Archivo por meses: noviembre 2020

MAGPUL, CARGADORES PROFESIONALES

Autor:    Octavio Díez Cámara Fotografías: Octavio Díez Cámara, USMC, Magpul

Aquellos que han tenido la posibilidad de disparar armas de fuego en continuidad, seguramente por su actividad profesional militar y policial o por ser activos participantes en alguna de las competiciones de tiro más dinámicas, sabrán que buena parte de los problemas de interrupción en las armas se deben a una deficiente alimentación de los cartuchos generada en buena medida por el uso de diferentes tipos de cargadores.

Esa realidad fue la que impulsó, ya hace unos años, a la compañía estadounidense MAGPUL a trabajar en un intenso proceso de Investigación y Desarrollo (I+D) que, después de materializar varios prototipos y probarlos de forma intensa, les llevaría a iniciar la fabricación de los que hoy por hoy son considerados la mejor gama de cargadores que está a la disposición de aquellos que quieran la mayor fiabilidad y eficiencia, además de un costo económico que incide favorablemente en su adquisición y uso.

Los trabajos iniciales de MAGPUL, que se iniciaron en 1999, se centraron en la obtención de un cargador fiable, robusto, seguro y eficaz para las armas tipo M16/M4 de uso generalizado entre los ejércitos y departamentos de Policía de los Estados Unidos. Los usuarios militares y policiales empleaban en su mayor parte cargadores metálicos de aluminio que tendían a tener problemas en sus labios superiores -los que sujetan los cartuchos almacenados- y sus muelles internos. Frente a esa concepción clásica, se apostó por renovar el elemento exterior de almacenamiento optando por uno de configuración curvada realizado en materiales sintéticos de polímero que aportan ligereza y robustez. La revisión de todos los elementos internos llevó a poner a punto el modelo más exitoso de MAGPUL, el PMAG 30 que hoy, en los diferentes modelos que han ido evolucionando aquel concepto, se ha convertido en el estándar con el que otros que intentan emularlo se miden.

Que se necesita

Aunque en la actualidad se sigue discutiendo sobre el hecho de la poca capacidad incapacitante de los cartuchos del 5,56x45mm de uso generalizado en los ejércitos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de otros países afines, y hay varios programas en marcha para incidir en la puesta en servicio de una nueva familia de armas recamaradas para usar uno novedoso de 6,5mm que destaca por sus altas prestaciones a distancias largas, la realidad que conocen bien los profesionales es que cuando van a realizar misiones tienen que llevar consigo una cantidad suficiente de potencia de fuego que les permita salir airosos de las situaciones más comprometidas. Esa necesidad, demostrada en entornos tanto urbanos en los que los policías se enfrentan a grupos de delincuentes especialmente violentos como en otros ámbitos donde despliegan militares para realizar una amplia panoplia de cometidos y misiones de alto riesgo, hace que cada uno intente tener consigo lo que le garantice que cuando dispare lo hará con eficiencia y sin tener fallos de alimentación.

Por eso, son muchos los que ya usan los PMAG de los que en muchos casos suelen llevar no menos de siete consigo -uno en el arma y al menos seis más en su chaleco porta equipo- y lo hacen porque confían en ellos. Si es verdad que distintos ejércitos, como el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos (USMC, United States Marine Corps), apoyan oficialmente su uso y proveen a sus soldados, en una decisión especialmente acertada, con un material que es el mejor de su tipo.

Otros profesionales, a modo más personal optan por adquirirlos y usarlos en sus armas, situación que en el caso español es bastante común entre algunos de los que forman parte de los Equipos Operativos (EO’s) de los grupos del Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de Tierra. Lo hacen sobre todo porque en sus experiencias internacionales, en las que han usado sus armas en distintos tipos de misiones, han tenido la oportunidad de valorar por sí mismos que el uso del mejor material incidirá tanto en su supervivencia como en el logro final del objetivo que tengan que asumir o por el hecho, contrastado y claro, de que caben dos PMAG en el alojamiento donde sólo se puede situar uno de los normales que llegaron con los fusiles de asalto HK G36E/K/C que incluyen acoples laterales que los hacen más voluminosos de lo que sería conveniente. Importante es concretar que se ofrece un modelo específico de PMAG idóneo para su uso en los G36 y así poder reemplazar, con eficiencia y economía, aquellos que ya se llevan usando mucho tiempo y ya no son confiables, un aspecto que debería tomarse en consideración por parte de los responsables del Ministerio de Defensa español como una opción válida, rápida y eficiente para incidir en una mejor dotación generalizada de los diferentes colectivos de militares de España.

Decirles también, para afianzar el hecho de que se trata de los mejores cargadores que en la actualidad pueden adquirirse para alimentar distintos modelos de fusiles de asalto que admitan los del tipo normalizado en la OTAN, que desde finales del pasado siglo han venido siendo usados en los por los famosos Delta Force -la élite dentro de las Operaciones Especiales del Ejército estadounidense- que se dotaron ya hace años con los fusas germanos HK416, un punto a favor para que quienes emplean estos últimos, como es el caso de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) española, puedan también hacer uso de los PMAG. Estos últimos también fueron empleados por el favoso DEVGRU (Development Group), el nombre oficial que se le da al SEAL (SEa, Air and Land) Team 6 de la Marina estadounidense, la élite especialmente focalizada en cometidos antiterroristas y de alto riesgo que fueron quienes acabaron con Osama Bin Laden en la localización paquistaní de Abbottabad en la que se había refugiado.

En los PMAG más clásicos, de los que el más común es el que tiene capacidad para 30 municiones pero también los hay concebidos para situar 10 , 20 ó 40, podemos encontrar, en función de los varios tipos de los que se fabrican, opciones que ofrecen detalles como la ventana lateral para comprobar el número de cartuchos remanentes en el interior, la geometría curvada interna para un movimiento armónico de los cartuchos en su tránsito desde su lugar de almacenaje hasta la recámara, su construcción en un polímero ligero y altamente resistente que es “amigable” en las manos de quienes los manipulan o manejan, el contar con un muelle elevador de los cartuchos que es de acero inoxidable y tiene un tratamiento exterior MilSpec, el hecho que estén disponibles en el clásico color negro y en otros más ahora en boga, o el que incluyan una teja elevadora auto lubricada que incide favorablemente en la fiabilidad y tiene un diseño optimizado para un funcionamiento impecable que evita movimientos no deseados en el tránsito de los cartuchos hacia la recámara. Por cierto, en su parte inferior se incluyen unas zonas con rebajes en las que, con ayuda de un rotulador, se pueden introducir marcas para una más rápida identificación visual del tipo de munición específica que puede acoger un cargador, pudiendo así realizar el tránsito más fácil entre el uso de cartuchos convencionales y otros que pueden incluir los trazadores, perforantes o subsónicos, estos últimos óptimos para cometidos en los que se busque una mayor discreción operacional.

Potencia y versatilidad

Los PMAG 30 son tan óptimos que hasta el famoso USMC los ha seleccionado para ser el complemento ideal de los fusiles de asalto tipo M27 IAR (Infantry Advanced Rifle) contratados con Heckler & Koch, llevando cada uno de ellos, destinado a brindar apoyo de fuego a quienes forman parte de un pelotón de Marines, siete de estos cargadores en una variante de color FDE (Flat Dark Earth) y ventanas laterales que muestran cuanta munición queda en el interior.

Afianzando la necesidad de potencia de fuego, que sustente distintas misiones en las que se prevea un enfrentamiento armado o el tener que hacer frente a un adversario de entidad superior para poder soslayar una situación comprometida, se puede optar ahora por el PMAG D-60 que cuenta con un cuerpo superior clásico y una tolva redondeada inferior donde caben nada menos que 60 municiones, una aportación que es óptima para evitar el cambio de cartuchos y para poder mantener ráfagas controladas sobre un objetivo durante el tiempo necesario que permita acabar con la amenaza que pueda suponer. Óptimo sería proveer a los pelotones o EO’s con algunos de ellos, reforzando así su capacidad de respuesta como complemento del uso de las ametralladoras ligeras que suelen llevar consigo en buena parte de sus despliegues; opcionalmente, las fuerzas policiales adscritas a unidades de asalto o de intervención podrán emplear los distintos modelos de los PMAG para hacer frente a situaciones de alto riesgo, como las que se derivan de ataques de terroristas o enajenados, en las que haya que demostrar una contundencia y eficiencia que va más allá de lo que es clásico en el entorno en el que suelen desarrollar sus operativos más usuales.

MAGPUL ha ido introduciendo en su oferta de otros modelos concebidos para usos bien distintos de los descritos. Entre ellos se encontrarían los PMAG AC y AC L que tienen capacidad para 5 o 10 municiones, son de configuración monohilera para favorecer la alimentación y generar menos volumen, y están destinados a rifles de cerrojo como los que emplean diferentes colectivos de tiradores de alta precisión, los conocidos como sniper. Con ellos, que respectivamente están destinados a modelos de acción corta -calibres como el versátil 7,62x51mm o el novedoso 6,5 Creedmoor- o larga -el potente .300 Winchester Magnum-, se consigue incidir en la fiabilidad que requieren estos profesionales que actuarán con un fuego preciso y determinante sobre objetivos de oportunidad o sobre otros que busquen en concreto neutralizar. Otros sniper, o colectivos provistos con armas semiautomáticas/automáticas adaptadas al 7,62x51mm/.308 Winchester, podrán optar por los PMAG exclusivos que con capacidad para 10, 20, 25 ó 50 cartuchos -éste con tambor circular- han sido diseñados para ofrecer al usuario la fiabilidad clásica de esta marca y la eficiencia que requieren.

