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¿Lanzadores de 40 milímetros o escopetas “bocacheras”?

Desgraciadamente estos días estamos asistiendo a graves disturbios que hacen que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado españolas se empleen a fondo en el mantenimiento del orden en las vías públicas.

Durante muchos días hemos visto graves altercados que hacen necesario del empleo de diverso material antidisturbios.

Gracias a la colaboración de diversas unidades estatales y autonómicas de Orden Público, se están pudiendo comprobar y poner cara a cara dos de los sistemas más utilizados en la disolución y control de masas violentas: las escopetas del calibre 12 con bocacha y pelota de goma usadas por Policía Nacional y Guardia Civil, y los lanzadores de 40mm que dispone la Guardia Civil, los Mossos d’Esquadra, la Ertzaintza y la Policía Foral Navarra.

Lanzadores de 40mm no letales

El lanzador de 40mm no letal de B&T nace de los disturbios de Francia de finales del 2005. Las fuerzas francesas disponían del flashball -una pelota de goma de baja energía e imprecisa- y se vieron superados al no poder controlar los individuos violentos.

El Ministerio del Interior galo solicitó un sistema de intervención compuesto por arma y cartuchos capaz de controlar un individuo a 50 metros reduciendo a la mínima expresión la capacidad letal. Es decir, el sistema debía ser muy preciso y con mucha menos energía que las pelotas de goma “españolas” que conocemos.

El lanzador no letal de B&T, el modelo GL06, y los cartuchos de impacto SIR fueron desarrollados con ese objetivo. Un sistema lanzador-cartuchos que nació para poder controlar individuos violentos hasta 50 metros de forma no letal o menos letal.

Por definición, un arma no letal está diseñada para incapacitar pero no matar a quien es su objetivo. En el caso de las armas de impacto, como los lanzadores de 40mm, esta incapacitación se realiza mediante la transmisión de energía cinética provocando el fallo muscular. En su diseño, incorpora toda una serie de elementos que priorizan su carácter no letal.

Características principales: Los lanzadores de 40mm no letales son herederos de su predecesor militar, utilizados como lanzador de granadas de alto Explosivo (HE, High Explosive) para suprimir una zona, abrir un paso, etc. Pero esto no debe confundirnos, la funcionalidad que buscamos en un lanzador no letal policial es totalmente distinta a la que ofrece un lanzador de carácter militar.

 40mm POLICIAL40mm MILITAR
TIPO DE DISPARODirectoParabólico
PRECISIÓNEstrictaZonal
ENTRENAMIENTOContinuoPuntual

Habitualmente, se tiende a creer que un lanzador de 40mm militar puede ser empleado en control de masas con munición no letal. Estos lanzadores están diseñados para tiro poco preciso -parabólico- contando con un menor número de estrías -normalmente 6, contra las 12 de los lanzadores B&T GL06 y un paso de estría diferente- y un entrenamiento puntual. Por lo que impactar en un objetivo determinado en tiro tenso puede convertirse en un acto de fe.

Además, los sistemas no letales, como el de B&T que consta del lanzador BT-GL06NL y la munición SIR, permiten un entrenamiento muy superior a un coste infinitamente menor que los sistemas militares, ya que los cartuchos pueden ser reutilizados casi un centenar de veces.

Objetivos principales: Los sistemas de 40mm de impacto no letal están diseñados para detener el acceso a un área de individuos, moverlos de zona o incapacitarlos. Normalmente se emplean en:

  • Protección de la fuerza.
  • Puntos de acceso y control.
  • Patrullas.
  • Control de masas.
  • Entradas en domicilios y locales.
  • Protección de edificios oficiales.
  • Contra agresores armados con armas blancas, etc.

Los lanzadores B&T aprobados por Naciones Unidas

De acuerdo con las directrices del Alto Comisionado en derechos Humanos de Naciones Unidas, en su Guía de las Armas Menos letales en las Fuerzas del Orden publicado en 2020, establece los principios para el uso de municiones de impacto y dice que son válidos y aplicables a las operaciones de aplicación de la ley.

En la página 35, establece que “los proyectiles de impacto cinético generalmente deben usarse solo en trayectoria directa con el objetivo de impactar en la parte inferior del abdomen o las piernas de un individuo violento y solo con miras a abordar una amenaza inminente de lesiones a un funcionario policial o un miembro del público.”

En el párrafo 7.5.4 de la página 36 establece: “Para cumplir con los estándares internacionales, los proyectiles de impacto deben ser capaces de impactar a un individuo dentro de un diámetro de 10 centímetros del punto objetivo cuando se disparan desde el rango designado”, el sistema B&T de lanzador GL06NL y cartuchos SIR / SIR-X tienen una precisión de 7 cm en un rango de 25 metros, una precisión muy superior a la requerida por Naciones Unidas. Más aún, el sistema No Letal de 40mm de B&T es capaz de alcanzar con precisión agresores más allá de los 35 metros de distancia.

Munición de 40mm no letal

La munición de 40mm No Letal es tan importante como el lanzador. Sólo una buena combinación de ambos permite la precisión y capacidad de incapacitación que se necesita.

Proyectiles SIR y SIR-X: Los proyectiles SIR y SIR-X de B&T de foam proporcionan la precisión y la contundencia necesaria reduciendo al mínimo las temidas lesiones graves que causan otros sistemas.

El cartucho consta de tres elementos: vaina, proyectil y propulsor. Siendo la vaina y el proyectil reutilizables para entrenamiento más de cincuenta veces si es utilizado con el lanzador de B&T GL-06. En otros lanzadores suelen ser apenas una decena de veces.

La ojiva del proyectil tiene forma de pelota de golf ofreciendo menor resistencia y mejor aerodinámica manteniendo la energía cinética efectiva por más tiempo y el frente de impacto está fabricado en espuma o foam.

La cola del proyectil está preformada a modo de estabilizador, manteniendo el proyectil dentro del eje de rotación por más tiempo.

El proyectil SIR amarillo con un peso de 32 gramos es la mejor opción para disparos inferiores a 40 metros, con una gran precisión, un rango de seguridad desde un metro y una energía en boca de 115 julios.

El proyectil SIR-X negro con un peso de 32 gramos y con una mayor velocidad, energía en boca de 176 julios y permite impactos hasta 60 metros o a individuos protegidos -chalecos, capas de ropa, etc.-.

La energía del SIR y SIR-X es de 116 y 176 julios respectivamente.

Un lanzador profesional de béisbol lanza la pelota, con un peso de 145 gramos a 158,5 km/h, unos 44 m/s, transmitiendo una energía de 140 julios.

Tiger Woods lanza una pelota de golf de 46 gramos a 290 km/h, unos 80,5 m/s, con una energía de 150 julios.

Entrenamiento

El entrenamiento con sistemas de 40mm debe ser constante y adecuado ya que se busca realizar disparos selectivos sobre sujetos violentos, por lo que no solo cuenta la técnica de disparo y la de recarga, sino también la táctica a emplear.

Parafraseando a un buen amigo, la diferencia la hace “un palet de munición” así que cuanto más sencillo el sistema y más económico, más probable que la administración pública lo incorpore en su dotación y procedimientos, y mejores y más seguros resultados durante su utilización.

El sistema de B&T proporciona un entrenamiento constante a muy bajo coste. Ya que la combinación del lanzador B&T GL06 junto con la munición SIR y SIR-X proporcionan decenas de disparos a unos pocos céntimos por disparo.

El sistema de entrenamiento se completa con una pequeña prensa manual, que permite la reutilización de los cartuchos “in situ”, por lo que las prácticas son dinámicas y adecuadas.

Entonces, ¿Sustituye el lanzador de 40mm a las escopetas con bocacha?

No y explicamos por qué.  Las pelotas de goma lanzadas con escopeta con bocacha tienen una energía que supera los 850 julios, tienen como fin la dispersión de masas violentas que se encuentran a más de 50-80 metros, según establecen los protocolos más comunes de los diferentes cuerpos.

La pelota de goma realiza una trayectoria errática al abandonar la bocacha, y aún más al impactar contra el suelo. No es posible impactar por precisión un busto a 50 metros. Lo intentamos y ninguna de las 40 pelotas que disparamos alcanzó el maniquí estático en un día tranquilo y soleado.

Idealmente, se debe mantener la mayor distancia posible con los agresores que permita el entorno y las herramientas que se dispone. El problema viene cuando se requiere ser precisos en entornos urbanos. La configuración actual de las revueltas conlleva que un gran número de ciudadanos no violentos, y muchas veces curiosos, se encuentran entre los sujetos agresores. Además, el restablecimiento del orden en las ciudades, rara vez se da en distancias que superen los 50 metros.

Por lo que encontramos una carencia de medios desde 1 a 50 metros, teniendo muchas veces que entrar en el peligroso cuerpo a cuerpo, donde los agresores pueden contar con armas blancas, rodamientos, cocteles incendiarios, etc. y el riesgo de robo del arma reglamentaria. Estadísticamente, el número de heridos aumenta exponencialmente en los encuentros cuerpo a cuerpo, tanto entre los agresores como los agentes.

¿Entonces que hacer si, por ejemplo, a una distancia de 20 metros unos sujetos están con piquetas arrancando adoquines? ¿Nos acercamos? ¿Utilizamos unos medios que específicamente están prohibidos a esa distancia?

Este es el entorno ideal del lanzador B&T de 40mm. La selección precisa de uno o varios objetivos a distancias medias, donde poder mantener la seguridad que nos proporciona la distancia y la precisión en alcanzar a los alborotadores más peligrosos para neutralizar su acción para su posterior detención.

Por lo tanto, ni las pelotas pueden usarse a 20 metros ni el lanzador a 100. Sería un error pensar que un sistema sustituye al otro. Ambos sistemas son complementarios.

AASIAS.com es distribuidor para España del sistema B&T de 40mm.

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Este artículo fue publicado en el número de la Revista Táctical Online Octubre 2019. Actulizado.

Revista Tactical Online Octubre 2019
Tactical Online Octubre 2019

La Infantería de Marina de Uruguay

Autor y fotos:   Octavio Díez Cámara   

La Armada Nacional se unifica. En el Comando de Infantería de Marina, se llevó a cabo la ceremonia de unificación del Cuerpo de Fusileros Navales y la Unidad de Apoyo de la Prefectura Nacional Naval. Estuvo presente el ministro de Defensa Nacional, Jorge Menéndez, que explicó que “se trata de ser más eficientes, de tener mejor respuesta. Se va a actuar de forma conjunta y combinada, de forma que las nuevas amenazas que tiene el país, para las cuáles se debe preparar la Armada y esta área, tengan una mejor respuesta del Estado”. El Comandante Jefe de la Armada Nacional, el almirante Carlos Abilleira, destacó que “operativamente hoy estamos integrando unidades de diferentes mandos con cometidos homogéneos. Consolidando funciones dispersas en diferentes componentes que aportan hacia un mismo objetivo. También, hoy estamos concentrando recursos humanos compatibles cualificados en tareas especiales y particulares para su empleo en diversos escenarios. Combinando capacidades tácticas y técnicas individuales que se potenciarán mutuamente. Y estamos construyendo un Comando de Infantería de Marina a la medida de la Armada Nacional y del país, para dar la mejor respuesta que el mando superior de las fuerzas armadas espera, y la ciudadanía merece de nosotros”.

Con esta información, extraída de una nota de prensa de mediados del año pasado, se daba carácter formal a un hecho del que, ya con anterioridad, se habían difundido voluntades. La Armada Nacional de la República Oriental del Uruguay llevó a cabo, en un acto que tuvo lugar el 2 de julio de 2018, la creación del Comando de Infantería de Marina (COMIM) que, dependiente del Comando de la Flota (COMFLO), agrupa ahora a unos setecientos efectivos, unos quinientos aportados por el Cuerpo de los Fusileros Navales (FUSNA), ciento cincuenta provenientes de la Unidad de Apoyo Operativo de la Prefectura Nacional Naval (UNAPO) y el resto de nuevo ingreso. Se designó a Marcos Saralegui como el primer Comandante del COMIM, estructura que en junio de 2019 ya ha sido evaluada por una comisión de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de cara a que pueda aportar una Compañía Fluvial a las misiones de paz que le corresponde abordar.

En estas páginas les vamos a presentar con más detalle lo que es la aportación más militar de la nueva organización, la que se ha conseguido con los medios del FUSNA. El COMIM está localizado en lo que era la Base de este último, las instalaciones del Área Naval del Cerro en Montevideo.

Entorno cambiante

Las operaciones ribereñas han cobrado énfasis en los últimos años después que distintas fuerzas de élite de los Estados Unidos se hayan interesado en el concepto y lo hayan venido aplicando en sus adiestramientos y capacitación. Se trataría de pequeños núcleos especializados moviéndose por aguas interiores, o por determinadas zonas de la costa, para llevar a cabo vigilancias puntuales y zonales, incursiones contra objetivos de alto valor o la interceptación de fuerzas adversarias.  

Los antecedentes de lo que aconteció en 2018 hay que buscarlos en 2016. Por aquel entonces se decidió realizar el relevo en lo que era su Mando, pasando de ostentarlo el coronel Gerardo Pringuetti al hacerlo el capitán de navío Marcelo Larrobla. La organización que dirigía, adscrita también al COMFLO, incluía unos cuatrocientos cincuenta efectivos, grupo al que se le añadió otro centenar más que conformaban por aquel entonces la UNAPO.

