la que se situaron sofisticados medios de comunicaciones por satélite y otros equipos de transmisiones avanzados y móviles.

El objetivo de conformar el GTM y moverlo hasta Jaca era emplearlo en un entorno complejo, el de la montaña invernal que se caracteriza por temperaturas especialmente bajas y cotas elevadas que exigen de una preparación y adiestramiento que sólo unos pocos militares en el ET conocen bien, y llevar a cabo una serie de acciones. Entre otras, el planeamiento y las operaciones en montaña invernal; el planteamiento y Mando y Control (C2I) de unidades; la conducción del apoyo de fuego de helicópteros; las acciones de asalto aéreo en montaña; el empleo de núcleos de cámara táctica en operaciones de información; operaciones de helitransporte y acciones en las que era importante la coordinación entre unidades de montaña, paracaidistas y personal de Operaciones Especiales (Oes).

Todas esas misiones pusieron a prueba el potencial de la División “San Marcial”, cuyo general estuvo visitando las operaciones en las jornadas del día 23 y 24 de marzo para conocer in situ el potencial de aquellos que están bajo su Mando y algunas de las necesidades que les afectan y a las que tiene que darse la necesaria respuesta. Señalar que buena parte de las actuaciones que se llevaron a cabo las realizó el GTM conformado sobre el RCZM “América” 66 que aportaba la mayoría del personal actuante, aunque contaban con apoyos que incluían a medios de Artillería y Zapadores de la Brigada “Aragón” I, Equipos de Operaciones de Información del ROI y medios móviles de Guerra Electrónica (EW, Electronic Warfare) aportados por el Regimiento EW 31; complementariamente, y en operaciones que se desarrollaban a la vez que la principal y en su beneficio, se contó con aportaciones en entornos de transporte aéreo, de Oes y de reconocimiento.

Amplio potencial

Las FAMET, cuyo general también estuvo visitando distintos ámbitos del ejercicio, conformaron un Subgrupo Aeromóvil (SGTA) que operó desde las instalaciones del aeródromo civil de “Santa Cilia” ubicado a unos diez kilómetros de Jaca. Allí, establecieron un Puesto de Mando sustentado en tiendas de campaña y medios de enlace por satélite como el TLB-50. Pilotos, mecánicos y otro personal, daban sustento a un SGTA conformado con tres helicópteros de transporte medio, dos AS331 Super Puma y un NH90 Caimán, y dos aparatos de ataque Tigre equipados con cañón de 20mm, misiles aire-aire Matra “Mistral” y hasta lanzadores para los sofisticados misiles contracarro “Spike” que les habilitan para neutralizar objetivos terrestres a distancias de hasta 8 km de su posición.

Sobre los reconocimientos, que en el caso del supuesto “Infierno Blanco” 2021” eran básicos para conocer y vigilar las actividades del adversario antes de programar la ejecución de las acciones propias que lo iban a neutralizar, les diremos que se recurrió a las aportaciones de varios elementos que se caracterizan por su elevada capacitación en la materia. Uno la Compañía de Esquiadores Escaladores (Cia EE) del “Galicia” 64 que formó Equipos de Observación y Vigilancia que fueron proyectados por helicóptero hasta puntos en cotas elevadas y así aprovechar mejor los equipos ópticos, térmicos, etcétera, que llevaban consigo. Lo que captaron lo enviaron a una Base Radio anexa al Puesto de Mando Principal, ubicación en la que se contaba con terminales radio operando en alta frecuencia (HF, High Frequency) y ordenadores en los que recibir imágenes e informes obtenidos por su personal en la localización avanzada. Un cometido similar, pero incidiendo en una inserción por lanzamiento de paracaidismo manual -las condiciones de viento impidieron su ejecución y se simuló-, se encargó a la Compañía de Reconocimiento Avanzado (CRAV) de la “Almogávares” VI, paracaidistas especialmente cualificados para llegar discretamente a sus puntos de vigilancia y llevar a cabo aquellos reconocimientos en profundidad que sean de interés para sus órganos superiores.