Complementándolos, se han introducido también otros de la serie PMAG GL9 que están destinados a acoger municiones del 9x19mm Parabellum y dotar a los colectivos que emplean la fenomenal pistola austriaca Glock. Hay versiones para las clásicas G17 o para las semi compactas G19 y compactas G26, en la configuración de capacidad que es la normal en ellas. Opcionalmente, se proponen otros de mayor potencial de almacenamiento, como uno en el que pueden situarse 21 cartuchos y otro con capacidad para 27, que son más idóneos para aquellas situaciones en las que los profesionales militares o policiales tengan que enfrentarse. En adición hay otro más con tolva circular para 50 cartuchos que complementa a una gama en la que encontramos detalles tan positivos como su zona inferior rediseñada para facilitar el cambios de cargador más dinámicos -su tapa cuenta con zona para marcar y diferenciar los que acogen a distintos tipos de municiones-, unas pequeñas aberturas en sus costados para de un rápido vistazo ver cuántas municiones quedan en un momento dado dentro, teja de elevación roja para una rápida identificación de que ya no hay cartuchos o un muelle elevador fruto de la tecnología más reciente para favorecer su funcionamiento impecable incluso en situaciones con polvo o humedad en las que otros menos avanzados fracasarán.

Todos esos beneficios que se obtienen con los cargadores MAGPUL están ya disponibles en España, y muchos ya se están beneficiando de ellos, de forma que es cómodo, y además especialmente económico, el adquirirlos a través de AASIAS.com.

Este artículo salió publicado en el número de Táctical Online Abril 2020.

Revista Tactical Online Abril 2020

MISIONES INTERNACIONALES, LA FGNE TRABAJA POR TODO EL MUNDO

Autor: Octavio Díez Cámara Fotos: Octavio Díez Cámara, EMAD, Armada, MDE.es

Cuando se publique este reportaje, habrán transcurrido casi seis meses desde que, a mediados del pasado noviembre, se activó un destacamento de tropas de Operaciones Especiales (OE’s) españolas que están trabajando -previsiblemente hasta mediados de mayo, si no hay contraorden-, como contingentes similares anteriores, en Iraq. La particularidad de este último es que es la primera vez, desde que se inició la participación española en la Operación “Inherent Resolve”, que la Armada lidera un Grupo Táctico de OE’s español (SOTG, Special Operations Task Group).

El cometido se le ha encomendado, como es natural, a la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) -los “boinas verdes” de la Armada especializados sobre todo en cometidos propios del entorno marítimo y litoral- y el contingente está liderado por el teniente coronel N. que es el 2º Jefe de la misma. Dentro del contingente militar se incluye, además de personal propio del V Estol “Íberos”, también a personal del Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de Tierra y del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) del Ejército del Aire, trabajando en el mismo, como se ha venido haciendo periódicamente desde el año 2015 en el que se estableció esa misión a Iraq, personal de las tres unidades de OE’s de las Fuerzas Armadas españolas.

Su cometido, según figura en la nota de Prensa de la Armada emitida tras el acto de despedida de este Grupo, al que asistió el general de división Antonio Planells Palau que es el actual COMGEIM (Comandante General de la Infantería de Marina), se concreta en lo siguiente: “la labor del SOTG español   se realiza en el marco de la acción combinada de las fuerzas de Operaciones Especiales de la coalición, integrándose en la Fuerza Operativa Conjunto-Combinada de Operaciones Especiales (CJSOTF, Combined Joint Special Operations Task Force) en Iraq, liderada por EE.UU. y compuesta por unidades de varios países y que tiene como objetivo la derrota militar del Daesh”.

Se especifica que el contingente estará desplegado tanto en Bagdad como en Al Taqaddum y que su misión, como en ocasiones anteriores, se corresponderá con el apoyo a las fuerzas e instituciones de Seguridad iraquíes para, durante un periodo estimado de medio año, contribuir a la derrota de los terroristas del Daesh.

Recurso especializado

Como verá el lector de TACTICAL ONLINE, en los últimos años hemos ido conociendo  que determinadas unidades de OE’s se han implicado de manera especial en misiones que se desarrollan tanto en países aliados como amigos, presentándoles en estas páginas en la actividad conocida -seguro que hay otra adicional de la que nada trasciende y es tan o más importante de la que se difunde- que afecta a la FGNE.

Fue a mediados de la primera década de este siglo cuando se publicaron distintos documentos. Entre ellos, la Instrucción 149/2004 o el Concepto de Operaciones Navales de mayo de 2005 en los que se buscaba una implicación mayor de la Armada en el concepto de la Guerra Naval Especial (NSW, Naval Special Warfare). Tras distintos avatares que llevaron a activar diferentes estructuras, se decidió avanzar en la obtención de un recurso específico y único en el que se volcaban capacidades que ya se tenían en la Unidad de Operaciones Especiales (UOE) de la Brigada de Infantería de Marina (BRIMAR) y la Unidad Especial de Buceadores de Combate (UEBC) “Comandante Gorordo” de la propia Armada.

La publicación de la Resolución 600/07819/2009, de 4 de mayo, rubricada por el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA), permitió crear la FGNE con fecha 1 de junio de 2009 e integrarla en la estructura que dirige el  COMGEIM. Desde entonces, cinco coroneles han ejercido el Mando de la misma; uno de ellos, Ángel R. Herrezuelo Pérez ha sido designado recientemente para liderar el Mando Conjunto de OE’s (MCOE).

La FGNE ocupa una instalaciones en la Estación Naval de La Algamente, a pocos kilómetros de Cartagena. Sus recursos, se distribuyen entre una estructura de Mando, la plana Mayor, la Unidad de Embarcaciones,…, y media docena de estoles que podríamos definir como Equipos Operativos o SOTU’s (Special Operations Task Unit). La estructura actual, que es especialmente flexible y cuenta con personal de una elevadísima cualificación profesional, permite activar tanto SOTG’s como núcleos que incluyen a los SOMTU (Special Operations Maritime Task Unit), UGNE (Unidad de Guerra Naval Especial),  SOMTG (Special Operations Maritime Task Group) y GRUGNE (Grupo de Guerra Naval Especial).  

Su trabajo se centra en OE’s que se desarrollan -principalmente pero no de forma excluyente- en el ámbito marítimo que les lleva a trabajar sobre, bajo o desde la mar, pero que no sólo se circunscriben al anterior porque también les corresponde trabajar en apoyo a las operaciones navales o en el entorno marítimo-terrestre. De acuerdo con el “STOG Manual” de 2015, las operaciones especiales del ámbito MSO (Maritime Special Operations) contemplan el entorno marítimo –blue water– y el entorno costero –green water-.

Tareas internacionales

No han trascendido muchos detalles de que hayan estado directamente o indirectamente involucrados en acciones de combate. Sí, el hecho que realizaron en septiembre de 2011 la liberación exitosa de la ciudadana francesa Evelyne Colombo que había sido secuestrada por piratas somalíes y se recibió una condecoración del Gobierno galo por una misión llevada a cabo con éxito, profesionalidad y con el final deseado; de ese mismo carácter, aunque no hubo acción real sobre el objetivo, podríamos definir a la acción que llevaron a cabo en 2009 para liberar al pesquero español “Alakrana” retenido por un grupo terrorista, misión que implicó a cabo su despliegue en avión C-130 “Hercules” hasta la zona y lanzarlos, junto a equipo y embarcaciones, en paracaídas al mar.

Así mismo, han trascendido otras actividades realizadas más allá de nuestras fronteras. Entre otras, han estado involucrados en operaciones reales en el exterior como FINUL en Líbano, “Hispaniola” en Haití y “Atalanta” en aguas del Océano Índico próximas a Somalia, donde casi de forma continuada han tenido allí algún EO a bordo de los diferentes navíos que la Armada ha destacado para labores de vigilancia y patrulla en la zona.

Entre las referencias más recientes podemos concretar que a principios de febrero de 2014 viajaron a Níger para el ejercicio “Flintlock” -desde entonces han estado en otras ediciones del mismo- que es auspiciado y coordinado por el Mando de OE’s los Estados Unidos para África (SOCAFRICA, Special Operations Command Africa), centrando sus tareas en ejercicios de contraterrorismo que permiten a las naciones locales hacer frente, de forma exitosa, a los problemas de seguridad que viven en su zona. En marzo de ese año, dentro del despliegue “Atalanta”, se les trasbordó desde el Buque de Acción Marítima P-43 “Relámpago” al L9012 “Siroco” francés para coordinar distintos medios e implicarse en las labores de escolta de una delegación de embajadores de la Unión Europea (UE) que se reunió con las autoridades somalíes para tratar distintos temas.