Es por aquella transformación, cuya implantación real ha requerido varios cambios abordados en un periodo de unos dos años, el FUSNA quedó organizado de la siguiente manera. Un Mando, Segundo Comandante con grado de teniente coronel y un Estado Mayor con las secciones de Personal (S1), Inteligencia (S2), Operaciones/Planes (S3), Logística (S4) y Comunicaciones/Informática (5).

La parte más relevante de la capacidad militar real, sobre todo para lo que son los cometidos de seguridad o de intervención anfibia limitada propiamente dichos los encontramos en las Brigadas de Fusileros: nº 1 “Halcones”, nº 2 “Alférez de Navío Jorge Sdeischer” y nº 3 “Lagartos”, con, por haber una constante falta de efectivos, entidad de compañía reducida. Orgánicamente debían ser ciento ochenta y en realidad eran menos de la mitad. Se repartían en dos pelotones de tres escuadras y un pelotón más de Armas de Apoyo con morteros ligeros de 60 milímetros y ametralladoras medias MAG del 7,62x51mm en trípode.

A ese núcleo hay que añadir la Brigada de Fusileros nº 4 que se ha organizado tomando como base de referencia a la anterior la UNAPO. Los cometidos de esta estructura son bien distintos de las otras tres brigadas porque se centra más en lo que serían actividades relacionadas más con lo clásico dentro de una estructura de Policía Naval propiamente dicha. Otro elemento significativo en el FUSNA, que ahora se incluye en la estructura de COMIM, es la Brigada de Apoyo al Combate (BAC) “Rayo”, también de entidad compañía. En su seno tres elementos: Sección de Morteros Medios provista con dos piezas Thompson Brand de 81mm con las que se pueden realizar disparos de apoyo en tiro curvo a distancias óptimas de hasta seis kilómetros, Sección de Botes de Asalto en el que operan con embarcaciones de goma y con semirrígidas provistas con motores fueraborda de notable potencia, para imprimirles la velocidad y agilidad pretendidas, y la  Sección de Reconocimiento (SECRON) que debería haber sido reforzada con los efectivos que conformaban hasta ahora el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la UNAPO.

Este último núcleo resultante de la fusión/integración de la SECRON y del GOE, como elemento de élite que es, realiza cometidos que se inscriben dentro de lo que serían las Operaciones Especiales. Suma unos cuarenta efectivos que se reparten en los equipos operativos “Alfa” y “Bravo”, en el Equipo de Francotiradores y en un núcleo que apoya sus ejercicios, prácticas y el adiestramiento general. Formar parte de la SECRON no era fácil y en uno de los últimos cursos hubo treinta candidatos y sólo acabaron la selección y adiestramiento cuatro.

Relevante de este núcleo de OE’s ha sido el incremento en lo que es su especialización para abordajes MIO (Maritime Interdiction Operations) pues suelen conformar el núcleo de especialistas que embarca regularmente en los buques de la Flota. Se han adiestrado con grupos similares de Sudáfrica y han sido partícipes de un intenso periodo compartido con equipos SEAL (SEa, Air and Land) y de la Unidad de Embarcaciones Especiales (SBT, Special Boat Team) de la Marina de los Estados Unidos, militares que permanecieron en Uruguay desde mediados de mayo de 2012 a mediados de junio para servir de instructores en temas como las operaciones con botes, la navegación con mar difícil y visibilidad reducida, o los protocolos de abordaje propios de la temática CIIB (Contra Interferencia Ilícita de Buques), incidiendo también, gracias a que traían con ellos una gran cantidad de munición, en un intenso periodo de tiro que sirvió para afianzar el nivel de instrucción propio y llevarlo a un nivel superior.

Más capacidades

A las reseñadas, y dentro de la estructura de los Fusileros Navales uruguayos, se añade la Brigada de Instrucción que es de entidad pequeña y sirve como núcleo sobre el que se organizaba, cuando así era necesario, una Escuela de Fusileros, aunque ahora trabajará dentro de la misma función asumiendo aquellas funciones de formación y adiestramiento que se le recaben desde COMIM. En todo caso, como apunte de lo que les caracteriza decirles que su cometido prioritario se enmarca en todo aquello relacionado con la formación y capacitación del personal superior y subalterno que se le asigne, a fin de generar los reemplazos necesarios para el cumplimento de la misión general.  Entre otras, sus misiones son: coordinar la actividad docente para los planes de estudios anuales, instrumentar los cursos extracurriculares que se les soliciten, desarrollo y mantenimiento de la biblioteca profesional y de educación general, mantenimiento y mejora de las instalaciones que usan en el Campo de Adiestramiento de “El Labrador”, ejecutar cursos en coordinación con el Centro de Instrucción de la Armada, confeccionar las preguntas de los exámenes de Prima Técnica, planificar el apoyo logístico y los adiestramientos para aquel personal de la Armada que concurre a Misiones de Paz o confeccionar diferentes ayudas audiovisuales requeridas para labores formativas. Asimismo, ellos son los encargados de dar cobertura al Centro de Instrucción para Misiones de Paz (CIMIP) en el que se forma a aquellos que forman parte de los contingentes que son desplegados bajo mandato de la ONU; complementaria, y tras un acuerdo de 2005, ha venido siendo la instrucción en el campo del Tiro de Autodefensa Urbana para el personal de la Dirección Nacional de Aduanas.

Completaba la estructura del FUSNA una Brigada de Servicios, con cerca de sesenta integrantes, que se ha mantenido en la orgánica actual con buena parte de sus funciones, cometidos y capacidades. Sus elementos más característicos son varios pelotones de trabajo que incluyen los de: Transporte que engloba las secciones de chóferes y de mecánicos; Servicios los núcleos de mantenimiento, servicios y Artillería; Rancho con los elementos de mayordomía, cocina y repostería; Sanidad con médicos, el odontólogo y los enfermeros, y el de Obras y Desarrollos aquellos que trabajan para el mantenimiento general de las construcciones que hay en el Acuartelamiento del Cerro –son nada menos que cinco hectáreas de las cuáles una la ocupan las diferentes edificaciones- y en el área “El Labrador”.

Al heredar COMIM buena parte de los medios materiales de FUSNA, les podemos decir que su potencial para el combate viene definido por los limitados recursos económicos que tienen a su disposición para adquirir sistemas de armas y otros equipos, recibiendo en determinados casos donaciones que les llegan de puntos tan dispares como Estados Unidos o China. En los últimos años han sido equipados con elementos que incluyen cascos de Kevlar; chalecos porta equipo; fusiles de asalto Heckler & Koch G-36E del calibre 5,56x45mm -disponen de cargadores para cien municiones Beta Mag que permiten emplearlos a modo de ametralladora ligera- complementado a los clásicos FAL del 7,62x51mm; varios tipos de morteros ligeros y medios; equipos de comunicaciones que garantizan sus enlaces, como los Saber, PRC 4620 operando en VHF (Very High Frequency) y un nuevo modelo en UHF (Ultra High Frequency) para conseguir mayores alcances de sus transmisiones; pistolas Glock 17 del 9x19mm Parabellum y hasta lanzacohetes contracarro programados en las adquisiciones de estos últimos años.

Los complementan furgonetas tipo “Pick Up”, vehículos todo terreno UAZ de origen ruso, camiones medios Mercedes Benz 4×4 en configuración táctica y administrativa, camiones pesados Ural 4320-6 6×6, cisternas de combustible Kama para 6.500 litros, camiones logísticos pesados Tatra 8×8- y Ural 4320-8, y un plantel de embarcaciones ligeras que incluyen tanto los botes neumáticos Zodiac y Continental como las  lanchas Zodiac Mk III F470, navíos a los que hay que añadir dos embarcaciones adicionales del tipo LRI (Lancha Rápida de Interdicción), navíos que se impulsan con dos motores de 60 caballos que les confieren una velocidad punta de 27 nudos y tienen una capacidad total para desplazar a veinte hombres, pudiendo situar en su proa un afuste para una ametralladora media que les dé cobertura de fuego.

Para acabar, y sobre lo que es su misión general, concretar que se inscribe en proveer fuerzas navales, organizadas y adiestradas para el combate terrestre a fin de que la Armada Nacional de su país pueda cumplir con su misión. Su preparación la focalizan hacia lo que son operaciones anfibias de incursión -sus actuales medios de transporte naval les restringen otras de mayor entidad-, operaciones fluviales, operaciones urbanas y operaciones de carácter “especial”, como las de abordaje de buques que realicen actividades ilícitas. Además derivan pequeños contingentes para que conformen los elementos de seguridad a bordo de unidades navales y otros para formar lo que son las dotaciones de visita y presa. Han venido contribuyendo a la custodia perimetral de varios complejos penitenciarios y a formar contingentes de pacificación destinados a diferentes países. Sus adiestramientos los suelen realizar en el   Campo Militar de Zapará, en los últimos años se han centrado en lo que son las operaciones combinadas y conjuntas, y participan habitualmente en acciones rivereñas que son movimientos de fuerzas propias con embarcaciones en puntos del Río Uruguay; sobre estas últimas, las operaciones ribereñas, nos comentaron son más complejas que las propiamente anfibias puesto que actúan en un ámbito determinado desarrollando operaciones de seguridad y de interdicción con las que intentarán negar a otras fuerzas la utilización de los cursos de agua que pueden convertirse en primarios para moverse en el ambiente fluvial.

Este artículo fue publicado en el número de la Revista Táctical Online Octubre 2019.

Revista Tactical Online Octubre 2019

Cascos balísticos de titanio en las dotaciones policiales alemanas

Los Estados Federados alemanes incorporan desde hace un par de años cascos balísticos de titanio en sus dotaciones policiales.

  • Un concepto probado en cada vez más Estados Federados: dos cascos balísticos de titanio por cada coche patrulla
  • Los cascos de titanio ofrecen una protección eficaz contra los tiroteos en ataques terroristas y homicidas, así como en caso de escaladas de violencia
  • El fabricante ULBRICHTS Protection suministra un concepto de casco de titanio probado en intervenciones y especialmente destinado a policías en tareas de seguridad ciudadana y control de masas.

12 de los 16 Estados Federados alemanes han optado por adquirir cascos protectores balísticos para sus policías. Alrededor del noventa por ciento de los cascos adquiridos proceden de los especialistas austriacos en cascos de titanio balísticos, la compañía ULBRICHTS Protection.

Actualmente, más Estados Federados están considerando comprar cascos balísticos para su uso en servicios de seguridad ciudadana y control de masas. También en Austria y en algunos cantones suizos se está ampliando el equipo de protección individual de los patrulleros, incorporando cascos de titanio balísticos. Asimismo, la República Checa, Francia, Finlandia,…, entre otros países europeos, lo están adquiriendo.

Estas iniciativas de aprovisionamiento son una respuesta decidida a los ataques terroristas ocurridos recientemente, que han llevado a reevaluar la situación de amenaza y a adaptar los enfoques de intervención y equipamiento. A esto se añade la relevancia de la cuestión de ofrecer una mayor protección a los policías en servicio, sobre todo teniendo en cuenta la escalada de violencia que tiene lugar cada vez más frecuentemente en las calles.

Una mayor protección para los primeros intervinientes

Normalmente, poco después de una llamada de emergencia, son los policías de Seguridad Ciudadana los que primero acuden al lugar de los hechos -primeros intervinientes-. Numerosos escenarios de intervención, en especial los ataques homicidas o terroristas, no permiten esperar a que lleguen los grupos operativos más especializados y capacitados. De ahí que los nuevos niveles de intervención prevean una actuación inmediata. Una gran amenaza son los disparos a corta distancia. Esto ocurre tanto en ataques homicidas como terroristas, así como en intervenciones mucho más habituales en las que se portan armas de fuego sin que haya un móvil terrorista, como en atracos.

Los cascos de titanio brindan una protección eficaz contra disparos directos hechos, por ejemplo, con un fusil de asalto o un subfusil. El material impide que quien lleva el casco resulte herido de gravedad o muerto debido a la deformación del elemento protector de la cabeza. Los cascos de ULBRICHTS Protection cumplen los requisitos técnicos de la Directiva técnica “Technische Richtlinie (TR) – Gesamtsystem Ballistischer Schutzhelm 05/2010”, reconocida en toda Europa. Esta directiva tiene en cuenta no solo la efectividad para detener los proyectiles sino también, según las directrices VPAM HVN 2009 (Vereinigung der Prüfstellen für angriffshemmende Materialien und Konstruktionen), el “efecto traumático”. Este término hace referencia a las lesiones mortales que pueden surgir como consecuencia de la deformación del casco aún cuando este hubiera detenido el proyectil.

Los cascos de titanio también ofrecen protección frente a explosiones, puñaladas, golpes y sustancias químicas. Por otro lado, todos sus componentes son ignífugos. El sistema interno del casco se puede ajustar con precisión al usuario con un movimiento de la mano accionando el mando rotatorio desde fuera. De este modo se puede ajustar a 14 tamaños de cabeza diferentes en sólo unos pocos segundos.

Casco de titanio HOPLIT

Con el HOPLIT, ULBRICHTS Protection ofrece un casco protector balístico que protege eficazmente a los policías en caso de ataque homicida o terrorista. El HOPLIT, en servicio en varias agencias policiales europeas, brinda el mismo nivel de protección antes reservado a las unidades especiales. No obstante, al estar hecho especialmente a la medida de las necesidades de los policías en servicio de Seguridad Ciudadana, es mucho más ligero que los grandes cascos de las unidades especiales. Además de con el sistema Quick Size para una regulación rápida del tamaño, los cascos de titanio HOPLIT se suministran, opcionalmente, con un adaptador de visera y con distintas viseras balísticas. Elegir una variante híbrida -de aleación de titanio y aramida- puede ofrecer una protección antiproyectiles y antifragmentación todavía mejor. Los cascos de titanio de ULBRICHTS Protection destacan por su nivel de protección superior, su gran comodidad y su larga vida útil.