Las OEs aportadas por el MOE contaron con algo más de medio centenar de efectivos sustentados en los Equipos Operativos de Montaña del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) IV, el designado “Tercio del Ampurdán”, y de la Bandera de Operaciones Especiales “Caballero Maderal Oleaga” XIX, la BOEL. Esta última, cuyo teniente coronel estuvo coordinando una estructura tipo SOTG (Special Operations Task Group) establecida al efecto, también aportó otros medios.

El personal del GOE IV formó una Patrulla de Reconocimiento Especial (PRE) que fue insertada a un punto de vigilancia próximo a una localización en la que se suponía estaba un grupo terrorista que había capturado a un español y lo mantenían retenido. Con distintos medios corroboraron que sí estaba allí el buscado y otros aspectos relacionados con los que lo habían capturado, datos que fueron enviados para que otro EO, este organizado con personal de la BOEL XIX, se conformara como Patrulla de Combate (PATCOM).

Tras varios días de ensayos, para ponerlo todo a punto, a primeras horas de la mañana del día 25 de marzo se infiltraron con un AS332 y un NH90 –hubiese sido óptimo tener la cobertura de los Tigre en el asalto- hasta el lugar donde se encontraba quien buscaban, realizando una rápida acción directa para su liberación y la neutralización de los captores. En el punto objetivo se unió, reforzando la capacidad de actuar ante cualquier hipótesis, la PRE. Decir que entre las acciones más relevantes realizadas se encontró una designada ¿?? Que busca obtener, con especial rapidez, datos d de ordenadores, de material, de sujetos, de…, que puedan ser beneficiosos para acciones futuras.

Para acabar, apuntar qué a esas acciones más específicas, hubo que añadir la de mayor entidad, por los medios empleados que incluyeron numerosos vehículos bicabina Bv-206 y Bv-206S blindados (TOM, Tractores Oruga de Montaña) y por los cientos de hombres empeñados en ella, que llevó a cabo el GTM en la zona del Valle de La Ripera. Se les insertó, en la mañana del día 23 y usando helicópteros Super Puma, por vía aérea hasta un emplazamiento en el que progresaron por valles y montañas. Se enfrentaron al adversario en el terreno y llevaron a cabo acciones tanto de día como de noche, operando con mochilas en las que llevaban todo aquello que les permitía ser autosuficientes durante 72 horas.

En su progresión llevaron a cabo una acción, en la mañana del día 24, contra el adversario en la que contaron con el apoyo aéreo de los dos “Tigre”, capacidad aire superficie que se demostró, pese a las condiciones físicas del escenario complejo donde se movían los helicópteros, ser especialmente útil. También lo fueron las acciones de fuego simuladas, desde un emplazamiento en el Valle de Tena, por morteros pesados ECIA de 120mm propios del “América” y por medios de otras unidades que incluyeron piezas de Artillería “Light Gun” de 105/37mm de una Batería de Artillería de Campaña de la “Aragón” I, brigada que también desplegó un Pelotón de Artillería Antiaérea con puestos de tiro “Mistral” sobre Uro VAMTAC (Vehículo de Alta Movilidad Táctica) y una Sección de Zapadores equipada y adiestrada para operar en montaña. Adicionalmente, se contó con otros apoyos del ET que incluyeron equipos y material del Grupo Logístico I, estaciones de comunicaciones “Soria” de la BRIPAC y medios ligeros y medios -los “Gamo” sobre VAMTAC en este caso- de EW del REW 31.

“Infierno Blanco” 2021 ha permitido cubrir todos los objetivos iniciales previstos y hacerlo de forma efectiva y eficiente. Recursos como los de la División “San Marcial” tienen que ahondar en su coexión para avanzar en su futura FOC y en que, realmente, sus unidades sean capaces de trabajar de forma coordinada para lograr el éxito en aquellas misiones que se les asignen.

Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Tactical Online Mayo 2021