Aimpoint CompM5 para Francia, la decisión más acertada

Varios países europeos se han decidido, tras evaluar distintos modelos y comprobar la versatilidad de los productos de la compañía sueca Aimpoint, por los novedosos y pequeños visores de puntería CompM5. A unidades terrestres de naciones como Noruega o Finlandia, o centros de adiestramiento del más alto nivel como la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE) que el Ejército de Tierra español tiene en Jaca, hay que añadir a Francia.

Todos ellos tienen en común el uso del CompM5, novedoso y eficaz visor de punto rojo que va más allá de lo que son las ópticas más clásicas y aporta prestaciones muy superiores a otros modelos más económicos surgidos de la tecnología originaria en distintas naciones asiáticas.

Seleccionar lo mejor

Muchos países tienen en servicio desde hace bastantes años modelos holográficos asociados a sus fusiles de asalto, un concepto para muchos desfasado y que en escenarios especialmente demandantes ha podido generar algunos fallos significativos. Por ese motivo, a la vez que se adquieren nuevos modelos de armas para el colectivo militar se incorporan sistemas de puntería más satisfactorios y efectivos que buscan incidir en la letalidad del conjunto.

Hay naciones que optan por soluciones económicas surgidas en naciones asiáticas y fabricadas con unos estándares de fiabilidad y resistencia poco contundentes, apostando por soluciones que pueden ser económicas en el momento de la compra pero que seguro se demostrarán, con el paso de los años, poco eficientes desde el punto de vista de la rentabilidad real de la inversión y de la operatividad conseguida con su incorporación.

Otros países, como es el caso de Francia que se caracteriza por una Política de Defensa especialmente activa que hace que sus militares sean habituales en distintos escenarios internacionales de conflicto para apoyar con su esfuerzo los intereses del gobierno galo, han decidido evolucionar desde su fusil de asalto FAMAS, del tipo bullpup y caracterizado por unas características limitadas en cuanto a su funcionalidad real en zonas de operaciones, a una plataforma tan bien considerada como es el HK416.

Su incorporación, tras un acuerdo conocido en septiembre de 2016, ya ha permitido la llegada a distintas unidades de los primeros lotes de esas armas alemanas que en número de unas ciento veinte mil unidades -tras decidir hace poco ampliar la cifra inicialmente contratada- les están llegando a un ritmo de unos doce mil anuales en entregas que, previsiblemente, finalizarán en 2028. Más de la mitad de ellas son armas de la configuración HK416F-C con cañón corto de 11 pulgadas y el resto del tipo HK416F-S con uno de 14,5”, apuntando que la F es la designación que el fabricante da a la variante solicitada por Francia para diferenciarla de otros modelos de su catálogo.

Paralelamente a esa decisión, que es ya una realidad, están recibiendo un visor con el que sustituir a los del tipo holográfico que tenían en servicio en sus antiguos fusiles de asalto. Su Dirección General de Armamento (DGA, Direction Génerale de l’Armement) que depende del Ministerio de Defensa galo se decidió, tras valorar en conciencia la mejor relación eficiencia/precio de distintos modelos y evaluar sus características reales en situaciones límite, por un reciente diseño originario de Aimpoint que incluye la más reciente tecnología sueca del concepto de visores de punto rojo. Esta última compañía ya les había suministrado varios miles de ejemplares del tipo CompM2 para distintas unidades de élite del Armée de terre, entre las que se incluían algunas legionarias y de paracaidistas, y de los más compactos Micro para sus unidades de Operaciones Especiales, una experiencia que les hizo más receptivos ante lo que un buen visor de punto rojo puede ofrecerles.

Decidieron, en julio de 2018, la adquisición de nada menos que 120.000 ejemplares -cada uno de los nuevos fusiles tendrá su nuevo visor- del modelo Aimpoint CompM5 RDRS (Red Dot Reflex Sight) y es más que probable, puesto que el número de los FAMAS que usaban superaba los trescientos mil, que amplíen próximamente esa cifra.

Por lo que sabemos, las entregas se realizan dentro de un periodo de seis años y seguramente recibieron los primeros lotes en 2020, coincidiendo con el inicio de la pandemia COVID19. Desde 2021 hemos podido percibir, a través de imágenes que incluyen algunas que les ofrecemos en estas páginas, que algunas unidades comenzaban a recibirlo. En una primera fase hemos visto en sus HK416F pequeños visores ópticos ya antiguos o hasta militares portando sus fusiles de asalto sin elemento de puntería complementario a los elementos mecánicos normales. La llegada del Aimpoint CompM5 es una realidad y con este modelo, que poco a poco se está distribuyendo y se convertirá en el estándar de buena parte de los militares del Ejército, refuerzan su capacidad combativa individual y colectiva; de esta forma, están más preparados para cumplir ante los constantes despliegues internacionales que realizan en distintos escenarios para luchar directamente o indirectamente contra grupos terroristas.