Casco de titanio OPTIO

Pensado para las unidades de Control de Masas el casco de titanio OPTIO ofrece una serie de ventajas con los cascos de protección habituales.

Durante una intervención de control de masas, es muy probable que recibamos impactos de media y alta velocidad de toda clase de objetos, canicas de acero y vidrio, piedras desde diferentes alturas, incluso proyectiles balísticos. Además, cada vez más las unidades de intervención policial, participan en acciones de alto riesgo como entrada en inmuebles, atracos, etc. Estas intervenciones pueden derivar rápidamente en un intercambio de disparos donde la cabeza normalmente va desprotegida contra impactos de alta velocidad.

Los cascos de titanio OPTIO son una excelente combinación entre balístico y antitrauma, ofreciendo la ligereza que se requiere para poder pasar largos periodos de tiempo con el puesto.

Protección VPAM 6+ adicional

Cuando la situación lo requiere, los cascos Ulbrichts están a la altura. Con su sistema patentado FORTIS, los cascos Ulbrichts de titanio pasan rápidamente a incorporar una protección frontal con una resistencia a proyectiles del 7,62×51 mm.

Acerca de ULBRICHTS Protection

ULBRICHTS Protection, de Schwanenstadt (Austria), es una división de ULBRICHTS Witwe GmbH que fabrica cascos balísticos de titanio y titanio-aramida (híbridos). La cartera internacional de clientes de la empresa incluye cuerpos policiales y militares de todo el mundo. ULBRICHTS Protection es uno de los operadores más experimentados del mundo en protección balística para la cabeza.

Ulbrichts es distribuido en España por AASIAS.com

Este artículo fue publicado en el número de la Revista Táctical Online Noviembre 2019.

Tactical Online Noviembre 2019

DEPARTAMENTO DE POLICÍA DE TEMPE

Autor:   Octavio Díez Cámara

Fue ahora hace diez años, con el objetivo de preparar un reportaje en la revista impresa -“Tactical”- que precedía a esta que se publica en formato PDF en la red de redes, cuando visité por vez primera la organización policial a la que vamos a dedicar estas páginas. Aquel primer acercamiento, del que se me quedó grabada la frase “mejor sudar, que sangrar” del oficial Garibay respecto del empleo del chaleco antibalas en un entorno donde son normales temperaturas de cuarenta grados centígrados o más, lo he completado con otros más a lo largo de la década que ahora se acaba, pudiendo conocer con más lujo de detalle algunos de los elementos más característicos que conforman la organización actual del Departamento de Policía de Tempe (Arizona).

Ahora, en estas páginas, les vamos a hacer una introducción genérica a lo que el TPD (Tempe Police Department) hace en su día a día, con aportaciones más detalladas de algunos ámbitos que hemos creído relevante concretar. Aprovechamos estas páginas para agradecer a todos aquellos oficiales que nos han apoyado, de forma directa o indirecta, en aquellas experiencias que hemos vivido con ellos. Como verán, el TPD tiene unas capacidades nada desdeñables y ha desarrollado una serie de funcionalidades que le imprimen un carácter policial que ha hecho que su modelo haya sido copiado por otras ciudades de su entorno.

Estructura de trabajo

Tras una época en la que las restricciones económicas han hecho que el gobierno de la ciudad de Tempe haya tenido que acometer algunas decisiones drásticas en lo que a plantilla se refiere, hoy son aproximadamente tres centenares y medio los oficiales, tanto hombres y mujeres, que están adscritos a lo que son aquellas tareas directamente relacionadas con la prestación del servicio policial en un área que cubre unos cien kilómetros cuadrados, tiene unos ciento setenta y cinco mil habitantes censados, y acoge hasta trescientos mil residentes o visitantes en casos de determinados eventos o porque sus universidades atraen a numerosos alumnos de otros puntos de los Estados Unidos para poder formarse allí. Les apoyan otros colectivos de funcionarios públicos y personal contratado, por lo que la suma de ambos núcleos se aproximaría al medio millar.

El TPD lo dirige la Jefe Sylvia M.Moir que lleva desde marzo de 2016 en el cargo, policía experimentada pues había ocupado también la jefatura en PD El Cerrito y prestado servicios en el PD de Sacramento, además de graduarse en Ciencias de la Justicia Criminal en la universidad de Sacramento. Bajo su Mando, encontramos una organización que opera en seis zonas distintas de su área metropolitana organizándose así en estructuras que, lideradas por tenientes, tienen un mejor potencial de atender con diligencia a lo que se les requiere. En beneficio de ese despliegue operan desde varios puntos que incluyen sus oficinas centrales, o Police Headquarters, en el 120 E. de la 5th calle, la subestación de Apache en el boulevard del mismo nombre -invirtieron en ese espacio, que se inauguró en 2009, 25 millones de dólares- y la subestación de Hardy que incluye instalaciones amplias para que operen allí núcleos como el que realiza sus servicios a caballo.

Desde el punto de vista organizativo, comentarles que el TPD, que asume cometidos más preventivos que reactivos siguiendo una línea de trabajo en la que ahondan cada vez más para satisfacer los estándares elevados que su comunidad les exige,  se estructura en cuatro áreas especialmente relevante. La Oficina del Jefe es un núcleo que asume cometidos que les implican en la administración y supervisión general de todas las operaciones que se llevan a cabo, verificando también temas relacionados con la coordinación e investigación de procedimientos e incidiendo también en el liderazgo propio de una estructura que focaliza su labor en las necesidades de los diferentes grupos que se aglutinan en su comunidad.

Otra es la llamada de Operaciones de Campo o Field Operations, con unos doscientos agentes asignados a diferentes tareas y cometidos. Es la que realiza un despliegue más visible pues sus efectivos se suelen repartir en cuatro de las las seis zonas que antes les hemos reseñado para patrullar, en turnos de día o de noche que suelen ser de diez horas -cada agente trabaja cuatro jornadas a la semana, aunque suele haber posibilidad de realizar horas extras adicionales en un número significativo-, con diferentes medios de movilidad en beneficio de sus misiones. Ellos son responsables de cubrir las necesidades derivadas de un tráfico intenso en sus calles, investigando accidentes y realizando informes de los mismos. También les caracterizan actividades como la realización de investigaciones preliminares de las escenas de los crímenes, mostrarse para que su presencia evite incidentes o accidentes, trabajar con la comunidad para conocer lo que les preocupa o aplicarse en las necesidades de eventos que se programan en el área de responsabilidad o ante la masiva presencia de público determinados día en la zona del Distrito de “Mill Avenue” que concentra muchos espacios, como restaurantes o bares, dedicados a temas lúdicos.

Su responsable coordina los esfuerzos de unidades como las de patrulla, de ciclistas (BS, Bike Squad), la montada (MU, Mounted Unit), la canina (K9 Unit), la que lucha contra las bandas (GU, Gang Unit), la táctica para cometidos especiales (TRU, Tactical Response Unit), la que cubre cometidos de reducción de la amenaza (TM, Treta Mitigation), la de eventos especiales (SE, Special Events) o la de tráfico (TB, Traffic Bureau).

La primera de las del párrafo anterior suele incluir vistosos vehículos en los que viaja un solo oficial, obteniendo así una mayor presencia en las calles y poder concentrar, en caso de recibir una alerta por un incidente, un mayor número de furgones o de turismos en un determinado emplazamiento. Sobre los de BS, que se mueven en bicicletas para así sortear de manera más ágil el tráfico en aquellas zonas y lugares en que es especialmente intenso y así ofrecer una respuesta más precisa en áreas concretas de la ciudad, señalar que se trata de unos dieciocho oficiales liderados por un sargento que operan en tres grupos de trabajo diferentes generalmente entre las seis de la tarde y las cuatro de la madrugada, pues concentran su mayor actividad por la noche y los fines de semana.

En la MU se dispone de siete caballos asignados a un núcleo en el que encontramos un sargento, dos oficiales adscritos a jornada completa, trece oficiales de reserva y dieciocho voluntarios. El K9 Team incluye seis guías caninos y otros tantos perros especialmente adiestrados en temas de detección de drogas y explosivos, así como en otras cometidos que incluyen la asistencia a las necesidades de las patrullas en la calle. Para aplicarse en la reducción de la amenaza, lo que ellos llaman TM disponen de dos equipos tipo ACTION (Attacking Crime Trends In Our Neighborhoods) en los que encontramos una escuadra especializada en resolver problemas de criminalidad específicos, núcleo coordinado por un sargento que dirige a media docena de efectivos adicionales.

Por último, en TB se engloba el esfuerzo de nada menos que treinta y dos personas que, incluyendo a tres sargentos y a catorce oficiales, se empeñan en la prevención de los accidentes y a la atención si se concretan, atendiendo también a los controles DUI que buscan a aquellos que conducen bajo los efectos del alcohol o de las drogas; dentro de este último opera un pequeño núcleo con potentes motocicletas, el llamado SEMS (Selective Enforcement Motorcycle Squad), y también otro, el designado PE (Parking Enforcement) que vigila y controla todo lo relacionado a la ubicación de los vehículos cuando no se desplazan por las calles y permanecen parados en ellas o en las zonas convenientemente habilitadas para aparcar.

Distintas capacidades

Un tercer “activo” en este Departamento es el que se obtiene por aquellos recursos operados por la División de Investigaciones que reúne distinto personal caracterizado por sus cometidos más técnicos. Entre ellos se encuentran los desactivadores de artefactos explosivos del BS (Bomb Squad), los detectives que realizan todo tipo de investigaciones especiales y criminales en temas como la violencia doméstica o los asaltos y homicidios, la unidad táctica que es su caso recibe la designación de SWAT (Special Weapons And Tactics) y los especialistas asignados al PSB (Personnel Services Bureau) que se encargan de actividades como las prácticas de tiro que se organizan de forma regular, contactar con aquellos interesados en entrar a formar parte de esta organización para informarles de todo lo que necesiten conocer o los formadores que realizan clases teóricas y prácticas en beneficio de sus compañeros. Del SWAT, apuntar que incluye un teniente y cuatro sargentos que lideran otros tantos equipos -los Team 1, 2, 3 y 4- operativos de seis efectivos cada uno; se trata de un núcleo “part time” -adscripción parcial a la capacidad táctica- obtenido por aquellos que patrullan en las calles, participan en actividades encubiertas o que forman parte de grupos como el CIC (Crime and Intelligence Center), los ACTION o el CAST (Criminal Apprehension Suveillance Team) que se ha especializado en la localización y detención de peligrosos criminales. 

Completarían sus elementos otros relacionados con la División de Organización y Servicios que cubre cometidos y responsabilidades únicas en la verificación de los estándares policiales, la auditoria interna, el enlace con los medios ce comunicación o la operación de las instalaciones donde se ubican a los detenidos antes de pasar a disposición policial, grupo completado por una serie de voluntarios que son activados en aquellos casos especiales en los que se requiere una mayor capacidad de esta organización. De ella depende el centro técnico donde trabajan varias decenas de personas durante las veinticuatro horas del día y los trescientos sesenta y cinco días del año para recoger todas las llamadas alertando de necesidades de la comunidad y desde el que se derivan aquellos recursos necesarios para atenderlas de la forma más precisa, oportuna y correcta; su salario anual es de unos 44.000 dólares -recuérdese el cambio actual aproximado de 1,1 dólar por un euro- y cada año se necesitan entre cinco y diez personas más para reemplazar a aquellas que, por diversos motivos, dejan una actividad de la que sabemos que es especialmente estresante y exigente.

Respecto de los agentes que se trabajan para el TPD decirles que en función de la época les es más fácil o difícil obtener candidatos para cubrir las bajas que se producen en la actual plantilla. Para aquellos interesados, les ofrecen un sueldo base de entre 58.961 y 79.690 dólares y otros beneficios dedicados a uniformidad, salud, formación, planes de pensiones, etcétera. No todo es tan positivo, pues sólo disponen de 11 días de vacaciones pagadas al año y su trabajo es especialmente exigente y hasta peligroso. Para formar a aquellos candidatos preseleccionados, que tienen que tener al menos veinte años cumplidos y cumplir unos exigentes estándares designados en el estado de Arizona, se les envía a un centro de formación. En su caso, van a la Academia del Departamento de Policía de Phoenix, que dista unos treinta kilómetros de su ubicación y está en su misma área metropolitana. Pasan dieciséis semanas allí realizando todo tipo de temas teóricos y prácticos que deberán complementar con un periodo posterior de otras catorce semanas acompañados de personal del TPD cualificado como formadores de campo (FTO, Field Training Officer) para que vayan cogiendo soltura y experiencia de lo que caracterizará su trabajo en las calles de la ciudad  de Tempe.