Pocos meses después, entre septiembre y noviembre, se trasladaron a Cabo Verde para cooperar en la generación de un elemento propio de OE’s, labor que daría lugar al nacimiento de la Unidad de Operaciones Especiales (UOE) que recogía el mismo nombre que tuvo durante medio siglo otra de la Brigada de Infantería de Marina (BRIMAR) que se tomó para conformar la FGNE. A principios de 2015, estuvieron, trabajando en la población mauritana de Atar con el I Batallón Comando Paracaidista del país y en el transcurso de ese despliegue realizaron un lanzamiento sin oxígeno desde nueve mil pies y con paracaídas manual en los alrededores de Mau, en Chad.

Poco después, una UGNE, formada por un Estol y elementos de las Unidad de Embarcaciones y Apoyo y Servicios de la FGNE y también con medios y personal del Tercio de Armada (TEAR), estuvo en Praia para seguir con la operación de Asistencia Militar en cometidos de asesoramiento a alto nivel, adiestramiento especializado y mentorización, y así incidir en ese ámbito de cooperación concreto. A finales de ese mismo año volverían para dos semanas de adiestramiento avanzado de su UOE dentro del ejercicio CONFIRMEX que se desarrolló en las islas de Barlovento de San Nicolau, Raso y Branco, y Santiago e implicó prácticas como las de abordaje a buques para confirmar y certificar su capacidad operativa plena (FOC, Final Operational Capability).

Dos mil quince les llevó también a otro escenario africano, pues en octubre llegaron a Senegal para reemplazar a personal del MOE y seguir desarrollando acciones de capacitación en OE’s a distintas unidades, siendo esta labor la primera ocasión en la que el Mando Conjunto de OE’s (MCOE) conducía una misión con equipos pertenecientes al ET y la Armada.

Al año siguiente fueron enviados al Centro de Adiestramiento Táctico número 7 de Thies en Senegal para realizar distintas actividades -ejercicios de tiro, patrullas, combate urbano, sanidad en combate,…- en beneficio del Batallón de Comandos senegalés. Parte de ese personal se desplazó a Cabo Verde para incidir en la preparación de la UOE de ese país, prácticas que se centraron en temas de adiestramiento básico con helicópteros canadienses Bell CH-146 “Griffon” o en la ejecución de salto manual por parte de los militares españoles.

En agosto de 2016, bajo el auspicio del Elemento de Mando y Control del OE’s (SOCCE, Special Operations Command and Control Element) del Cuartel de OE’s de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), tuvieron un especial papel en un ejercicio de carácter combinado desarrollado bajo el paraguas de la Operación “Active Endeavour”. Se trasladaron, conformando un SOMTU, a Alejandría (Egipto) para desarrollar una serie de actividades SOF (Special Operations Forces) en la zona del norte de África, centrando su actividad en operaciones de interdicción marítima mediante abordaje con oposición (MIO OB, Maritime Interdiction Operation Opposite Boarding) que les permitieron intercambiar procedimientos, experiencias y conocimiento mutuo con otros elementos de similar carácter; poco después realizarían varios temas de adiestramiento y preparación con un Equipo similar de la Armada argelina.

Años intensos

Su actividad también ha llevado al III Estol, dentro de un SOTG, a desplegar en Bagdad dentro del apoyo a los iraquíes y trabajar en un programa de entrenamiento centrado en optimizar las capacidades de unidades iraquíes como el CTS (Counter Terrorism Service), ERD (Emergency Response Division) o el BOC (Baghdad Operations Command) en el tiro convencional y de precisión, combate en población, combate nocturno,…, lo que les está sirviendo en especial para ser más eficaces en su objetivo de vencer a los terroristas del DAESH.

En 2017 estuvieron de nuevo en el “Flintlock” formando parte de una Fuerza de Operaciones Especiales (FOE) destacada en una Base Operativa Avanzada (FOB, Forward Operations Base) en el área del SAHEL. Aportaron un Equipo de OE’s que estuvo directamente involucrado en el fortalecimiento de las capacidades de los países africanos en áreas como tiro de combate, procedimientos de inserción, “fast rope”, lanzamientos paracaidistas diurnos y nocturnos, o el planeamiento de operaciones, labor que se enmarca dentro del compromiso que tiene España para fortalecer las capacidades de las FAS de distintas naciones del SAHEL. Ese mismo año fueron activados para la Operación “Sea Guardian”, donde uno de sus SOMTU realizó ejercicios de contraterrorismo con Fuerzas Especiales de Marruecos.

Estos últimos tiempos han mantenido su actividad al máximo con despliegues a distintos puntos. Sabemos que en la primavera de 2019 intervinieron en una compleja acción que incidió en la liberación de un jabeque yemení que había sido secuestrado en la zona del Índico. También que, en estos últimos tiempos han realizado saltos paracaidistas de apertura manual desde helicópteros AB-212 canadienses en un entorno lejano a nuestras fronteras, que el I Estol ha estado trabajando a bordo del navío anfibio L51 “Galicia” para dar apoyos a la Operación “Atalanta” o que a otro personal se le asignaron cometidos de protección a desplazamientos de VIP’s (Very Important Person) en la zona de Somalia. En los últimos meses de 2019 se ha desplegado elementos de la FGNE a Cabo Verde para desarrollar actividades de “Seguridad Cooperativa” con fuerzas militares locales.

En resumen, a “los chicos malos de la Armada” -como se les llama ya en diversos entornos- no les falta trabajo internacional que, en un programa especialmente intenso, comparten con los adiestramientos que permiten incidir en la práctica de aquellas metodologías y cometidos que dan el carácter de OE’s a la FGNE española. Gracias a todos vosotros por la labor que realizáis en beneficio de España y de los españoles más allá de nuestras fronteras.

Este artículo fué publicado en el número de la Revista Tactical Online Abril 2020

Revista Tactical Online Abril 2020

LA ARTILLERÍA DE COSTA EN EL ET

Autor: Octavio Díez Cámara Fotos:       Octavio Díez Cámara, Ejército de Tierra, EMAD, MDE.es

El Ejército de Tierra (ET) español se encuentra inmerso en una ambiciosa planificación a futuro para transformar sus estructuras dentro de lo que se conoce como “Ejercito 2035”, aunque la crisis actual derivada del coronavirus seguramente influirá de forma negativa en esa voluntad. Se trataría de implementar capacidades, renovar estructuras, añadir nuevos medios,…, de forma que se pueda organizar una capacidad de respuesta con la que actuar contra amenazas conocidas y contra otras que, de diferente carácter, puedan llegar en un futuro.

Dentro de ese ambicioso plan de transformación se incluye a las diferentes armas. En Artillería, se plantean, entre otras hipótesis a medio y largo plazo, la renovación de algunos sistemas antiaéreos o la llegada de los ansiados lanzacohetes móviles de gran calibre En la parte de campaña, donde se han adquirido diferentes tipos de obuses de 105 y 155 milímetros que han ido entrando en servicio en las últimas décadas, la situación parece que no está especialmente mal tras haberse activado en fechas recientes la compra de modernas municiones de tipo convencional y guiadas, aunque algunos ya opinan que sería conveniente evolucionar parte de las piezas hacia un concepto móvil en un afuste sobre la zona de carga de vehículos ligeros o camiones -en función del peso del conjunto- para incidir en una mejor movilidad y en una mayor capacidad de desplazamiento para evitar las acciones de contrabatería, pues en las próximas décadas habrá numerosos sistemas aéreos optimizados para actuar de forma precisa contra los sistemas terrestres generadores de fuego; incluso, desde el ET apostarían por renovar la capacidad autopropulsada con un modelo basado en un blindado de ruedas, aunque una opción oruga aprovechando algún chasis ya en uso convenientemente modificado no estaría del todo mal.

Ámbito específico

Dejando de lado buena parte de los aspectos comentados en nuestra introducción, por lo menos hasta que podamos abordar algunas explicaciones específicas sobre ellos que puedan ser interesantes para nuestros lectores, en estas páginas vamos a centrarnos en un análisis sobre lo que es la capacidad de Artillería de Costa. Se trata de un entorno que nos es propio, pues España tiene muchísimas rodeando su perímetro y contamos con dos archipiélagos que también cabría proteger, siendo hoy clave todo aquello relacionado con las operaciones en el entorno litoral.

La situación ha ido evolucionando a la vez que el ET, que es el principal valedor del concepto de fuegos propiamente dicho -la Armada tiene responsabilidades navales y el Ejército del Aire podría actuar contra buques en superficie y submarinos que pudiesen intentar algún acto hostil cerca de nuestro territorio-, porque se han sucedido distintos planes de transformación y reestructuración -no olvidar a META, RETO, NORTE,…- que han ido eliminando capacidades que se tenían a la vez que han propiciado una reducción sustancial de los efectivos terrestres. En buena medida, y dado que unos se han sucedido a otros sin llegar a implementarse en su totalidad, lo que se ha hecho es ir actuando de forma más o menos diligente para adaptar las capacidades a los tiempos y a los recursos disponibles.