Sabia elección

Quien haya podido probar un Aimpoint CompM5 habrá podido percibir, con rapidez, algunos de los detalles que le son más característicos. Para aquellos que no hayáis podido hacerlo, deciros que se trata de un concepto que es a la vez clásico en concepción y novedoso en las tecnologías que combina. Es bastante más compacto que otros modelos precedentes del mismo fabricante y mucho más que los holográficos a los que está llamado a sustituir, aportando con su tamaño pequeño una mejor percepción de la situación general en la zona hacia la que se apunta y una mayor concreción, por su elemento de referencia interna que es un punto rojo de intensidad regulable, sobre aquel lugar concreto que se pretende alcanzar con los disparos.

El tamaño compacto, sustentado con un peso contenido de sólo 238 gramos y por una longitud de 8,3 centímetros, es una aportación que los franceses han valorado mucho, pues añade poco peso a la gran cantidad de elementos que llevan consigo los combatientes en zona de operaciones. La virtud de su ligereza, que unida a su tamaño compacto es óptima para facilitar actuaciones dinámicas en escenarios urbanizados (CQB, Close Quarter Battle), no está, para nada, reñida con su robustez, pues el visor está construido alrededor de una sólida estructura tubular de aluminio de grado aeroespacial anonizado y su soporte elevador de 39mm y montura LPR han sido concebidos para absorber sin problemas los efectos del retroceso del calibre 5,56x45mm estandarizado en Francia y en la mayoría de naciones occidentales.

Esos factores, que van más allá de los puramente económicos definidos por el precio, seguro que han sido tomados en consideración para la importante compra de visores Aimpoint CompM5 realizada por los franceses. También, les habrán interesado otros detalles técnicos, como que el punto de referencia central tiene un tamaño de 2 MOA que conjuga especialmente bien con las necesidades dinámicas y permite una buena puntería a distancias medias -mejor aún si se complementa con sistemas ópticos 3x ó 6x de Aimpoint- o que las lentes ópticas delanteras y traseras del elemento tubular son fruto de un desarrollo avanzado que permiten mucha más claridad y nitidez y facilitan una mejor transmisión de la luz, lo que hace que quien use este visor al apuntar tenga una más clara definición sobre su objetivo y el lugar al que busca impactar.

La disposición de estas lentes, que tienen unas tapas tipo flip-up para protegerlas en determinados escenarios y actuaciones, se ha diseñado para hacer que todo el conjunto sea especialmente robusto ante golpes involuntarios y resistente a inmersiones a profundidades de hasta 45 metros, robustez que para la mayoría va asociada al hecho de que no se verán, para nada, afectados por las condiciones hostiles propias de climas selváticos especialmente húmedos, zonas desérticas con mucho polvo y notable calor, o elevadas montañas caracterizadas por temperaturas extremadamente bajas. El fabricante certifica este visor de punto rojo para poderlo usar en un rango que a desde los -45 grados centígrados hasta los 71.

Hemos visto imágenes de los soldados franceses entrenándose en el tiro con sus HK416 portando ya los visores Aimpoint CompM5 y seguro que con estos últimos obtienen unos resultados de puntería mucho mejores, lo que hará que su capacidad de neutralización de sus oponentes sea más elevada que la que era hasta no hace mucho. Incidiendo el en aspecto de conseguir situar los impactos justo en el lugar pretendido trabajan aspectos como el diseño que hace que el eje de referencia de tiro quede situado a 1,5” por encima de la estructura del arma en la que se asienta el visor o la disposición de sus elementos de regulación, por cierto especialmente protegidos, que facilitan su correcta activación incluso con guantes.

Para acabar, apuntar que esta opción de tamaño y peso reducido de la serie Comp, se alimenta con una única batería alcalina tipo AAA LR03 que está situada en un alojamiento estanco en la parte superior derecha y le aporta la intensidad de energía necesaria para mantenerlo encendido durante 50.000 horas, factor que hace que sólo sea necesario cambiarla cada cinco años teniéndolo en el nivel siete de intensidad de los diez que admite su elemento de regulación, cuatro asociados al uso combinado con elementos de visión nocturna (NVD, Night Vision Devices) y seis más para su empleo diurno. Como hemos apuntado, Francia es sólo uno de los varios países europeos que están adquiriendo los Aimpoint CompM5, decisión que otras naciones del mismo entorno sería bueno que tomasen como referencia en sus próximas compras de visores. Este visor sueco, que es un producto que tiene unas excepcionales prestaciones y una fiabilidad probada, aporta unas cualidades y eficiencia que van más allá de las económicas que algunos toman como punto más importante a la hora de decidir la adquisición de un determinado equipo militar sin ver que aquellos que los llevarán al combate tienen que estar provistos del mejor y más eficaz material que se les puede proporcionar.

Este artículo fue publicado originalmente en la Revista Tactical Online Mayo 2021