Como apunte final a estas páginas concretarles que hemos tenido acceso al último informe en el que se detalla la criminalidad que les afecta y que incluye tanto datos del año pasado como del actual. Centrándonos en 2018, decirles que asistieron a un total de 8.727 incidentes relacionados con diferentes tareas que les son propias en su ámbito policial. Cinco homicidios, ciento setenta y nueve violaciones, ciento ochenta y ocho robos con violencia, quinientos treinta y seis asaltos, mil veinte sustracciones, quinientos cuarenta y dos robos de vehículos, doce incendios y más de seis mil doscientos hurtos, datos que reflejan que pese a ser un área bastante tranquila sí se concreta una actividad delictiva y general que requiere de un empleo adecuado de los recursos asignados por la comunidad para garantizar la seguridad de la ciudadanía local y de los visitantes.

Este artículo fue publicado en la Revista Táctical Online Noviembre 2019.

Tactical Online Noviembre 2019
Tactical Online Noviembre 2019

Funda policial, más que un mero elemento de transporte

Autor y fotos:     Octavio Díez Cámara

Los meses de julio y agosto de 2019 han sido especialmente activos en enfrentamientos en los que las armas de fuego, los cuchillos u otros objetos contundentes han tenido un alto protagonismo. Vehículos se evadían de controles y eran objeto de los disparos de la Policía, agentes eran acuchillados en el desempeño de su función, ciudadanos que aparecían muertos en las calles barcelonesas, peleas especialmente violentas entre grupos de narcotraficantes, policías que se veían ya obligados a desenfundar su arma de dotación durante el periodo de prácticas,…, una situación compleja que es el reflejo palpable de que algo grave, y no habitual, está incidiendo en que algunas ciudades y zonas españolas tengan hoy un nivel de inseguridad muy superior al que, no hace mucho tiempo, las caracterizaba.

Hay pocas fundas que puedan considerarse “Premium”. Las XTREME de Radar conjugan cualidades para que se les de esa designación.

En ese entorno complejo, y en cierta medida violento, cobra de nuevo protagonismo una de las herramientas que los uniformados llevan consigo para el desempeño de las funciones que les caracterizan: el arma corta de dotación. Usualmente se trata de un modelo recamarado para el difundido 9×19 milímetros Parabellum y, en general, en su empuñadura va situado un cargador con capacidad para entre trece y diecisiete cartuchos, siendo habitual que los policías lleven otro adicional -en muchos países son dos más- para poder así afrontar situaciones que, ante hipótesis de la actuación indiscriminada de terroristas o sujetos especialmente violentos, se puedan concretar mientras realizan sus patrullas cotidianas.

Mucho se ha hablado del tipo de arma que deberían llevar, de qué munición podría ser más apta, de que debería de equipárseles con armas largas más precisas y eficaces, de que… Por el contrario, se evitan, no sabemos si de forma consciente o inconsciente, comentarios respecto a un accesorio que también llevan siempre consigo los que pertenecen a las diferentes estructuras de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de las policías autonómicas o de las policías locales. Nosotros sí que vamos a hacerlo en estas páginas.

La funda tiene que considerarse, dentro del equipo policial personal, como un elemento de especial relevancia. Su obtención debe incidir en adquirir la mejor opción.

Accesorio de trabajo

Centraremos este análisis en un elemento al que no se le da la importancia que, claramente, tiene. Es la funda policial, un complemento destinado a transportar el arma corta que tiene que tener varias cualidades positivas y ofrecérselas a quien la tiene a su cargo.

Debe de garantizar la máxima seguridad de lo que acoge en su interior, para que sólo quede a mano del agente y sea especialmente difícil que terceros lo tengan fácil para acceder a la pistola al contar con unos elementos de diseño y mecanismos propios que, conocidos por el portador, requieren de unas determinadas manipulaciones para extraer el arma corta de su ubicación.

Los uniformados requieren de modelos de funda, como las XTREME, que les aporten comodidad, seguridad y eficacia en todo lo relacionado con el transporte de su arma personal.

Se tiene que, aprovechando esas cualidades incorporadas en su diseño por quien la fabrica, incidir en que sea fácil extraer el arma, evitando mecanismos complejos y optando por aquellos que, por ser mas naturales pero robustos, son más acordes con las necesidades propias de situaciones de alto nivel de estrés en las que el agente intentará focalizar su visión en lo que acontece a su alrededor a la vez que su mano, casi de forma instintiva, realizará una serie de movimientos mecánicos que debería haber memorizado con anterioridad a través de prácticas y ejercicios reiterativos.

Es necesario que aporte comodidad a aquel que la usa, pues deberá acompañarle en largas jornadas de trabajo, tanto diurno como nocturno, en las que el policía patrullará largas distancias a pie, se moverá muchas horas sentado en su vehículo o tendrá que afrontar, para determinadas tipologías y servicios, situaciones caracterizadas por un nivel de dinamismo poco convencional.

Los mecanismos que inhiben el que un tercero pueda extraer el arma o de su caída accidental tienen que ser eficaces y sencillos a la vez.

Esas tres cualidades básicas reseñadas, a las que también podrían añadirse otras complementarias en función de necesidades más concretas, deberían definir a una buena funda policial. Los agentes, a los que las organizaciones a las que pertenecen les suministran ese accesorio, a veces no toman en consideración lo diferente que es el uso de uno u otro modelo, ya sea porque no tienen forma de comparar o porque se ven abocados a emplear lo que les proporcionan. Si tienen esa posibilidad aquellos que trabajan en los órganos que valoran y deciden que opción adquirir, y a ellos les correspondería ser eficaces en sus decisiones teniendo en cuenta que ni las opciones más económicas ni las más complejas pueden ser las más adecuadas; lo serán aquellas que cumplan, con el más alto índice posible, las cualidades de seguridad, facilidad de extracción o comodidad de transporte reseñadas, y esos aspectos tienen que focalizar las decisiones sobre que modelo es el más adecuado para el servicio.

Teniendo ya a día de hoy una dilatada experiencia en diferentes opciones, pues en el siglo pasado muchas agencias apostaron por revólveres y fundas de cuero -algunas marcas, como Glock, las desaconsejan en sus pistolas que tienen una configuración muy concreta de sistema de seguro asociado al gatillo- y en su transición hacia la pistola semiautomática abordaron el reemplazo de estas últimas por ya no ofrecer las características que hoy se requieren, está bastante claro hacia donde debe dirigirse la elección.

adar fabrica los vasos de sus XTREME por un proceso en el que material de polímero avanzado se funde en un molde, lo que da lugar a un ajuste y acabado perfectos.

La funda policial para el servicio de los uniformados, y porqué no también para dotar a aquellos núcleos que realizan tareas diferentes o visten de paisano buscando que su presencia o actividad pase desapercibida a terceros, tiene que tener una configuración rígida, lo que hoy por hoy es la mejor opción. Además, si con su uso se quiere incidir en la seguridad de aquellos ciudadanos a los que prestan servicio o hacer que sean más eficaces en la resolución de incidentes armados o ante la presencia de sujetos potencialmente peligrosos, hay que dotar a los agentes con el mejor y más efectivo material, porque esa inversión será especialmente rentable a unas instituciones que se sustentan en los impuestos que la mayoría pagamos.

Diseño y tecnología

No todos los fabricantes disponen de la capacidad de investigación y desarrollo (I+D), así como de manufactura, para ofrecer un producto avanzado que se caracterice por la rigidez de los distintos componentes de la funda. Hoy ya no son válidas opciones fabricadas en materiales plásticos sencillos como el Kydex, que no es para nada robusto y no permite incorporar mecanismos que garanticen la seguridad que se requiere.

Varios cuerpos policiales estudian hoy adquirir nuevas fundas para sus uniformados y ha pocas opciones tan buenas como las Radar.

Sólo unas pocas firmas internacionales han evolucionado hacia gabinetes de diseño que investigan, trabajan y responden ante retos de lo más variado, apostando en su innovación por aprovechar las cualidades de aquellos polímeros de última generación que, manteniendo un peso muy contenido, son óptimos para fabricar las mejores fundas. Podría comentar algunos nombres de empresas que he visitado a lo largo de estas dos últimas décadas, aunque ha habido una que me ha impresionado por combinar modernidad, gama de producto y precio competitivo. Se trata de la italiana Radar -en España distribuida por AASIAS.com-, una firma comercial que ha conseguido estos últimos años grandes éxitos al cerrar importantes contratos tanto para el suministro de fundas para el servicio a estamentos policiales como a estructuras militares.

La evolución técnica, afrontada por la anterior, ha facilitado una transición productiva que hoy ya marca la diferencia. Partían de una opción inicial más artesanal, que apostaba por emplear láminas de material acrílico en un proceso de termomoldeado por calor que proporciona diseños que no aportan un ajuste óptimo y suelen corresponderse con lotes pequeños en su número,  se consiguen propuestas que sí son económicas pero no tienen las cualidades hoy por hoy imprescindibles.

Estas últimas si las encontramos en la actual gama de Radar. Sus productos incluyen aquellos más avanzados que se obtienen a través de una producción en la que se emplean moldes, sobre todo para el vaso que acoge el arma y que es bueno se realice en una sola pieza y sin solapamiento, que son complejos y caros de obtener y polímeros de ultima generación que permiten obtener un producto final que, a diferencia de lo que sucede con propuestas semi-inyectadas más sencillas y menos eficientes, debería ser el estándar usado por aquellos que están en servicios en nuestras calles. Los diseños de funda de polímero más recientes se caracterizan por mantener sus cualidades casi inalterables con el paso del tiempo, al no degenerarse por agentes externos o por el calor intenso; esto último, lo que han experimentado ya, negativamente por cierto, algunos colectivos de profesionales militares o policiales destacados a diferentes zonas de operaciones caracterizadas por temperaturas extremas. 

Esas cualidades se obtienen combinando buen material y buen diseño, lo que en el caso de la marca Radar se traduce también en una muy buena rentabilidad si tenemos en cuenta el elevado nivel de coste-eficacia que las caracteriza y el óptimo nivel de satisfacción que tienen aquellos a los que se les dota con ellas.

En las mejores fundas policiales se opta por combinar adecuadamente sus diferentes elementos. El vaso, que suele tener cierto grosor -4 mm sería una cifra óptima- y unas formas muy concretas -se obtienen gracias a moldes que son costosos y difíciles de obtener, inversión que no todos los fabricantes están dispuestos a asumir-, es muy resistente a la deformación para mantener el arma segura ante tirones de terceros y para facilitar incluso la extracción en situaciones complejas o posiciones nada ortodoxas, siendo bueno que no incluya tejidos o pieles internas que puedan absorber humedad que pueda trasmitir al arma. A ello ayuda que los soportes que lo fijan al cinturón, ya sean en configuración fija o en aquellas que admiten un determinado movimiento para una mejor adaptación a diferentes necesidades, incluirán roscas embutidas para la tortillería, lo que añade precisión y se traduce en un nivel adicional de resistencia del conjunto.

Los diferentes colectivos de potenciales usuarios tendrán que decidir cual opción de tono o de detalles de acabado satisface mejor sus requisitos.

El proceso de inyectado, es ventajoso también porque permite configurar mejor los sistemas que aseguren la retención del arma en el interior y sólo permitan la extracción tras una determinadas manipulaciones, incidiendo si están bien configurados en que los movimientos se realicen de forma suave y sin tensiones en el material de la funda.

Al vaso se le añaden, además del soporte de fijación al cinturón antes señalado, los mecanismos y elementos que configuran el conjunto de dispositivos de retención que aseguran que sólo quienes los conozcan puedan actuar con rapidez sobre ellos, lo que a la vez las hace seguras en el transporte y ultrarrápidas en el movimiento de desenfunde y apuntamiento hacia el objetivo que se puede considerarse el blanco a batir. En el caso de modelos como el XTREME de radar se ha previsto que las palancas de activación que liberan sus elementos de retención que le dan un nivel III+ puedan presionarse sin problemas tanto llevando guantes en las manos o en condiciones de ausencia de luz, porque están colocados y dimensionados de forma que se incida en la naturalidad de los movimientos a realizar tanto en el enfunde, donde se produce el bloque instantáneo del arma, como del desenfunde.

El cuero, que aún siguen usando muchos en los complementos de sus cinturones, está ya desfasado y tiene que ser sustituido por fundas y accesorios de polímero.

Como apunte final, y ya para acabar, señalar que una funda bien diseñada, mecánicamente bien resuelta, de tamaño compacto para que no sobresalga o que sea compatible con el ahora generalizado empleo de chalecos antibala, es lo que se ha de buscar. Su uso por parte de los policías va a ser a todas luces positivo en los años que esté en servicio y que no van a ser pocos. ¿Hay mejor rentabilidad que seleccionar una buena funda y adquirirla para nuestros policías nacionales, guardias civiles, policías locales o agentes autonómicos? Pues la respuesta está clara: hay que seleccionar y comprar una funda tan buena y contundente como la Radar XTREME.

Este artículo fue publicado en el número de la Revista Táctical Online Noviembre 2019.

Tactical Online Noviembre 2019

“Jabalí 2019”, el GAR y las FAMET se adiestran juntos

Autor:       Octavio Díez Cámara

A más de uno le podrá chocar el nombre que se le ha dado a un reciente ejercicio en el que ha participado la Unidad de Operaciones Especiales de la Guardia Civil, el Grupo de Acción Rápida (GAR), y el Batallón de Helicópteros de Maniobra (BHELMA) III de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), la Unidad con medios aéreos más modernos del Ejército español.

“Jabalí” en singular o en plural es, además del nombre de la mascota “Itza” que adoptó hace unos pocos años el primero de los anteriores, como en diferentes ámbitos se identifica a los componentes del GAR que durante muchos años se especializaron en la lucha contra el terrorismo de ETA y que ahora centran su labor en cometidos de lo más variado que les llevan también a participar en misiones más allá de nuestras fronteras.