En ese sentido, y como punto angular de partida en lo que es su vertiente más histórica, les podemos decir que en los primeros años del siglo XX surgieron diversos planes de artillado costero del litoral español. En 1926 se aprobó la compra a Gran Bretaña de dieciocho piezas Vickers de 381/45 mm -curioso es que su vida útil era de sólo 350 disparos con carga de combate- y la incorporación, parte de ellas compradas también a ellos y otras cincuenta y cuatro construidas por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN), de un gran numero de las de Vickers 152/50mm. Se obtuvieron también otras dieciséis Vickers-Amstrong de 305/50mm procedentes de los acorazados “España” y “Jaime I”. Todas ellas, junto a otras que ya se tenían e incluían a los obuses Ordóñez de 240/16mm y piezas obtenidas de otros ámbitos, pasaron a ser situadas en asentamientos costeros para proteger lugares como las bases navales de Ferrol, Cádiz, Las Palmas y Cartagena; la Estación Naval de Mahón; las plazas norteafricanas de Ceuta -una docena de baterías en diversos emplazamientos- y Melilla; diferentes puertos y habías en la península y archipiélagos que eran consideradas estratégicas e incluían despliegues en Barcelona, Huelva, Almería, Rosas, Bilbao, Santander o Valencia, y como punto significativo la zona del Estrecho y Campo de Gibraltar por la que transitaban numerosas vías marítimas de mercancías y naves militares de diferentes naciones.

Con el paso de los años, se fueron desactivando muchas de las baterías y las piezas -algunas fijas en afustes camuflados las pueden ver en imágenes que acompañan estas páginas- se convirtieron en material de museo e incluso algunas de ellas son hoy visitables. Se mantuvo organizada hasta mediados de los ochenta del siglo pasado la Brigada de Artillería del Estrecho (BRARTE) que incluía dos regimientos y se creó en 1965, aunque sería modificada su estructura en 1979. A su disolución se creó el Mando de Artillería de Costa del Estrecho (MACTAE) en el que se incluía Cuartel General, Unidad de Transmisiones y los regimientos de Artillería de Costa (RACTA) nº4 y nº5, dependiendo de ellos, desde el punto de vista táctico, el Grupo (GACTA) situado en Ceuta. En su seno se incluían al Centro de Operaciones del MACTAE (COMACTAE) localizado en un bunker subterráneo en “El Bujeo” (Tarifa), varios Centros de Artillería de Costa (COACTA’s) y cuatro GACTA’s con montajes simples de 381/45mm y simples y dobles de 305/50mm y de 152/50mm que se repartían por las baterías de “Punta Camarinal”, “Paloma Alta”, “Paloma Baja”, “Camorro”, “Palmera”, “Cascabel”, “Vigía”, “Punta Acebuche”, “Punta Mala”, “Guadiaro”, “Punta Blanca” o “Monte Hacho”.; ese despliegue artillero fijo se completaba con asentamientos para direcciones de tiro (DT), como las “Costilla” o las cinco radáricas de origen sueco Philips 9KA410 fabricadas bajo licencia por INISEL, y otros sistemas de captación y puntería -respectivamente los radares Marconi RX80 E12 y Raytheon Arpa 3425/9X-U o las calculadoras mecánicas López Palomo y Barr&Stround, que incidían en una mejor precisión en las acciones de fuego.

En los primeros años de este siglo el MACTAE pasó a denominarse como MACTA. Se reciben poco después nuevos obuses de 155/52 milímetros con los que se constituye el Grupo de Costa Móvil y se inicia un proceso por el que se van abandonando las baterías fijas, disolviendo los grupos artilleros y, siguiendo lo establecido en la Norma 04/09 de Adaptaciones Orgánicas que entró en vigor a principios de 2010, hasta desaparece el Cuartel General del MACTA y su Grupo de Localización e Identificación (GRULI).

La transformación del ET implementada sobre todo en la década pasada ha llevado a que en el momento de escribir estas páginas todo el despliegue reseñado no sea nada más que parte de la historia, aunque algunos asentamientos y piezas están en su ubicación sin recibir mantenimientos ni cuidados. Se decidió, para hacer frente a lo que eran las necesidades previstas en el siglo XXI y atender también a algunos compromisos internacionales que pudiesen surgir dentro del ámbito de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), mantener sólo activo el RACTA nº 4 que se asienta en las instalaciones militares de “Camposoto” cerca de la gaditana San Fernando.

Potencial actual

De esa Unidad, les podemos comentar que se ha ido manteniendo especialmente activa en los últimos años y que realiza sus adiestramientos focalizándolos en los diversos cometidos que tienen asignados. De un lado, por tratarse de uno de los elementos orgánicos del Mando de Artillería de Campaña (MACA) con Cuartel General en la Base “Conde de Gazola” en el Ferral de Bernesga (San Andrés de Rabanedo, León), les corresponde llevar a cabo acciones de fuego que apoyen y protejan al resto de las fuerzas terrestres del ET, requiriéndose que sus disparos precisos, potentes y profundos se realicen en beneficio de la maniobra que esté en curso y que generalmente se inscribirá tanto en acciones de guerra convencional como en combates que se deriven de enfrentamientos tanto híbridos como asimétricos. De otro, por los medios que tienen asignados, y por la ubicación más natural donde se les despliega, se encargan de constituir un elemento imprescindible dentro del marco conjunto/combinado para actuar diligentemente en lo que es la defensa costera del litoral peninsular e insular, concentrándose sobre todo en la zona del Estrecho de Gibraltar pero pudiendo actuar en otros lugares; esa capacidad de movilidad, que en su caso es tanto táctica como estratégica, les permitiría conformar unidades de artilleras móviles que podrían enviarse a otros escenarios y lugares para participar en aquellos planes operativos que se determinen buscando una mejor defensa de zonas o puntos costeros.

Sobre el RACTA nº 4, que como ha visto el lector tiene unas misiones de lo más variado, apuntar que en “Camposoto” se encuentra la Jefatura del Regimiento y la mayoría de sus unidades de fuego o de apoyo y mantenimiento, despliegue que se completa con dos destacamentos ciertamente alejados de San Fernando. En la también gaditana Tarifa, separada de la anterior por unos noventa kilómetros que pueden recorrerse en una hora por carretera, se mantienen operativos los acuartelamientos de “Punta Camarinal”, donde se suele desplegar a la Batería de Localización e Identificación de Objetivos (BLIO), y “El Bujeo”, encontrándose en este último el bunker que acoge el Centro de Operaciones evolucionado del seguimiento y control originario del MACTAE -está protegido de forma que resiste a explosiones nucleares que puedan producirse en sus inmediaciones e incluye grupos electrógenos para ser autónomo-; sus medios los completan con la Sección de Transmisiones provista tanto de estaciones de transmisiones: las “Rioja” con tres equipos de radioenlace por estación para asumir distancias de hasta 40 km, “Extremadura” que facilitan la integración con la Red Básica de Área (RBA) y otras redes, las “Hércules” que dan servicios al Puesto de Mando- y los medios del Sistema Militar de Telecomunicaciones e Información que incluyen los equipos satélite de altas prestaciones TLB-50 IP.

La estructura del regimiento, que pasó a depender del MACTA el 1 de enero de 2010, incluye, además de algunos elementos ya reseñados en el párrafo anterior, un Mando que ostenta un coronel e incluye una Plana Mayor de Mando (PLMM) para auxiliarle en sus funciones, una Batería de PLM, una Batería de Servicios con varias secciones y tres baterías de obuses con seis piezas en dos secciones y una DT cada una que constituyen el GACTA I/4.  Operativamente hablando, esos elementos apuntados, junto a otros más, se pueden constituir, desde el año 2015 y tras publicarse una Directiva específica del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), en lo que se conoce como Unidad de Defensa de Artillería de Costa (UDACTA), aunque desde 2007 ya se había comenzado a trabajar ese concepto en el contexto del Plan de Disponibilidad (PLDISP) del ET.

Esta última Unidad se trata de una organización operativa con capacidades para tener un grado de disponibilidad elevado y proceder a la defensa costera móvil, incluir potencial para explorar y adquirir objetivos navales, tener capacidad de identificación de los anteriores y poder batir simultáneamente a dos de ellos. Por lo señalado, está liderada por un comandante e incluyendo unos ciento veinte efectivos que se reparten entre un núcleo de Mando y Control, un Núcleo de Fuego que incluye dos secciones a dos piezas cada una -pueden generar hasta treinta disparos por objetivo en un minuto-, un Núcleo de Sensores asociados a cometidos ISTAR (Intelligence, Surveillance, Target Acquistion and Reconnaissance), un Núcleo de Apoyo Logístico con equipos móviles asignados a las tareas de mantenimiento -especialidades de automoción, electrónica, telecomunicaciones, informática y armamento- y abastecimiento, y un Núcleo de Protección de entidad compañía que suele ser aportado por unidades de Fuerza Terrestre (FUTER).