Este último cometido, que les capacita para formar a núcleos de élite en otros países o a desarrollar cometidos de vigilancia y escolta de VIP’s (Very Important Persons) -entre otras misiones- para las que se requiere de unos profesionales especialmente adiestrados y muy motivados, ha sido uno de los orígenes del ejercicio de adiestramiento del que les vamos a hablar en estas páginas, pues está previsto que pronto un nuevo contingente del GAR se traslade a Iraq para desarrollar allí una serie de cometidos que se enmarcan dentro de lo que les caracteriza.

Se da la circunstancia que ambos núcleos, el primero de agentes de la Benemérita y el segundo de tripulaciones del ET, tienen sus respectivas sedes en la zona de la ciudad riojana de Logroño, no muy lejos unos de otros. El personal del BHELMA III, que opera con los helicópteros de maniobra NH-90 que es el material más reciente y moderno de su tipo en uso en España, está preparándose para desplegar, probablemente a mediados de 2020, en territorio iraquí. Por ese motivo, que seguramente hará que guardias civiles del GAR se vean involucrados en operaciones en las que haya también tripulaciones y aparatos del BHELMA III, se ha realizado un primer acercamiento entre ambos núcleos de élite. Allí estuvo quien estas líneas escribe para “TACTICAL-Online”.

Operación compleja

Para promover el conocimiento mutuo de guardias civiles y militares se planteó un supuesto de adiestramiento especialmente complejo en el que ambos colectivos tenían que dejar clara su valía. El planteamiento del mismo, al que seguramente van a ir siguiendo otros en los próximos meses dada la proximidad de sus acuartelamientos y el hecho de que unos pueden aprender de otros y viceversa, se enmarcaba en un supuesto derribo de una aeronave propia. La caída, en una zona donde operaban grupos de insurgentes y terroristas especialmente hostiles, había acabado con la captura de uno de los pilotos que era retenido en un emplazamiento desconocido. Con ayuda de elementos varios, que van desde inteligencia humana (HUMMINT, Human Intelligence) a reconocimientos por satélite, se había logrado posicionar al retenido en un área determinada.

Con ese conocimiento previo había que organizar una arriesgada operación de liberación y rescate, y ese era el primer objetivo de “Jabalí”. Antes de acometer esa acción, en la jornada del 19 de noviembre personal del GAR se trasladó al acuartelamiento “Héroes de Revellín” de Agoncillo (La Rioja), que es donde se asienta el BHELMA III, para ser partícipe de una conferencia, donde se les expusieron las capacidades y cualidades de los helicópteros en los que se desplazarían, un de una serie de prácticas en seco. En estas últimas, pudieron ejercitarse en los movimientos propios del embarque y desembarque, en un modelo caracterizado por una rampa trasera que facilita esa acción, y así memorizar lo que debían hacer en una hipotética acción. Todo el grupo de agentes practicó para situarse en los asientos del interior y poder desplegarse en el objetivo con rapidez.

En la tarde del día 19, como se había planteado ya en una reunión de programación y coordinación que tuvo lugar el día previo, se programó un vuelo táctico de dos aparatos NH-90 “Caimán” convenientemente artillados cada uno con dos ametralladoras pesadas M3M del calibre 12,70x99mm (.50 Browning) que dan cobertura contra objetivos terrestres y pueden incluso batir a aparatos similares. En ellos, simulando una operación real de inserción, viajaban, además de las tripulaciones formadas por piloto, copiloto y dos artilleros en cada helicóptero, personal del Equipo de Tiradores de Precisión (ETP) del GAR, formado por un binomio de guardias civiles, y dos miembros de las FAMET. En un tránsito, o inserción aérea, que duró unos veinte minutos se les llevó a un punto próximo al PEFE (Polígono de Experiencias para Fuerzas Especiales) que la GC tiene cerca de Logroño y que se habilitó como objetivo. Desde el punto de toma, los cuatro militares, progresaron en una infiltración a pie los casi cinco kilómetros que les separaban de donde querían posicionarse, tránsito, que para evitar la acción de patrullas convencionales reales -personal del BHELMA III- que vigilaban la zona, realizaron con lentitud y máxima seguridad, lo que les llevó casi cinco horas de navegación terrestre especialmente cuidada y segura.

Sorteando el dispositivo de vigilancia móvil, lo que requería que los insertados cambiasen de posición continuamente y tuviesen la mejor percepción de su zona de control, llegaron a la valla perimetral del recinto. Evaluaron cuál era el mejor lugar de acceso y progresaron hacia el interior, buscando la mejor posición para lo que pretendían. Establecieron un punto de reagrupamiento en unas ruinas, donde dejaron buena parte de su equipo más pesado que llevaban en unas voluminosas mochilas, y se trasladaron a un lugar cercano donde situaron un puesto de observación y tiro. Con sofisticados medios de vigilancia óptica y optrónica, que les permiten ver incluso de noche aquello que es su interés para tener una cierta percepción de lo que acontece en un determinado lugar, observaron y observaron. Buscaban donde podía encontrarse el piloto y sus captores, transmitiendo en tiempo real, gracias a distintos equipos de comunicaciones tipo Harris AN/PRC y SIRDEE (Sistema de Radiocomunicaciones Digitales de Emergencia del Estado) que llevaban consigo, datos hacia un Puesto de Mando en Agoncillo desde donde un grupo seguía los acontecimientos para un mejor planeamiento y ejecución del rescate. Los observadores del GAR localizaron finalmente al piloto, que estaba localizado con un grupo de captores en un contenedor concreto, y pasaron la ubicación a sus mandos.

Buena coordinación

A primera hora de la mañana del día 20 otros dos “Caimán” partían desde su Base. Llevaban en su interior a un Equipo de Despliegue Rápido (EDR) del GAR con una veintena de efectivos equipados y armados para una acción rápida, potente, discreta y neutralizadora. Los aparatos llegaron hasta un punto de toma (LHZ, Landing Helicopter Zone) y el personal desembarcó con rapidez. El EDR se repartió en varios grupos de asalto que avanzaron, de forma coordinada, por varios puntos de las instalaciones. Limpiaban las distintas zonas y progresaban hacia donde estaba el objetivo. El binomio de tiradores, desde su ubicación y aprovechando las capacidades de un rifle de cerrojo del 7,62x51mm que llevaban con ellos, tenía asignado, además de mandar información en tiempo real -número de hostiles, sus armas, rutinas,…, para elaborar un mapa de riesgo preciso- para su aprovechamiento inmediato, el neutralizar/eliminar a los centinelas en el momento previo a la liberación -se simuló un maniquí con un globo que reventaría al recibir el impacto del proyectil de 168 grains-. Se produjo un asalto en el que el GAR neutralizó la amenaza para acabar con los captores y liberó al piloto retenido, acción en la que se simuló que uno de los guardias civiles era alcanzado por el fuego adversario. Se pudieron así activar todos los protocolos ya programados y personal con capacitación sanitaria, del Equipo TCCC (Tactical Combat Casualty Care) del GAR, procedió a estabilizar al herido y a prepararlo para su rápida evacuación del lugar. Protegido por otros compañeros que lo “encapsulaban” fue trasladado a un NH-90 para sacarlo de allí con la máxima presteza y poder llevarlo, ya que estaba estabilizado y atendido, a unas instalaciones sanitarias donde recibiría las curas necesarias para su restablecimiento.

El resto de componentes del EDR se trasladó a un punto de extracción donde embarcó en otro helicóptero para iniciar su vuelo de regreso, recuperándose también en otro punto cercado a los cuatro militares que había permanecido toda la noche en la zona para, sobre la base del personal del ETR, aportar la capacidad de hacer fuego efectivo y eficaz, obtener información y conforma un elemento de alerta tempana de notable eficiencia.

Acabó así “Jabalí 2019”. La experiencia seguro que dará lugar a muchas “lecciones aprendidas” entre los dos colectivos que participaron. En futuros adiestramientos y ejercicios se mejorarán algunos aspectos y se avanzará, como así corresponde, a una interacción mutua mucho más elaborada. El que GAR y BHELMA III hayan trabajado juntos en este adiestramiento supone un punto inicial desde el que avanzar hacia todas aquellas situaciones que puedan devenir en un futuro.

Este artículo fue publicado en el artículo de la Revista Táctical Online Diciembre 2019.

Tactical Online Diciembre 2019
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AAV7’S, BLINDADOS ANFIBIOS DE LA BRIMAR

Autor:    Octavio Díez Cámara

Hace solo unas pocos meses supimos, por diversos canales informales y formales, del interés de la Brigada de Infantería de Marina (BRIMAR) “Tercio de Armada”, que es la élite de la Armada encargada de proyectar el poder naval sobre tierra en forma de contingentes anfibios que tomarían la cabeza de playa y permitirían acciones contundentes hacia el interior, en adquirir nuevos blindados.

La noticia, difundida incluso por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, hace referencia a una previsión que goza de la máxima prioridad dentro de los programas de compra de armamento del Estado Mayor de la Defensa (EMAD) del Ministerio de Defensa de España. Se sabe que el 25 de junio de 2018 se aprobó por parte del Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA) el Documento de Necesidad Operativa designado “Capacidad de Asalto Anfibio Protegido” y que en diciembre de ese mismo año el documento fue validado por el Jefe del EMAD.

Por una cifra que se aproxima a los cien millones de euros se pretende adquirir, cuando así se decida en el correspondiente Consejo de Ministros, un lote de once blindados oruga anfibios. Se trata de ocho AAVP7A1 (Assault Amphibious Vehicle) de transporte de personal que pueden transportar en su interior a una veintena de Infantes de Marina completamente equipados, un AAVR7A1 con elementos de recuperación para otros medios similares que lo hacen especialmente útil en apoyo de tareas logísticas o para superar situaciones comprometidas, y dos más AAVC7A1 habilitados con sofisticados equipos de comunicaciones y de presentación para labores de Mando y Control. Todos, aparentemente nuevos, se corresponden con la versión más reciente, la designada RAM/RS (Reliability, Availability, Maintainability/Rebuilt to Standard) que fabrica en EE.UU. la compañía británica BAE Systems y que están en servicio en el Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos (USMC, United States Marine Corps) y en unidades similares de otras naciones; por lo que se conoce, estarían provistos de unos elementos de blindaje externo adicional que proveen mayor protección ante impactos directos e indirectos, los llamados EAAK (Enhanced Armor Applique Kits).

A día de hoy, la previsión es que el acuerdo se cierre pronto para proceder al correspondiente contrato y poderlos recibir en unos pocos años, para que pudiesen entrar en servicio antes de mediados de la próxima década y pudiesen estar todos operativos sobre 2026. Su llegada, implicaría una más amplia flexibilidad a la hora de generar capacidades asociadas a la proyección expedicionaria de la BRIMAR. Es necesaria su incorporación, ya bastante retrasada porque se había programado una acción similar ya a principios de esta década y se tuvo que posponer por problemas presupuestarios derivados de la acuciante crisis económica que azotó a las arcas del Estado.

Necesidad básica

Las líneas con las que hemos iniciado estas páginas no son aún una realidad palpable, pues no se ha firmado aún el correspondiente acuerdo comercial ni los plazos en los pagos y en la recepción del material. Sí lo es el hecho de que la BRIMAR, que está acuartelada en San Fernando (Cádiz) y se proyecta con navíos anfibios que suelen operar desde la Base Naval de Rota que no está muy lejana y pueden también atracar en la Estación Naval de Puntales, ya tiene una amplia experiencia con ingenios similares, aunque mucho más antiguos y menos eficaces que, como explicaremos más adelante, llevan usándose con intensidad desde hace bastantes años.

Hoy, dentro de la estructura de la BRIMAR encontramos tres batallones -dos de desembarco, el BD-I y el BD-II, y uno mecanizado, el BD-III-, que son el componente anfibio principal en lo que a personal involucrado directamente en acciones de combate, y otros grupos de diversa entidad adscritos a diferentes capacidades. Uno de ellos es el Grupo de Movilidad Anfibia (GRUMA) que hoy es heredero de medios y capacidades del Grupo de Armas Especiales (GRAE) que comenzó a constituirse en noviembre de 2002 y al que se le dio el nombre actual en 2010, variándose su estructura en septiembre de 2013 como consecuencia de la instrucción IPFIM 0301.

Actualmente en el GRUMA, que integra unidades con medios orgánicos especializados para el movimiento buque-costa de la Fuerza de Desembarco y otras especializadas en las funciones de combate de movilidad, contra-movilidad y protección, se trabaja con una estructura que está en proceso de transformación orgánica. Bajo la dirección de un teniente coronel, y con una cifra aproximada de unos cuatrocientos profesionales caracterizados por un nivel de instrucción y adiestramiento especialmente exigente y complejo, trabajan varios elementos: una Compañía de Plana Mayor y Servicios, una Compañía de Zapadores, una Compañía de Embarcaciones y una Compañía de Vehículos de Asalto Anfibio (VAE). Esta última, donde se emplean los blindados anfibios oruga que navegan para moverse desde las naves de transporte hasta la costa y tienen notable movilidad en todo tipo de terrenos para desplazarse por tierra hasta el punto en el que se requiera se posicionen, dispone en la actualidad de diecinueve vehículos tipo AAV que se reparten entre dieciséis AAVP -una resultó hundida hace unos años- de transporte de personal, dos AAVC de Mando y un AAVR de recuperación. Se han ido modernizando y han sido sometidos a diversos procesos intensos de mantenimiento, los overhaul, que permiten tener la mitad de ellos operativos para cualquier necesidad que se requiera.

Con ellas se realizan cometidos de apoyo al combate en beneficio de las seis Compañías de Fusiles que agrupan, de tres en tres, tanto en el BDE-I como en el BDE-II. Operan desde unas instalaciones localizadas en el Acuartelamiento “Sargento Padros Pagés” de la Población Militar de San Carlos y, además de dependencias para temas administrativo, de Mando y demás labores propias de la actividad del día a día de una Unidad de carácter militar, el GRUMA dispone de zonas cubiertas que sirven de aparcamiento protegido, de talleres en los que se realizan labores de mantenimiento periódicas y otras más que puedan requerirse, y hasta de un entorno con un caño próximo por el que transitan para algunas prácticas de conducción o para determinadas pruebas del material.

Orgánicamente, la Compañía VAE tiene como máximo representante a un capitán y sus efectivos, por la propia configuración de lo que caracteriza a su actividad no llegan al centenar, siendo en la mayor parte tripulaciones de los blindados que operan. Algunos se distribuyen en una pequeña Plana Mayor con  núcleos especializados en temas logísticos, de personal, etc.; un Pelotón de Mantenimiento que cuenta con experimentados especialistas en lo que son los trabajos propios que permiten obtener el mejor ratio de disponibilidad del material a su cargo; un Pelotón de Comunicaciones que asume las tareas de gestión de equipos de enlace radio, y dos Secciones Mecanizadas que están lideradas cada una de ellas por un teniente y que se estructuran de forma que van adaptándose a la disponibilidad que en cada momento hay de vehículos y de personal, logrando así la mejor sinergia de cara a ofrecer la capacidad de transporte pretendida a otras unidades. Con todos esos elementos se pueden generar agrupaciones para proporcionar apoyo de combate y apoyo de servicios de combate a la BRIMAR, núcleos que se activarán durante los asaltos anfibios pero también para las subsiguientes operaciones en tierra; lo harán tanto formando parte de unidades mecanizadas que se puedan constituir con los vehículos de personal o de Mando como dando un especial aporte logístico con el modelo de recuperación.

Larga experiencia

Los medios que ahora opera esta Compañía pueden parecer a primera vista vetustos y anticuados, pues se incorporaron a la Infantería de Marina (IM) española entre los años 1972 y 1974, ahora hace más de cuatro décadas. Su llegada, siguiendo lo que era clásico en la Fuerza estadounidense del USMC que en muchas épocas ha servido como referente en el que la IM se ha inspirado a la hora de tomar decisiones orgánicas o de capacidades, fue precedida por la de otros similares, los LVT-4 que se habían recibido casi una década antes, en octubre de 1963.

La experiencia que se obtuvo de estos últimos, encuadrados en una nueva Unidad a la que se dio el nombre de Compañía de Tractores Anfibios, fue  especialmente positiva y demostraron, trabajando conjuntamente con los camiones anfibios DUKV de seis ruedas -se les encuadró en una Sección-, que su aportación a los asaltos anfibios era sustancial. Los resultados positivos permitieron, aprovechando la reestructuración de 1970 del TEAR, crear la Compañía de Vehículos Anfibios que operó con aquel material hasta 1972 en que comenzaron a llegar dieciséis LVTP-7 (Landing Vehicle, Tracked Personnel), dos LVTC-7  (Landing Vehicle, Tracked Command) y un solitario LVTR-7 (Landing Vehicle, Tracked Recovery).

No tenemos claro si su incorporación fue resultado de una compra al fabricante, la compañía United Defense que formaba parte de la corporación FMC, o de algún acuerdo gobierno a gobierno que propició su obtención. Sí que llegaron el mismo año en que fueron puestos en servicio activo con el USMC y que estaban nuevos, por lo cual puede considerarse como todo un logro que en fecha tan inicial estuviesen disponibles para España, por delante de otras naciones aliadas. También hemos conocido, que para operarlos, se envió a Camp Lejeune (Carolina del Norte), con antelación a la recepción del material, a un grupo de cinco oficiales, cinco suboficiales y cinco cabos primeros que se formaron en su manejo y mantenimiento; poco después, un capitán, dos cabos primeros y dos funcionarios civiles mecánicos de la entonces Agrupación de Apoyo de Combate (AAC) realizaron un curso de mantenimiento en Camp Pendleton, cerca de San Diego (California).

Con este novedoso blindado se logró un avance importante en los cometidos de la Compañía que los encuadró. El uso intenso que se les iba dando incidía en sus prestaciones. Sus niveles de utilización militar hicieron pensar en que sería bueno adquirir más ejemplares, como expuso la Comandancia General de Infantería de Marina (COMGEIM) en 1983 al entonces Ministro de Defensa, previsión que pese a estar aprobada se canceló justo en los últimos pasos de su tramitación. Lo que sí se abordó, en 1989, es que los que sí habían llegado fuesen sometidos a un intenso overhaul sin modificar sus capacidades, revisándolos y reparándolos por parte de la empresa española CAF (Construcciones Auxiliares de Ferrocarril). Entre 1997 y 1999 se activó el designado SLEP (Service Life Extension Program) que permitió una completa actualización de los mismos para renovar su potencial y dejarlos casi a cero horas de uso. El proceso supuso la modernización de los LVT7 a la versión AAV-7A1: se los desmontó totalmente, se repasó con rayos X la barcaza de aluminio que tiene grosores de hasta 45 milímetros, se cambió el motor original por un Cummings VT 400 de cuatrocientos caballos que trabaja asociado a una transmisión Navsea HS-400-3A1, se sustituyó la torre por una nueva de accionamiento eléctrico dotada con una ametralladora media Browning M-2 HB (High Barrel) del 12,70x99mm (.50 Browning) y un lanzagranadas automático Saco Mk-19 modelo 3 que dispara granadas de 40mm a un ritmo superior a los trescientos disparos por minuto, se introdujo un nuevo plano abatible en la proa y se sustituyó todo aquello que no estaba operativo. Los cambios, pese al incremento de la masa total, permitieron mejorar aspectos como la velocidad máxima por agua -dieciséis nudos-, la autonomía o la potencia de fuego, incidiendo también en una mejor capacidad para operar de noche.

El uso intenso que se les daba llevó a requerir un nuevo overhaul que se abordó, por parte de la empresa italiana SPA-MIR/Fluidmecanica, en quince de los diecinueve disponibles. A medio plazo, podrían mantenerse operativos los actuales hasta la llegada de los once nuevos. Más a largo plazo, siguiendo las previsiones para las dos próximas décadas por parte del USMC, podrían ir incorporándose distintas modificaciones técnicas y de mejora de la supervivencia que permitiesen mantener operativo el material hasta más allá de mediados de este siglo.

De los AAV7A1, y por ende de los modelos especializados en Mando o recuperación, les diremos que, basándonos en la información que da la Armada española en su página web, tienen una longitud de 7,16 metros, una anchura de 3,29 y una altura de 3,32, lo que los hace especialmente voluminosos en tierra aunque en el agua su silueta se reduce bastante. Su masa es de 27,6 toneladas cargados, alcanzan una velocidad máxima en carretera de 72 kilómetros/hora, pueden pivotar sobre su eje gracias a la tracción oruga de sus cadenas y se mueven bastante bien en todo tipo de terrenos pues son capaces de superar pendientes longitudinales del 60 por ciento y laterales del 40; su autonomía en tierra es de 480 km y de 7 horas en el agua -sus depósitos tienen cabida para 650 litros de combustible-, pues tienen capacidad de movimiento autónomo desde los navíos anfibios que los transportan a la playa a un ritmo de unos 12 km/h gracias a sus dos impulsores hidrojet traseros que les confieren una inusitada agilidad y a su proa y formas que favorecen la navegación.

Disponen de dos lanzadores cuádruples para lanzar botes de humo con los que generar barreras con las que evitar una verificación precisa de su posición y su torreta principal tiene una potencia de fuego considerable pues se cuenta con mil doscientos disparos del 12,70x99mm y ochocientas sesenta y cuatro granadas de 40mm. Para el desembarco pueden transportar hasta veinticinco fusileros en su amplia bodega que cuenta con dos bancos corridos, aunque lo normal es que lleven dieciocho con todo su armamento y equipo. El AAV7P cuenta con una rampa abatible a popa que facilita la entrada y salida con rapidez. Incorpora un sistema para generar cortinas de humo, lo que ayuda a ocultar su posición.

Por cierto, el personal que pasa destinado a la Compañía VAE, que ya trae una capacitación inicial general como Infante de Marina, se forma en la misma en el empleo del material. Los tripulantes reciben una serie de clases teóricas y prácticas tanto en tierra como en el agua de la mano de jefes de vehículos con una dilatada experiencia en su empleo. Los conductores se especializan en el manejo de lo que es el AAV para conocer sus reacciones y moverse con precisión, los tiradores en como extraer de su montaje artillero la máxima potencia de fuego y los auxiliares en realizar aquellas tareas complementarias que son necesarias para operar con estos anfibios de gran porte.  

Este artículo fue publicado en el número de la Revista Táctical Online de Diciembre 2019.

Tactical Online Diciembre 2019
Tactical Online Diciembre 2019

VISOR AIMPOINT COMPM5 PARA LAS OPERACIONES ESPECIALES DEL EJÉRCITO DE TIERRA

Autor y Fotos: Octavio Díez Cámara.

El esfuerzo que desde distintos ámbitos del Ejército de Tierra (ET) español se realiza en continuidad para ir adquiriendo sistemas de armas y equipos de altas prestaciones con los que dar cumplimiento a nuevas necesidades y requisitos es continuo y afecta a distintas unidades de la actual estructura militar terrestre.

Encuadrado en la División “San Marcial” de la Fuerza Terrestre, el Mando de Operaciones Especiales (MOE) se ve beneficiado de una serie de recursos que implementarán su potencial para participar tanto en cometidos convencionales como en otros que tengan lugar en escenarios asimétricos o incluso en la llamada “zona gris”. La renovación de sistemas de armas y sus complementos es imprescindible para ellos y tienen que tener a su disposición modelos nada convencionales adaptados a sus específicas necesidades.

Dentro de esa línea objetivo de corto/medio plazo se enmarcaría el tema del que aquí vamos a tratar. En los últimos meses la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE) de Jaca, que dirige el coronel José Antonio Jáñez Blanco, ha recibido varios lotes de un novedoso visor de puntería, que va a emplear en los cursos que permiten cualificar en la especialidad de OEs a los futuros oficiales y suboficiales que liderarán los Equipos Operativos de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE), del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) y en gran medida del MOE, pues la mayor parte de sus alumnos pertenecen a este último Mando.

La decisión de adquirir el Aimpoint CompM5 es una apuesta clara por un equipo de primer nivel y sigue la estela -como es lo más sensato frente a tecnologías asiáticas poco contrastadas y de bajo nivel operativo- de recientes decisiones que han hecho que naciones como Estados Unidos, Francia, Portugal, Noruega, Italia y otras más de nuestro entorno militar más próximo hayan optado también por visores como los CompM5, Micro, CompM4 y otros, todos ellos diseñados y producidos, siguiendo los estándares más exigentes del entorno militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por la firma sueca Aimpoint.

Centro de excelencia

La EMMOE, que en 2020 cumple 75 años de actividad lectiva intensa y especialmente especializada, se ha caracterizado a lo largo de su existencia por ser el Centro formativo inicial de los mandos que luego liderarían las distintas estructuras de las OEs españolas.

En especial, ha focalizado su labor en beneficio del ET y además de su carácter lectivo, el que le imprime un valor especial y le sitúa a la cabeza internacional de otros similares de nuestro entorno, les ha caracterizado, por la especial preparación y cualificación del plantel de instructores que han tenido y tienen en la Escuela de Jaca, el ser experimentadores de nuevo material. Es conocido el impulso que desde ese lugar se ha hecho para valorar los sistemas y equipos que hay disponibles en el mercado internacional y comprobar, con procesos especialmente intensos y exigentes, si cumplen con las cualidades que se les exigirá durante el uso en escenarios complejos y nada convencionales.

Dentro de esa línea de trabajo, ellos han estado en los últimos tiempos valorando las cualidades y prestaciones de distintos sistemas de puntería propios de fusiles de asalto y subfusiles, sobre todo, en su caso y respectivamente, los G36 y UMP (Universal Machine Pistol) de la germana HK.

Ese esfuerzo les llevó ya hace un tiempo a solicitar algunas unidades de visores de punto rojo de la más moderna concepción y mejores prestaciones. Se fijaron en la última evolución de los Aimpoint, los de punto rojo más valorados en todo el mundo que son de origen sueco y están en dotación en ejércitos como Estados Unidos, Francia, Suecia, Noruega, Portugal, o, por citar algunas, Italia.

El valorado fue el modelo CompM5 de Aimpoint que conjuga cualidades como tamaño compacto, peso contenido, gran robustez, fiabilidad a prueba del entorno más exigente y hostil, capacidad para soportar temperaturas extremas, larga vida de sus baterías y manejo sencillo y eficaz. La suma de todas ellas da como resultado un visor que es hoy la mejor opción de dotación de un ejército. Muy lejos quedan los nuevos formatos de “marca blanca” china –made in China- pero marcadas con nombres occidentales pero a la cuarta parte del precio y con la incógnita de si sobrevivirá en combate o dejará tirado al soldado durante el despliegue.