En esa estructura, atendiendo a los diferentes cometidos y funciones de cada uno de sus elementos, se incluyen materiales que son tanto artilleros como de vigilancia y seguimiento. Entre los primeros se incluyen dieciocho obuses 155/52mm APU SBT-1 fabricados por la Empresa Nacional Santa Bárbara -el prototipo se montó con tubo originario de la germana Rheinmetall y usando un diseño/planos en los que se aprovecharon trabajos previos de la compañía SITECSA-. Estas piezas, de las cuáles las primeras cuatro se recibieron en 2001 tras aplicar los programas de Investigación y Desarrollo llamados “Grupo de Costa Móvil” y “Dirección de Tiro Móvil” y el resto durante la segunda mitad de la pasada década -se completó su recepción en 2009-, son remolcadas por camiones tractores Iveco M.250.37WM en la que se transporta también la dotación de seis a ocho personas y un total de dieciséis proyectiles para realizar los primeros fuegos, aunque incorporan también una unidad de potencia auxiliar y elementos de control para facilitar su movimiento autónomo, a unos 15 km/h, en beneficio del cambio de asentamiento. Este obús pesa unas 13 toneladas, tiene un alcance efectivo con munición asistida de unos cuarenta km y un ritmo máximo de diez disparos por minuto, y han sido modernizados para dar lugar a la variante V07 que incluye un ordenador rugerizado con el software SB-CDU que incluye partes específicas para fuego costero.

Dentro de los segundos, destinados a acciones de vigilancia y seguimiento, destacan sus contenedores estandarizados, para facilitar así su movimiento por vía aérea o en las plataformas habilitadas en camiones de configuración 4×4 y 6×6, que se han transformado para cumplir varios cometidos. Unos, designados RAE (Radar de Exploración), se encargan de misiones de adquisición y exploración por lo que incluyen un radar que permite el seguimiento automático de múltiples objetivos y la integración de ellos como trazas gracias a un sistema “Hércules” de Mando y Control. Otros están configurados como Puesto de Observación Móvil (POMO) gracias a un pedestal optrónico elevable que incluye cámaras de televisión diurnas con un zoom de 62x y cámaras infrarrojas que permiten la vigilancia de noche o en condiciones meteorológicas adversas de objetivos situados a distancias de hasta 20 km. Los hay también habilitados como Puesto de Mando de Batería, por lo que incluyen sofisticados equipos y antenas para facilitar las comunicaciones y elementos de presentación de trazas para la toma de decisiones. Importantes son aquellos que se sitúan próximos, usualmente bajo redes miméticas para dificultar su localización, formando el Centro de Operaciones de Grupo de Costa (COACTA) que se encarga de centralizar, valorar y difundir información para así identificar a los objetivos y asignarlos a las diferentes baterías que conformen un determinado despliegue. Por último, se dispone de otros especialmente válidos que son las direcciones de tiro del tipo 9KA-410 provistas con un radar de vigilancia optimizado para alcances superiores a los cien kilómetros y complementado con un conjunto sensor que incluye cámara de televisión diurna, cámara infrarroja y un medidor láser para distancias de hasta 40 km, conjunto controlado por varios operadores situados en una consola de gestión y tres más de presentación; a mediados de la década pasada se había transformado a móvil una de las cinco existentes, cifra que no tenemos constancia oficial de que haya crecido.

Para acabar, señalar que dentro del concepto A2/AD (Anti-access/area denial) ahora tan en boga, se han previsto cambios en la Artillería del ET que en lo que nos ocupa en estas páginas implicarán asumir un reto a corto plazo, el de proceder a sustituir el sistema de Mando y Control “Hércules” por algún derivado del SCOMBA (Sistema de Combate de la Armada), y otro a medio plazo que incluiría la tan esperada -varios estudios y programas que no vieron la luz hablaban de baterías equipadas primero con misiles como los “Exocet” y después con los “Harpoon”- compra de baterías de misiles antibuque con las que incrementar el alcance, precisión y potencia de las acciones de fuego. Como colofón, comentar que entre los días 3 y 7 de junio del año pasado se evaluó y certificó a la UDACTA II/19 en un ejercicio ambientado en un escenario similar al de la Operación “Atalanta” que se lleva a cabo en la zona del Índico con medios bien distintos a los artilleros.

Este artículo se publicó en el número de la Revista Táctical Online de Mayo 2020

Tactical Online Mayo 2020

FRANCIA, SUS RECURSOS TÁCTICOS POLICIALES

Autor : Octavio Díez Cámara Fotos:  Octavio Díez Cámara, Ministerie d’Interieur, SIRPA Gendarmerie, Service Media, Prefecture de Police de París y BE Meyers

La noche del día 13 de noviembre tuvo lugar un ataque coordinado por parte de varios terroristas en la sala de conciertos Bataclán y en varios lugares con público de la zona que acabaron con ciento treinta muertos y más de trescientos cincuenta heridos, la acción más grave realizada sobre civiles en Europa desde las bombas en los trenes españoles de marzo de 2004.

Ese incidente, azotó París, la capital francesa. Allí, ya habían tenido lugar otros ataques recientes sobre la plantilla del periódico satírico Charlie Hebdo y en un supermercado de Porte de Vicennes. Quienes protagonizaron esos hechos son terroristas actuando sin control y, aparentemente, con el objetivo de causar daño, dolor y que la percepción occidental se vea de una forma u otra resentida.

Respuesta policial

La obtención de la Inteligencia más precisa sobre los movimientos de personas, grupos o de los llamados “lobos solitarios” figura entre las máximas prioridades de los gobiernos europeos y de los servicios de seguridad que para ellos trabajan. Siguen movimientos, captan conversaciones, mantienen informadores,…, medidas que buscan tener “ojos y oídos” para avanzarse a posibles ataques y neutralizarlos antes de que se lleguen a plantear.

Complementariamente, se han realizado en los últimos años otras actuaciones de carácter más ofensivo en las que nos vamos a detener en estas páginas. Les presentaremos cual es la capacidad táctica policial que Francia tiene en la actualidad para intervenir, de forma diligente y quirúrgica, en casos de secuestros graves, de atentados terroristas y de otro tipo de incidentes que requieran del uso de la llamada capacidad de asalto policial. El trabajo de refuerzo no es reciente, pues ya en 2010 se decidió constituir a la Unidad de Coordinación de las Fuerzas de Intervención (UCOFI) en el seno del Ministerio del Interior, núcleo que tiene como máximos responsables a un general de la Gendarmería y un Comisario de la Policía; de esa misma época es otra estructura operacional a la que se conoce como Fuerza de Intervención de la PN (FIPN, Force d’Intervention de la Police Nationale) que es una estructura operacional que actúa como órgano de coordinación de las diferentes capacidades de asalto aportadas por grupos como el RAID, el GIPN y la BRI-BAC.

Hoy, tras decidirse su implantación en los primeros meses de 2016 y realizar los consecuentes cambios orgánicos, de adiestramiento y de equipamiento, hay un esquema de carácter nacional para que las fuerzas de Seguridad puedan intervenir de forma capaz y precisa. Aglutina el potencial de la Gendarmerie Nationale, la Police Nationale y la Préfecture de Police parisina. Si nos atendemos a los datos oficiales difundidos por el Ministro del Interior Bernard Cazeneuve en 2016, cuentan con nada menos que 29 Unidades de Intervención de alta especialización -tenían 22 y han activado 7 más- que están reforzadas por Unidades de Intervención intermedias que son unas 750 -son unidades de proximidad que trabajan con el concepto “primo-intervention” y están conformadas de manera especial por pelotones BAC de la Policía y pelotones PSIG Sabre de la Gendarmería- y se reparten por todo el territorio galo, incluidas sus islas y territorio de ultramar. Trabajan siguiendo unos procedimientos que suman capacidades y se basan en la modularidad y complementariedad que permite a una unidad aprovechar medios de otra y ser reforzada si la crisis así lo determinen.

Paralelamente, se activaron presupuestos extraordinarios que garantizaron la consecución de los objetivos planteados en todo el ambicioso plan táctico policial de Francia y se tomó la interesante decisión de racionalizar la estructura de decisión y de conducción de las operaciones de forma que todas las fuerzas de intervención están bajo la dependencia de un único Jefe en el caso de ser activadas y que se define la figura del coordinador único designado para responder en caso de ataques múltiples en una misma área, garantizándose así dispositivos policiales más fluidos y con mayor capacidad reactiva y de garantía en la coherencia de las tácticas operativas que se decida desarrollar.

Significar que en todo caso prima lo que se conoce como protocolo PUA (Procédure d’Urgence Absolute) que asegura la mejor eficacia en situaciones de extrema gravedad, por lo que se ha decidido aplicarlo de forma sistemática cuando sea oportuno ante ese tipo de crisis; según se define en el mismo le corresponderá intervenir a aquella unidad que esté más próxima, independientemente de que sea su competencia territorial u otros factores no estrictamente relacionados con el deseo primordial de salvaguardar la vida de las personas afectadas por un hipotético ataque.

Una parte significativa de esas capacidades lo aporta la Gendarmerie que focaliza en especial sus fuerzas y capacidades hacia el medio rural y a ellos les corresponde también intervenir en los aeropuertos. En su seno se encuentra el GIGN (Groupe d’Intervention de la Gendarmerie Nationale) que, ubicado en la Base de Satory, totaliza hoy más de cuatrocientos efectivos en su plantilla. Aporta un potencial de respuesta que, abarcando todo el país, pueda garantizar el disponer con cierta rapidez de un núcleo especialmente potente, equipado y adiestrado con el que intentar zanjar un determinado problema que se pueda concretar. Se estableció que tienen que tener capacidad para movilizar equipos en un plazo de entre 15 y 30 minutos después de recibir una alerta, tanto de día como de noche y durante los 365 días del año.