La llegada de los Aimpoint CompM5 es ya una realidad para la EMMOE que ha solicitado dos lotes que suman sobre medio centenar de unidades, número al que pronto se añadirá una mayor cantidad de visores. Serán el estándar que se empleará por parte de los alumnos del Curso de OEs para mandos en lo que son sus ejercicios más dinámicos y en las prácticas de tiro, que en su caso son muchas y se enmarcan sobre todo en supuestos que comprenden acciones de fuego real que se desarrollan en escenarios rurales y en espacios urbanizados. La capacidad del sistema compacto CompM5 para un apuntamiento instintivo y preciso sobre objetivos situados a distintas distancias que estén en posición fija o se encuentren en movimiento -gracias a su concepto y referencia interna de color rojo que puede regularse en su intensidad y facilita la toma del objetivo tanto de día como cuando se emplean gafas de visión nocturna (NVD, Night Vision Devices) monoculares o binoculares de noche-, sin error de paralaje y al que pueden añadirse magnificadores de 3 y 6 aumentos que también ofrece Aimpoint en su catálogo de productos, suma muchos aspectos positivos para un centro como la EMMOE que busca la mejor y más exigente capacitación de los pocos que finalizan sus cursos; complementariamente, el paso de soldados de tropa del MOE para realizar algunas fases del Curso de Aptitud Básica para OEs, va a incidir en que en algunas de las prácticas puedan también llegar a usarse los nuevos visores, incidiendo en la familiarización con ese avanzado concepto de puntería tanto en mandos como en tropa.

Momento de cambio

Es conocido que el MOE ha aprobado en los últimos tiempos la incorporación de nuevos sistemas de armas que, como los PDW (Personal Defense Weapon) MP7 del calibre 4,6x30mm -para el mismo fabrica unas municiones de prestaciones sobresalientes la empresa suiza RUAG- o las ametralladoras medias MG5 del 7,62x51mm, están siendo incorporados en sus Grupos de Operaciones Especiales (GOEs) y Unidad de Operaciones Especiales (UOE), las estructuras más focalizadas en lo que es la realización de los cometidos propios de acciones directas, reconocimiento especial y asistencia militar que definen a su entorno específico de trabajo. La llegada de ese tipo de armas está ya concretada y es de suponer que más pronto que tarde también, como ya han hecho por ejemplo en la FGNE -ellos emplean el también avanzado visor Aimpoint Micro en sus armas de asalto-, se decidan por renovar sus actuales fusiles de asalto del 5,56x45mm.

En el proceso de implementación de sus capacidades se contemplaría el de renovación de parte de sus sistemas de puntería más clásicos y menos efectivos, objetivo claro y definido en el que el modelo CompM5 cobra especial fuerza al ser ellos usuarios también de versiones anteriores de la familia Aimpoint que como esta nueva se caracterizan por la mejor transmisión de la luz para que el ojo perciba más fácilmente donde está el objetivo y lo identifique de forma más rápida.

Es más que previsible, y la decisión de la EMMOE en ese sentido deja clara la línea óptima y eficaz a seguir por las OEs del ET, que durante el próximo año veamos ya ese efectivo y novedoso visor en manos de algunos de los componentes de los EOs del MOE, un proceso natural si se tiene en cuenta que los holográficos que tienen asignados ya llevan muchos años de uso continuado y su equipamiento tiene que ir renovándose de forma continua para incidir en que su eficacia combativa sea la mejor para neutralizar cualquier amenaza a la que se enfrenten de la forma más eficaz y con el menor riesgo para ellos y la fiabilidad de un visor Aimpoint.

Decirles sobre el CompM5 que se caracteriza por un punto rojo de 2 MOA (Minute Of Angle) que tiene las dimensiones óptimas para trabajar con él en entornos CQB (Close Quarter Battle) y facilitar impactos precisos en puntos muy concretos de aquellos que son el objetivo. En la EMMOE han sido muy críticos a la hora de someter al visor a una serie de pruebas nada convencionales en lo que a utilización se refiere, con un nivel de exigencia, que es el que define al material propio de las OEs, que está muy por encima del que materializan otras unidades de carácter más convencional.

Por lo que hemos sabido del proceso de validación, ha sido especialmente positivo el hecho de que las manipulaciones para la activación del elemento mecánico que regula la intensidad de su punto rojo interno -10 posiciones, cuatro de ellas para modo nocturno- sean especialmente fáciles y puedan realizarse con los guantes que protegen de impactos o del frío puestos. Muy útil para ellos es su configuración tubular que facilita el tener una mejor percepción del entorno próximo al objetivo, pues se opera con él con los dos ojos abiertos para permitir un campo de visión añadido adicional al del propio visor, lo que se agradece cuando se combate ya sea en espacios amplios o cerrados, en los que una nueva amenaza puede generase desde puntos distintos del que centra la acción principal y conocerla incidirá en que pueda neutralizarse de la forma más rápida y eficaz. La ligereza del conjunto, que con la montura pesa sólo 238 gramos, es un factor que debe tenerse muy en cuenta pues es usual que los operadores adscritos a las OEs monten en sus armas de asalto visores, láseres y otros complementos.

Para el personal de la EMMOE han sido especialmente positivos la suma de detalles tecnológicos y de funcionamiento impecable que definen a este visor de Aimpoint. La capacidad de la pila, que en este modelo está localizada en la parte superior derecha de la robusta estructura circular principal, para mantener activa la referencia interna por más de 50.000 horas o cinco años, es un factor muy a tener en cuenta, como también lo es el hecho de que se trate de un modelo AAA que puede encontrarse con facilidad en muchos lugares del planeta. Se ha tenido en cuenta también que el CompM5 se suministra completo y preparado para ser fijado en cualquier raíl estandarizado Mil-Std-1913 gracias a que incluye una montura de fijación rápida tipo LRP (Lever Release Picatinny) diseñada de forma que también ayuda a que el retroceso no afecte a la óptica y un elevador de 39 milímetros que sitúa el visor en mejor disposición para encararlo, incluso en las condiciones más extremas, de la forma más adecuada posible, elemento al que hay que añadir tapas tipo flip-up que protegen tanto la óptica delantera como la trasera de cualquier impacto accidental en ellas.

Por si esas aportaciones no fuesen pocas, este modelo de Aimpoint es compatible con sistemas NVD de diferentes generaciones, mantiene la mejor compatibilidad con los visores de aumentos 3XMag-1 y 6XMag-1 del mismo fabricante sueco, y está tan bien concebido y fabricado que puede resistir inmersiones a profundidades de hasta 45 metros, cualidad que indica lo bien sellado que está a la hora de evitar que polvo, humedad o partículas de arena pueda afectar a su interior.

Este artículo fue publicado en la Revista Táctical Online Diciembre 2020.

Tactical Online Diciembre 2020 Enero 2021

CULATA MAGPUL PRO 700, OPCIÓN PROFESIONAL AVANZADA

Autor:   Octavio Díez Cámara Fotografía: MAGPUL

Realizar un disparo con un arma larga en condiciones que no siempre serán fáciles, contra objetivos que en casos estarán en movimiento o no se mostrarán de perfil, en localizaciones con climatología y entorno adverso, o cuando el adversario sabe de qué nos encontramos por una determinada zona, no es fácil.

Los tiradores de élite del ámbito militar y policial, que muchos identifican con el término anglosajón sniper, son profesionales curtidos y con una dilatada experiencia en su especialidad. Tienen que adiestrarse y formarse en unas técnicas y tácticas específicas, conocer bien las armas que llevan consigo y realizar prácticas de tiro, en las condiciones más variables, de forma intensa y continua. Para conseguir la certeza que se les exigirá emplean usualmente armas con acciones de cerrojo de distintos calibres asociadas a cañones de longitud variable -usualmente entre 20 y 26 pulgadas- que estabilizan los proyectiles disparados y les confieren una necesaria velocidad en boca con la que llegar, sin verse especialmente afectados por el viento, al punto que se pretende alcanzar.

MAGPUL, buscando incidir de la forma más positiva en los que aquellos que forman parte del colectivo de tiradores de alta precisión requiere, ha diseñado y produce una culata espectacular. Designada PRO en referencia al entorno más profesional de potenciales utilizadores, está pensada para acoplarse a rifles con acciones de tipo Remington 700 y brindar a aquellos que la usen unas prestaciones muy superiores a las de concepción más clásica. El cambio de la antigua por la nueva es rápido, las prestaciones que se obtienen con la transformación superlativas y el coste de la decisión muy rentable desde el punto de vista económico, detalles todos positivos.

Por lo señalado, a la pregunta ¿por qué cambiar mi vieja culata por una MAGPUL PRO 700? sólo cabe una respuesta: para conseguir una gran mejora de capacidades y hacerlo con una inversión especialmente rentable.

Solución innovadora

La compañía estadounidense MAGPUL es bien conocida en el entorno profesional, y en del de aquellos que practican distintas modalidades del tiro, por fabricar una serie de complementos caracterizados por la mejor funcionalidad y por tener un precio muy asequible.

Fue en la feria estadounidense SHOT Show, que se celebró en Las Vegas en enero del año 2018, cuando los allí presentes tuvimos la oportunidad de conocer el producto del que les hablamos en estas páginas y manipularlo, aunque ya habían avanzado en esa línea de fabricados con culatas para los AR que comenzaron a comercializase con anterioridad.

Al tenerla en las manos por primera vez, la PRO 700 transmite una serie de sensaciones especialmente positivas. Se observa una elaborada y meticulosa manufactura que afecta de forma clara a todo el conjunto en general y a sus distintos componentes en particular. Se aprecia que la ligereza es notable, lo que incidirá en una mejor movilidad del rifle en que se instale. Se valora de forma óptima el hecho que la parte posterior pueda plegarse sobre el costado derecho, favoreciendo el transporte en situaciones como las propias de entornos urbanizados. Se suman muchas y buenas aportaciones y sensaciones.

Esos factores suman claramente a favor de este modelo de MAGPUL. Hoy hay muchas opciones de culatas que han ido surgiendo en los últimos años. La mayoría son especialmente caras y doblan o triplican el precio de esta opción. Otras, más económicas, no son aptas para el uso profesional y están destinadas al entorno civil más deportivo o al cinegético. Con la PRO 700, quien la propone al mercado suma ventajas respecto a otras menos atractivas en cuanto al precio y en cuanto a las prestaciones, unas cualidades que permiten que se sitúe como una opción especialmente interesante y muy valorada, como así lo atestiguan numerosos comentarios en redes sociales, por aquellos que han tenido la oportunidad de probarla en todo tipo de entornos y en especial cuando se requiere el tener que alcanzar objetivos a distancias medias y largas.

Para conseguir que su producto se posicionara con rapidez en un mercado que es especialmente exigente, su fabricante realizó un periodo intenso y largo en el que escucharon a los expertos, diseñaron distintos conceptos y los probaron en situaciones especialmente exigentes, y, al final, pusieron a punto su propuesta. Cumplieron, aplicando soluciones innovadoras de ingeniería y recurriendo a procesos de la más alta precisión asociados a las estrictas exigencias de las especificaciones militares MIL-SPEC, su objetivo inicial: fabricar y ofrecer el mejor chasis para rifles tipo Remington 700 del mundo.

Como puntos genéricos de la PRO 700, apuntar que AASIAS.com es distribuidor oficial en España y la tiene a un precio especialmente atractivo en su página web, facilitando así que aquellos que tengan interés en ella puedan adquirirla de forma menos costosa. Se propone en un tono negro que cumple con las necesidades más genéricas y en un atractivo FDE (Flat Dark Earth) que se sitúa en lo que ahora está especialmente de moda y es más óptimo para aquellos que desempeñan sus cometidos en entornos áridos.

Decirles también, como factor positivo añadido que el conjunto sólo pesa 5,4 libras -poco más de 2,4 kilogramos-, lo cual incide en que su uso no añada mucho peso al arma en la que se instale reemplazando otra culata que en todo caso sería mucho menos elaborada, funcional y atractiva. Señalar que este producto ha sido concebido para ser usado en condiciones climáticas hostiles en las que la humedad o frío puedan ser factores que definan donde se tenga que trabajar con ella; ahondando en ello, su diseño especialmente ergonómico ha tomado en cuenta diferentes peculiaridades y necesidades, y adopta soluciones, entre las que se incluye el acabado exterior especialmente resistente a la corrosión, que son un punto de valor añadido que debe tomarse en cuenta.

La culata

Este producto, que puede acoplarse con rapidez a una acción de cerrojo corta tipo Remington 700 gracias a dos tornillos que sujetan ambos elementos y permiten al cañón que oscile sin limitaciones después de cada disparo para obtener la mejor precisión, se beneficia de varias aportaciones en las que nos vamos a centrar.

De un lado, facilita la mejor ergonomía con el tirador al incluir varios elementos que admiten regulación específica en la parte trasera de la culata, o por la propia configuración de otros de forma que la simbiosis arma-usuario sea la óptima. De otro, el concepto incluye un brocal en el que se pueden situar con rapidez los cargadores, facilitando tanto la recarga como el cambio de munición para dar respuesta a distintas necesidades puntuales que puedan surgir en el transcurso de una misión u operativo. También hay que tener especialmente en cuenta lo favorable que es, tanto para su transporte general como para favorecer determinados movimientos propios, el hecho que la parte trasera se pliegue en un costado o que se pueda acoplar a su parte delantera superior un accesorio que facilita el situar un módulo intensificador nocturno o térmico que permitirá incidir en el disparo en condiciones de luz adversas.

Esos factores quedan reforzados por el diseño de la PRO 700 en el que encontramos varios elementos y distintas aportaciones de los mismos. El cuerpo principal de este avanzado modelo está formado por una estructura o chasis de aluminio 6061-T6 de grado aeroespacial que ha sido mecanizado con maquinaría de control numérico de alta precisión y sometido a un proceso exterior de anonizado duro tipo III. Su parte delantera tiene una forma en V que actúa como canal para el cañón y que en ninguna circunstancia ambos elementos se toquen, en varios puntos se incluyen anclajes QD para poder situar en ellos los propios de las correas portafusil, se le fijan en sus costados delanteros a modo de guardamanos elementos de polímero para mejorar el confort y evitar se generen posibles ruidos, y se le ha equipado con hasta trece anclajes M-Lok en los laterales y parte inferior para poder situar en ellos aquellos accesorios que, como el bípode, puedan ser necesarios por el utilizador para cumplir aquellas funciones que tenga asignadas como profesional o las necesidades de colectivos deportivos de alto nivel. Decirles que en la empuñadura pistolete, también de polímero, se ha realizado un óptimo trabajo de diseño y concreción al concebirla con muy poco ángulo para facilitar el mejor posicionamiento en ella de la mano derecha e incidir en que así el dedo índice que actúa sobre el gatillo se encuentre en la mejor y más flexible disposición para realizar los disparos.

Justo debajo de donde se fija la acción se encuentra una tolva en la que se pueden fijar cargadores tipo AICS que admiten 5 ó 10 cartuchos de capacidad e incluyen los PMAG de MAGPUL realizados en polímero reforzado de alta resistencia. Se ha pensado que sea compatible con cajetines de disparo de varios fabricantes que incluyan tanto opciones de gatillo curvo como plano, y que, gracias a la disposición y tamaño del guardamontes agrandado, pueda emplearse y dispararse el rifle por aquellos que lleven puestos gruesos guantes en sus manos. Por cierto, detrás de la tolva del cargador se encuentra una palanca de acero de pequeñas dimensiones y sometida a un proceso exterior de fosfatado al manganeso -acabado Melonite- para mejorar su resistencia a la corrosión, lo que agradecerán aquellos que operen en entornos húmeros o en la zona costera del litoral. Su función es liberar el elemento que retiene al cargador en su alojamiento para facilitar su retirada sencilla y veloz; está convenientemente situada de forma que su activación es ambidiestra.

Si el chasis de aluminio reforzado por polímero es óptimo, también podemos dar ese apelativo a la parte posterior. Allí está la culata, elemento con estructura de aluminio, anclajes tipo QD y complementos de polímero que se acopla al cuerpo principal con un elemento de gran resistencia de forma que no haya ninguna holgura y que el movimiento de plegado sea el más preciso.

Con la culata plegada, y gracias a su configuración, puede actuarse sobre el gatillo en caso de que una situación concreta o emergencia así lo exija. Incorpora una muy bien resuelta solución en lo que son sus elementos de regulación y adaptación morfológica al tirador, pues grandes ruedas facilitan los movimientos de forma precisa, sencilla y especialmente eficaz. Una actúa sobre la carrillera de forma que la cara del tirador pueda quedar perfectamente alineada con la parte central del visor y permita ver el objetivo con la mejor claridad y nitidez. Otra actúa sobre la cantonera posterior para darle mayor o menor profundidad y hacer que se acople perfectamente usuarios con torso y brazos de distintas dimensiones; la cantonera admite regulación en lo que es su canteado lateral, pudiendo variar este aspecto en +/- cinco grados.

Completando estas páginas apuntar que MAGPUL ha hecho una diana certera con este diseño, pues su coste incide en una adquisición más económica y sus muchas cualidades y capacidades hacen que la inversión merezca, y mucho, la pena. Muchos tiradores de todo el mundo ya han valorado sus prestaciones y está disponible para los españoles interesados. Pueden adquirirla en AASIAS.com.

Este artículo fue publicado en el número de la Revista Táctical Online Noviembre 2020.

¿Porqué el United States Army elige el subfusil suizo B&T APC9-K?

Autor: Javier Galán

Parece impensable que un país como los Estados Unidos de América, tras más de 75 años sin adoptar un nuevo subfusil -el último fue el M3 incorporado en el Ejército estadounidense el 12 de diciembre de 1942 en plena Segunda Guerra Mundial-, haya optado por un subfusil suizo para dotar a su ejército. 

En mayo del 2018 saltaba la noticia: el Ejército –United States Army– dentro de su programa SCW (Sub Compact Weapon) requería información a los fabricantes de armamento sobre un subfusil que debía cumplir con las siguientes características:

  • Calibre 9×19 milímetros Parabellum
  • Capacidad de fuego automática
  • Raíl Picatinny para fijar accesorios
  • Posibilidad de montar un supresor

Definiéndolo como“Un sistema de armas subcompacto de gran nivel de ocultación, capaz de neutralizar amenazas con un alto volumen de fuego letal, de gran precisión a corta distancia con un daño colateral mínimo. El subfusil (SCW) incluirá como mínimo: el arma funcional, cargadores, kit de limpieza, supresor, kit de herramientas especializadas -si es necesario-, repuestos, eslingas (correa portafusil), estuche de transporte y manual.”

De todas las que presentaron sus propuestas, diez compañías estadounidenses y europeas superaron la primera fase y se adjudicaron el Contrato de Pruebas para entregar muestras y ser evaluadas por el Ejército. Por parte de los Estados Unidos se presentaron Colt con su Colt Modular 9mm SWC, Central Missouri Machine Gun Company con su CMMG Ultra PDW, Lewis Machine & Tool con MARS L-9 Compact Suppressed Weapon, Quarter Circle con 10 LLC 5.5 CLT y 5.5 QV5 SWC, PTR Industries con TR 9CS SWC y Zenith Firearms con Z-5RS, Z-5P y Z-5K SWC’s. 

De la parte Europea, Sig Sauer con MPX SWC, Beretta con PMX SWC, CZ con “Scorpion” EVO 3 A1 Submachine Gun y B&T con el APC9-K Machine Gun.

Este contrato de pruebas, nada inusual en lo que caracteriza a este cliente militar y con una dotación económica de 214.240 dólares por empresa preseleccionada, permitió obtener 10 armas de cada fabricante y probarlas, en muchos casos en condiciones límite, por un periodo de casi 12 meses.

Si analizamos las armas seleccionadas, existe una gran variedad de armas. Desde las “tipo” MP5 (PTR y Zenith) a las armas basadas en plataforma AR15 (LMT, CMMG, COLT y Quarter Circle 10). Junto a ellas, diseños propios como B&T, Sig Sauer o Beretta. Casi la única característica en común a todas ellas es el calibre empleado, 9×19 mm.

Comienzan las pruebas

Durante casi un año, se realizaron diversas pruebas que se pueden englobar en cinco grandes áreas: precisión/dispersión, durabilidad, retroceso, intercambio de piezas y evaluación por parte del futuro usuario.

Precisión/dispersión

Las pruebas han consistido en que al menos 4 de 5 disparos consecutivos deben ser emplazados dentro de un círculo de 10 centímetros disparando desde una distancia de 35 metros. Esta prueba se realiza en modo semiautomático con tres armas de prueba por fabricante y el escenario se configura de la siguiente manera: 

  1. Las armas de prueba se fijan a un soporte
  2. Los blancos de 10 cm se sitúan a una distancia de 35 metros
  3. Los impactos se registran con un sistema digital
  4. Cada arma apunta sobre el objetivo y se efectúan cinco disparos con una cadencia de un disparo por segundo, realizándose los disparos sobre 5 blancos

Resultado de B&T APC9-K:  “las tres armas de prueba realizan 5 sobre 5 impactos en los 5 blancos. Un total de 75 disparos perfectos. El evaluador resalta que “el riesgo de un mal funcionamiento es muy bajo”.

En este punto es importante destacar que el cartucho de 9x19mm fue diseñado para realizar disparos de precisión. El cañón estándar CIP con el que se evalúan estos cartuchos es de 10 cm. El cañón del APC9-K es de 13,8 cm por lo que proporciona suficiente energía a un cartucho FMJ para alcanzar un blanco de 10 cm a 35 m.

Durabilidad

El test de acuerdo con el estándar del U.S.Army TOP 03-2-045A se realiza con 3 armas disparando un total de 18.000 cartuchos -6.000 por arma- para determinar el rango medio de interrupciones (MRBS). El escenario se configura de la siguiente manera:

  1. Cada arma es limpiada y engrasada antes de la prueba y cada 500 disparos.
  2. Cada 1.000 disparos, las armas son revisadas, limpiadas y lubricadas en profundidad.
  3. Las armas de prueba se sitúan sobre un soporte flexible.
  4. Se utilizan un total de 4 cargadores para cada ciclo de disparos.

El arma se municiona con un cargador completo de 20 cartuchos y entonces se dispara con una cadencia de un disparo por segundo, para, consecutivamente, ser municionada entonces con otro cargador de 20 cartuchos para realizar ráfagas de 3 a 5 disparos cada 5 segundos. Tras esto, se municiona con un cargador de 30 cartuchos y se vuelve a disparar con una cadencia de un disparo por segundo, para terminar de nuevo con un cargador de 30 cartuchos y realizar ráfagas de 3 a 5 disparos cada 5 segundos. Al terminar el ciclo, todo el conjunto de cargadores se intercambia con la siguiente arma, de esta manera no utilizan el mismo set de cargadores que han utilizado en el ciclo anterior. Esta acción se repite hasta alcanzar los 6.000 disparos por arma.

Resultado de B&T APC9-K: “el subfusil de B&T excede toda previsión de la prueba, que es de 1 interrupción por cada 1.000 disparos, alcanzando un rango medio de interrupciones de 1 cada 9.000 disparos.”

Un arma confiable es el factor más importante que buscará un policía o militar. ¿Funciona cómo debería funcionar? ¿Fallará en el peor momento?

Retroceso

Esta prueba se realiza un total de 20 veces por cada arma, realizando un único disparo.

La formula a utilizar:

ER: Energía de retroceso -pies por libra-

Ws: Peso del sistema -libras-

IR: Impulso de retroceso -libras por segundo-

              32,17

Er=       ———    IR2

               2W

Resultado de B&T APC9-K:  “el subfusil de B&T excede de nuevo el estándar de la prueba por un amplio margen. B&T consigue transmitir tan sólo 1,38 pies por libra -1,87 julios- de energía en el retroceso, siendo el máximo requerido para superar la prueba 4 pies por libra -5,42 julios-.”

Esta cifra tan baja demuestra que el buffer -amortiguador- hidráulico realiza su trabajo a la perfección. La energía tan baja transmitida durante el retroceso del arma permite mantener centrado el objetivo en ráfagas de 3 a 5 disparos sin ningún problema.

Intercambio de piezas

Esta prueba sencilla de realizar, pero muy difícil de superar aunque parezca mentira, se realiza desmontando por completo las 10 armas de prueba. Todas las piezas se introducen en una caja y se mezclan. Una vez hecho esto, se deben ensamblar de nuevo las 10 armas, tomando las piezas de la caja de manera aleatoria.

Resultado de B&T APC9-K: “el subfusil de B&T es el único en superar esta prueba. Todos los demás descubrieron que no todas sus piezas son intercambiables.”

No es difícil de entender. Esto demuestra que la obsesión por la precisión qué muestran los suizos es una realidad. Este hecho, permite las reparaciones en caliente de las armas sobre el terreno, sin necesidad de tener grandes herramientas para adaptar las piezas.

Evaluación del usuario

Cinco armas de prueba son utilizadas para esta prueba que se conoce como “punto de contacto con el soldado”. Se mide la respuesta del arma en referencia a las siguientes características:

  • Confort
  • Control sobre el arma
  • Ocultación
  • Mantenimiento
  • Retroceso
  • Disparador
  • Facilidad en el cambio de cargador
  • Facilidad en la toma de miras
  • Manejabilidad

Se realizan diversos ejercicios en seco y con fuego real.

Resultado de B&T APC9-K: “el número total de respuestas positivas es de 48, o un total del 66,7%. El total de respuestas neutras fueron un total de 66 o 91,7%, mientras que las negativas fueron 6, sólo el 8,3%.”

El equipo evaluador mostró su total satisfacción ya que era la primera vez que un producto alcanzaba una gran similitud entre la evaluación técnica y la evaluación de los soldados sobre el terreno.

B&T APC9-K, vencedor indiscutible

El 1 de abril de 2019, el U.S. Army hizo público que el subfusil de B&T era el claro ganador sobre los 5 restantes que habían superado todas las pruebas.

El subfusil de 9×19 mm de B&T supera en todas las evaluaciones a las demás armas presentadas, ofreciendo un sistema compacto, fiable y extremadamente preciso, como atestiguan las extensas pruebas realizadas por el Ejército estadounidense.

El contrato inicial ha sido de 350 armas y accesorios, así como repuestos y correas portafusil. El Ejército se reserva una segunda compra de 1.000 unidades adicionales.

B&T es distribuido en España por AASIAS.com

Este artículo fué publicado en el número de la Revista Táctical Online Enero 2020.

Tactical Online Enero 2020