Decirles que el GIGN es el principal grupo francés, el más experimentado y el que tiene más efectivos. Sobre todo actúan en caso de intervenciones en buques o aviones, en tomas de rehenes por parte de grupos terroristas en el extranjero o en ataques terroristas de carácter NBQ (Nuclear, Bacteriológico y Químico). Reforzando a ese Grupo se ha decidido crear una estructura complementaria en la que se han aprovechado las capacidades de los llamados PI2G (Pelotons d’Intervention Interrrégionaux de Gendarmerie Mobile). Se han transformado, equipado y formado para dar lugar a lo que ahora se conoce como antennes GIGN (AGIGN), fuerzas de carácter intermedio de las que se han conseguido organizar, tras crear nuevas, un total de trece de las que seis despliegan en territorio metropolitano -Toulouse, Oranje, Dijon, Nantes, Reims y Tours- y siete en territorio de ultramar -Guadalupe, Martinica, Guyana, La Reunión, Nueva Caledonia, la Polinesia Francesa y Mayotte-. Las AGIGN tienen que tener capacidad de salir para un servicio en menos de treinta minutos y para ello están configuradas por una estructura que incluye en el caso de las metropolitanas unos cincuenta efectivos y unos treinta y cinco en las de ultramar.

Distintas capacidades

Otro elemento, poco conocido porque sus cometidos reales no suelen ser difundidos más allá de las fronteras alas, es el llamado RAID (Recherche, Assistance, Intervention, Disuasión) que es el más famoso y consolidado de los de su tipo dentro de la Police Nationale. Se le constituyó en 1985, destacando que ha ido evolucionando en lo que a funcionarios se refiere pues en el inicio se contaba con ochenta y cinco que pasaron en 2002 a ser ciento siete y a ser sobre ciento setenta en la actualidad. El incremento de personal se debe al cambio en la percepción de la amenaza o al deseo de darles competencias como las de apoyo a los servicios de investigación y a los judiciales que trabajan en el ámbito antiterrorista o a incluir en su seno una célula con capacidad de gestión de crisis y de negociación. Operativamente hablando, en su seno hay organizados cuatro núcleos de intervención y con treinta de sus efectivos. Con parte de ellos se pueden constituir las llamadas célula “Omega” que desplegarían en diversos actos llevando armas de diferente calibre y alto potencial neutralizador; su territorio de actuación preferente es la periferia parisina o el Eurotúnel que une Francia con Gran Bretaña.

Al RAID, que usualmente trabaja en 21 distritos próximos a París, lo complementaban los llamados Grupos de Intervención de la PN (GIPN, Groupes d’Intervention de la Police Nationale), que están encuadrados desde 2013 en una estructura común que hace que puedan reforzarse de forma mutua. En la actualidad, tras decidirse no hace mucho crear tres nuevas ARAID -A por antenne-, son una decena, están cubiertas por unos doscientos efectivos y se reparten en ciudades como Bordeaux, Lille, Lyon, Marsella, Niza, Rennes, Estrasburgo, Toulouse, Montpellier y Nancy. Asumen cometidos como las tomas de rehenes, la neutralización de aquellos que se hayan hecho fuertes en un espacio concreto, los motines en las prisiones o la detención de individuos especialmente peligrosos.

Comentar que, en general, la PN focaliza más sus actuaciones en el medio urbano, las ciudades, y de aquellas intervenciones de asalto que tengan como escenario las estaciones de ferrocarril. Queda manifiestamente más claro que las situaciones más peculiares y que requieran del empleo de técnicas particulares más elaboradas serían asumidas por los gendarmes.

Dentro de la estructura que responde a la intervención más especializada hay un recurso adicional. Es la que se conoce como Brigada de Búsqueda e Intervención (BRI, Brigade de Recherche et d’Intervention) que es heredera de la llamada SRI (Section de Recherche et d’Intervention) que se creó el 22 de septiembre de 1964, optando por el nombre de BRI en 1967. Esta última, que hoy tiene sobre medio centenar de agentes tácticos encuadrados en su estructura, está adscrita a la Prefecture de Police de la capital francesa,  ubicación de la que se deriva su actuación preferentemente en París.

Se la puede reforzar con personal de otros servicios, como núcleos de Policía Judicial, para así configurar la BAC (Brigade Anti-Commando) que ha participado diligentemente en los atentados terroristas de los últimos años y de la que oficialmente ha difundido engloba a unos setenta hombres, aunque puede ser una cifra superior la que realmente tengan; en la BRI-BAC se encuadra personal de cinco especializaciones: negociación, robos con violencia, escalada, tiro de alta precisión (THP, Tireur de Haute Précision) e intervención en situaciones NBRQ (Nuclear, Biológico, Radiológico y Químico). Algunos están cualificados para controlar “drones” en cometidos de vigilancia, para trabajar con perros especialmente adiestrados, o para portar escudos de protección antibala -en uno usado en el asalto a la sala Bataclán pueden contabilizarse 27 impactos de balas, muchas de ellas del 7,62x39mm de los “Kalashnikov” de los terroristas- con los que cubrir los avances de sus compañeros. Se recurre a ellos en especial para dispositivos de traslados de personas especialmente peligrosos o cuando hay que actuar en París contra cualquier rama del terrorismo. Su formación y selección es muy exigente, y sólo 4 o 5 candidatos de cada cien que se presentan a las pruebas de búsqueda de nuevo personal son admitidos.

Para acabar, apuntar que dentro de la estructura de la Police Nationale, en la que se encuadra la BRI-BAC, se mantienen otras BRI’s para responder a situaciones que así lo requieren, por lo que su despliegue por todo el territorio francés es usual y se podría recurrir a ellas si la situación crítica es especialmente grave y no hay otros recursos a mano. Son parte de la capacidad que combate el crimen y se encarga de detener o neutralizar a los criminales más violentos, por lo cual suelen trabajar de incognito y sin prendas de uniformidad que delaten su presencia. Además de la parisina, hay dos BRI con capacidad de actuación a nivel de todo el país -la BRI-NAT de Nanterre y la BRI-FN focalizada en temas financieros- y otras más de tipo regional e independientes entre sí ubicadas en Lyon, Marsella, Niza, Montpellier, Nantes, Rouer, Lille, Versalles, Orleans y otros emplazamientos de Francia.

Como colofón, y así lo habrá podido ver el lector de este artículo informativo genérico, decirles que la capacidad táctica francesa ha mejorado mucho en los últimos tiempos, por lo que incluso podría haber alguna capacidad adicional a las reseñadas que son fruto de informaciones oficiales obtenidas por canales abiertos. Se ha reforzado su capacidad antibala con cascos y chalecos, su potencia de fuego con armas de gran poder neutralizador y hasta han sido provistos con vehículos blindados 4×4 y 6×6 que aseguran un potencial distinto, estructurado y eficiente. Francia, como suele ser habitual, ha dedicado recursos a un problema y ahora están en una mucha mejor disposición para hacer frente a aquellos sucesos protagonizados por terroristas o enajenados que puedan surgir hoy, mañana o en el futuro.

Este artículo se publicó en el número de la Revista Tactical Online Mayo 2020.

Tactical Online Mayo 2020

Ala 15: EF-18 “Hornet” listos para el combate

Autor:  Octavio Díez Cámara Fotografía: Octavio Díez Cámara

La actividad que caracteriza a la Base Aérea de Zaragoza, unos de los pilares fundamentales del Ejército del Aire (EA) español, es especialmente intensa. Allí, junto a otras unidades, está ubicada el Ala 15 que  aporta, para todos aquellos cometidos que se le puedan asignar, un recurso hoy por hoy imprescindible para la defensa de España: una treintena de cazabombarderos de altas prestaciones EF-18 “Hornet” -C.15 en la codificación que se les da aquí- que han sido modernizados para brindarles nuevas capacidades y están en un proceso activo que, con la llegada de nuevos equipos y sistemas de armas, permitirá mantenerlos en servicio hasta finales de esta década.

Esos reactores de combate llegaron a España en 1986 y desde entonces han mantenido una inusitada actividad de adiestramiento, en destacamentos a los países bálticos a formar parte delmejor.mos a dedicar estas p. En todo caso, el Ala 15, dotada hoy con ellos, es una Unidad especialmente versñ para garantizar su soberanía frente a incursiones aéreas rusas, a despliegues como los que realizan a la Base Aérea de Nellis en Nevada (Estados Unidos) para formarse en los exigentes ejercicios “Red Flag” e incluso en acciones de combate real que les han llevado a operar en diferentes escenarios en las últimas décadas.

Hoy, el EF-18 “Hornet”, un avión de 4ª generación, sigue siendo una plataforma especialmente válida y con un potencial ofensivo/defensivo nada desdeñable. España ya se ha planteado su relevo en una década, aunque no hay ni dotación presupuestaria concretada ni modelo definido. En todo caso, el Ala 15, dotada hoy con ellos, es una Unidad especialmente versátil y eficaz, a la que vamos a dedicar estas páginas para que así la puedan conocer mejor.

Tres décadas

Este Ala fue creada el 16 de diciembre de 1985 por Orden Circular núm. 04/85‐DOR. Recibió los cuatro primeros EF‐18 el 10 de julio de 1986 y pocos días después, el 23 de octubre, ya participaron en un ejercicio con otras unidades. La llegada de más aviones permitió alcanzar las 5.000 horas de vuelo el 13 de enero de 1988, completándose ese mes la dotación de cazabombarderos que se fueron repartiendo en tres escuadrones.

En 1989 recibieron su nuevo estandarte y pasaron a formar parte del Servicio de Alarma Aérea, contribuyendo así a la defensa del espacio aéreo español. En septiembre de 1991 llegaron a las 25.000 horas de vuelo y en julio de 1994 cruzaron el Atlántico para integrase en el Ejercicio “Red Flag”, práctica vital para su bautismo de fuego en operaciones reales que les llegó en diciembre de 1994 cuando se les envió a atacar distintos objetivos en la República de Bosnia‐Herzegovina y a Kósovo.

En agosto de 1996, diez años después de su creación, alcanzaron las 50.000 horas y las 75.000 en octubre de 1999. Fue en noviembre de 2000 cuando el 151 Escuadrón superó una evaluación táctica de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), obteniendo la calificación de  CR (Combat Ready), siendo la primera Unidad de la Fuerzas Armadas españolas en realizar, superar y obtener esa calificación que define su potencial para el combate; en octubre de 2007, alcanzaron las 125.000 horas; en septiembre de 2010, se realiza la evaluación de la OTAN a su 152 Escuadrón obteniendo la calificación de CR, siendo así el Ala 15 la primera Unidad de Fuerzas Aéreas españolas en disponer de dos Escuadrones operativos con la aptitud CR; en julio de 2011 participarían en la misión de la OTAN en la Operación “Unified Protector‐Libia”, siendo destacados a la Base Aérea Decimomannu en Cerdeña (Italia) desde donde realizaron sus misiones; el 15 de julio de 2016 se conmemoró el 30 aniversario de la llegada del primer EF-18 a la Unidad y  en junio de 2019 sus aparatos alcanzaron un importante hito al llegar a las 175.000 horas de vuelo.

Esa síntesis histórica, abreviada, es signo inequívoco del trabajo que caracteriza a los hombres y mujeres que se integran en el Ala 15. En la actualidad son unos cuatrocientos cincuenta los militares y personal civil que dan cobertura a las plantillas que permiten la actividad que caracteriza a sus medios de combate. Se reparten en una estructura que incluye a la Jefatura, al Grupo de Fuerzas Aéreas (GFA) y al Grupo de Material (GM). El Ala 15, que como lema observa la frase “Quien ose paga”, tiene una doble dependencia: orgánica del Mando Aéreo General (MAGEN), para todo lo que es personal y para el funcionamiento real del día a día, y operativa del Mando Aéreo de Combate (MACOM) que es quien asigna las misiones que se tienen que llevar a cabo.

En el GFA, que tiene a un teniente coronel como máximo responsable, se encuentran organizados el 151 Escuadrón “Toro”, el 152 “Marte” y el 153 “Ebro” que son de pilotos, los dos primeros operativos, con una quincena de oficiales asignados a cada uno, y el tercero de instrucción. Los pilotos cubren un doble cometido, pues vuelan dentro de sus escuadrones asignados y se distribuyen preferentemente por distintos negociados para realizar, en función de las diferentes labores y cometidos, un determinado tipo de tarea en beneficio de todo el Ala. Operativamente hablando, tienen tres niveles de preparación para el combate que se identifican con las siglas CR y los números 1, 2 y 3.

Ese personal inicia su preparación en la Escuela de Ataque de Talavera, donde se realiza un Curso específico para los pilotos de reactores de combate que coincide con el quinto año de su formación específica como oficiales del EA, para pasar después a ser asignados a alguno de los escuadrones equipados con “Hornet”, proceso que exige que pasen previamente por el 153 Escuadrón donde siguen un Curso de Conversión Operativa al C.15 que dura seis meses y les capacita como LCR (Limited Combat Ready). Cuando pasan a sus destinos -los escuadrones 151 y 152- deben seguir los Planes de Adiestramiento Básicos (PAB) que duran unos seis meses e incluyen tanto teóricas como prácticas. Volando más de veinte horas mensuales progresan en los sucesivos PAB y en la realización de determinadas misiones, incrementando la complejidad de las mismas y realizando lanzamientos de armas reales. Avanzarán así en su capacitación genérica del nivel CR a los CR1, CR2 y CR3; buena parte de los pilotos del Ala 15 han superado ya las mil horas de vuelo con los EF-18.  

El Grupo de Material tiene como objetivo prioritario manejar los aviones y tener operativo el número adecuado que se requieran para las misiones a realizar que se estipulan en los planes de vuelo. Con ese cometido trabaja una estructura que incluye cerca de cuatrocientas personas que se reparten por las plantillas de Jefatura con varios pilotos e ingenieros, Secretaría, Escuadrón de Abastecimiento, Escuadrón de Mantenimiento, Sección de Ingeniería y Calidad, o Simulador de Vuelo. Básicos en su actividad son cinco talleres de mantenimiento en los que se repasan estructuras, turbinas, equipos y demás elementos de los “Hornet”; además de intervenir ante problemas que puedan ir surgiendo, hay programadas una serie de revisiones importantes cada 100, 200 ó 400 horas de vuelo.

El avión

Tienen asignados unos veintiocho ejemplares de tipo monoplaza y ocho biplazas, con los que consiguen un índice de operatividad superior al 65%. Son EF-18M actualizados al estándar MLU (Mid Life Update)  coincidiendo con la mitad de su vida útil. Los trabajos fueron realizados básicamente por la industria española en un proceso que permitió compatibilizar su cabina para misiones nocturnas adoptando las gafas binoculares ITT ANVIS-9, modificar el Sistema de Planeamiento de Misión, introducir conexiones Mil-Std-1760 para extender el bus de datos hasta los extremos de las alas y poder situar allí nuevas armas, incorporar pantallas de presentación MHSD (Multifunction Horizontal Situational Display) y MUFC (Multifunction Up Front Control), optar por el nuevo procesador de misión TPAC (Tactical Pilot Awareness Computer) más capaz, mejorar los equipos de comunicaciones, adoptar un enlace cifrado de datos TDL (Tactical Data Link) tipo Link-16, mejorar el software interno del radar AN/APG-65 y reemplazar sus dos turbinas.

Paralelamente, se han ido introduciendo otras mejoras que incluyen nuevas versiones del software -designadas OFP (Operational Flight Program)- desarrolladas en España por el Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX) del EA. También, han ido integrándose nuevas capacidades en cuanto a sistemas de armas con la llegada en la última década de los novedosos misiles aire-aire IRIS-T (Infra Red Imaging System Tail) de tipo infrarrojo y alcance corto/medio, los misiles de crucero aire-superficie TAURUS KEPD 350 (Target Adaptive Unitary and Dispenser Robotic Ubiquity System/Kinetic Energy Penetrator and Destroyer) con capacidad de ataque a objetivos situados a distancias de hasta quinientos kilómetros o las bombas Raytheon GBU-48 “Enhanced Paveway” II optimizadas para ataques a objetivos reforzados y provistas con un sistema de guía GPS (Global Position System). Estas armas se añaden a otras que ya estaban en servicio e incluyen los misiles aire-aire AIM-7P “Sparrow” y AIM-120 AMRAAM (Advanced Medium Range Air to Air Missile), los misiles antiradiacción AGM-88 HARM (High speed Anti-Radiation Missile) -la capacidad SEAD (Suppression of Enemy Air Defenses) de supresión de defensas antiaéreas es exclusiva del Ala 15-;  los misiles de ataque a superficie AGM-65 “Maverick”, o las avanzadas bombas guiadas GBU-10, GBU-16 “Paveway” II, GBU-24 “Paveway” III y BGP-2000.

Se han recibidonuevos designadores de objetivos que se corresponden con el modelo “Littening” II optimizado para integrarse con el equipo ROVER (Remote Operational Video Enhanced Receiver) 5 y  poder enviar las imágenes captadas a distintos dispositivos en otros aviones o en superficie, se ha mejorado la “suite” de guerra electrónica con la entrada en servicio hace unos pocos años de un avanzado contenedor activo específico ECM (Electronic Counter Meassures) y se contrató con Tecnobit el suministro de nuevas pantallas multifunción MHSD y MUFC para la cabina, aportación que ofrece mejoras como el ser táctiles, ofrecer imágenes en color y poder observar en cada una de ellas datos de sensores distintos. Se presentó también, para integrarlo en ellos, el contenedor CORE (Capacidad Operativa de Reconocimiento Electrónico), un sistema de Inteligencia electrónica (ELINT, Electronic Intelligence) y de Medidas de Apoyo Electrónico (ESM, Electronic Support Measures) de tipo pasivo para captar todo tipo de señales y enviarlas por un enlace cifrado a diferentes destinos; una interesante opción sería decidir incorporarles un radar de última generación, lo cual les brindaría un potencial de combate mayor en el último periodo de su vida activa -podría optarse por mejorar parte de la flota que hoy vuela en el Ala 12 de la Base Aérea de Torrejón de Ardoz y los del Ala 15, dándose de baja los que están desplegados en el 462 Escuadrón de la Base Aérea de Gando en Gran Canaria- y haría menos acuciante, en lo que a plazos se refiere, la sustitución de este modelo estadounidense.

Por lo expuesto, decirles que los EF-18M “Hornet” españoles están entre los más avanzados del mundo entre los de su tipo, un avión con una capacidad de combate que hoy es vital y nada desdeñable para contrarrestar todo tipo de amenazas. Comentarles que si el avión se ha ido actualizando, también se ha actuado así en el proceso de adiestramiento de sus pilotos, contando el EA hoy con un personal que sobresale entre los de su cualificación dentro de la Alianza Atlántica. Suelen participar en adiestramientos tan intensos como el TLP (Tactical Leadership Program) que se desarrolla en la Base Aérea de Albacete y pasan regularmente por Canarias para las campañas aire-aire DACT (Disimilar Air Combat Training) o por el Polígono de Tiro de Bardenas para prácticas aire-superficie. 

Para acabar, comentar que el cazabombardero hoy asignado al Ala 15 es un modelo multi-capacidad que gracias a su variedad de configuraciones de armamento puede llevar a cabo distintas misiones tácticas en el cometido aire-aire y en el aire-superficie. Dentro del primer grupo se encontrarían las de interceptación y combate con otras aeronaves con el objetivo de conseguir y mantener la superioridad aérea. En las segundas, se incluirían tanto el ataque a objetivos estratégicos como las apoyo a las fuerzas de superficie neutralizando objetivos tácticos tanto en tierra como en el mar.

El “Hornet” sobresale entre otros modelos por la seguridad que le confiere su configuración bimotor, por su percha escamoteable que le capacita para recibir combustible en vuelo e incrementar su radio de acción, o por su robusta concepción general.

Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Tactical Online Junio 2020

Tactical Online Junio 2020
Tactical Online Junio 2020

Módulos SUREFIRE, la mejor opción de iluminación y puntería

Autor: Octavio Díez Cámara Fotografía: Octavio Díez Cámara, SureFire, USMC

Las necesidades de todos aquellos que participan en operativos especialmente dinámicos dentro de estructuras militares o policiales son bien conocidas: preparación específica, adiestramiento intenso, elevada disponibilidad, carácter distinto y otras más.

En las últimas décadas se han intensificado las exigencias en cuanto a la preparación y capacitación de los profesionales de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Policía. También, y junto a lo anterior es óptimo, como cada vez más se tiende a cuidar todo lo que es el proceso de búsqueda, selección y elección del equipo que puede ser mejor tener a mano, aunque está claro que la capacidad económica de los distintos países es bien dispar y en algunos casos no incide de la forma más eficaz para los afectados.

Uno de los equipos en el que muchos se fijan pero no todos se interesan es el de los módulos de iluminación y puntería. Se trata de un complemento óptimo para distintos colectivos de militares y de policías, aunque en el caso español se ha descuidado bastante su incorporación. Para paliar esas deficiencias la mejor opción es la que nos propone, de la mano de su importador AASIAS.com, la marca SureFire que fabrica una amplia gama de soluciones surgidas por y para el profesional, aunque también satisfarán a otros posibles utilizadores.

Opción SureFire

SureFire, una compañía estadounidense que lleva ya muchos años desarrollando los sistemas de iluminación y puntería que muchos emplean en aquellos escenarios más críticos de todo el mundo donde se desarrollan conflictos armados o en situaciones muy complejas y exigentes que han permitido demostrar la notable fiabilidad real de sus diseños, se conjuga como una muy buena opción. Su gama de modelos es amplia y variada para poder adaptarse a distintas necesidades y realidades, fabrica siguiendo unos estándares de calidad que son sobresalientes, y se caracteriza por una excepcional fiabilidad demostrada por sus productos cuando son usados en condiciones extremas. Lo saben bien muchas unidades europeas, asiáticas u occidentales que los llevan usando desde hace muchos años y que, incluso, han renovado modelos más antiguos por las nuevas versiones de esos mismos conceptos.

Para lo que nos ocupa, y estaría bien que algunas de las unidades militares y policiales españolas los valorasen para así poder adquirirlos y contar con unos medios que son excepcionales en cuanto a la rentabilidad que genera su uso teniendo en cuenta que su coste de adquisición es contenido y el de operación casi nulo, SureFire propone diseños muy evolucionados respecto de los que eran clásicos hace sólo unos pocos años.

Entre ellos, se encuentran varios modelos de la serie X300 que está especialmente dirigida a armas cortas pero que también podemos usar en las largas -la comunalidad de emplear sistemas similares en distintos modelos es óptima desde el punto de vista del usuario, de la formación y hasta de la Logística-, siendo importante que estos módulos están disponibles en un versátil tono negro, que se adapta bien a diferentes usos y necesidades, y en el tan -marrón tostado- que ahora está más de moda y es óptimo para lugares inhóspitos como los desérticos.

Dentro de los de este tipo, que son los más vendidos y sobresalen por una notable popularidad derivada de la óptima relación entre prestaciones y precio, encontramos propuestas como el X300 Ultra que comprende una estructura de aluminio de grado aeroespacial especialmente robusta  en la que encontramos el alojamiento de las dos baterías 123A de litio, un elemento activador trasero al que se accede con facilidad sin romper el empuñamiento y un foco delantero que se caracteriza por incluir una lente TIR de alta precisión. Ésta, combinada por su LED (Light Emiting Diode) especial de alto rendimiento que genera nada menos que 1.000 lumen, crea un haz de alta intensidad y un alcance que es superior a los 200 metros. Son prestaciones óptimas para identificar con claridad los objetivos en enfrentamientos de corto y medio alcance, y para apuntar con determinación sobre un punto concreto de los mismos, incidiendo así en que se convierta en una ayuda inestimable a la hora de conocer si aquel que vemos es un sujeto que pueda convertirse en una amenaza hostil.

Sobresale también por el tratamiento anonizado exterior tipo Mil-Spec que evita la corrosión, por su configuración con juntas que garantizan que resiste a una inmersión a un metro de profundidad por un tiempo de media hora o más, y por ser capaz de soportar el retroceso intenso derivado de la potencia de determinados cartuchos, de largas sesiones de tiro o de la necesidad de disparar a ráfagas, lo que asegurará a quien lo porte que esté siempre disponible para cumplimentar la función para la que ha sido desarrollado.

Incidiendo en sus notables cualidades, incluye robustos elementos de sujeción, óptimos para resistir las situaciones más dinámicas y exigentes, que permiten anclarlo a sistemas de fijación estandarizados del tipo Picatinny y a otros de tipo universal, los más comunes hoy en muchos modelos de pistolas y algunos de las armas largas más conocidas. Ha sido diseñado para poder realizar, en modo completamente ambidiestro, una activación momentánea o una constante en función del operativo en el que se participe o de lo que se necesite en cada momento, e incluso resiste a inmersiones prolongadas -la estanqueidad es buena también para escenarios y lugares en los que el polvo es persistente-, señalando como importante el que puede acoplársele un dispositivo activador/pulsador remoto del tipo XT07 que incide más aún en su versatilidad para determinados colectivos de potenciales usuarios.

Tecnología y prestaciones

A esas soluciones tan versátiles de este modelo se acaba de añadir un desarrollo, el X300V, que mantiene gran comunalidad genérica con el anterior, aunque en este se opta por, buscando dar unas prestaciones más avanzadas que son hoy una necesidad clara en determinados colectivos, un foco modificado de forma que el usuario, en función de unas necesidades que el valorará en cada momento u operativo, podrá beneficiarse de un foco de luz blanca de 350 lumen concebido tanto para desorientar a un hipotético agresor como para facilitar un mejor visión periférica del que lo usa. Con un rápido movimiento de la mano, hará que el LED emisor pase a generar un haz de luz infrarroja de 860 nanómetros que el ojo humano no ve y que sólo puede ser captada por determinados equipos de visión nocturna, incidiendo en la óptima discreción de quien lo usa y de una mejor percepción de lo que sucede a su alrededor cuando se mueve en condiciones en las que la ausencia de luz exterior es manifiesta. Óptimo también es su precio, un atractivo más que lo hace de él una solución muy versátil y de gran interés.

Los del tipo X300U se alimentan con dos baterías tipo 123A que les brindan una autonomía de 1,25 horas de uso continuado -téngase en cuenta que un sistema así se empleará generalmente durante periodos de tiempo cortos-, pesan con ellas 116 gramos y miden 9,1 centímetros de longitud, siendo de destacar que el empleo de un módulo de iluminación y puntería en muchas armas cortas las hace más estables en condiciones especialmente dinámicas de tiro. Los tipo V miden 10 cm, tienen una autonomía de 2,5 horas en su foco visible y de 16,75 emitiendo luz infrarroja, y pesan sólo 113 g, masa liviana que hace que su uso pase desapercibido en las condiciones de tiro más comunes.

Si los detalles de la concepción genérica y de las prestaciones descritas  para los X300 son interesantes, más cualidades encontramos en un diseño que aún es mejor y más capaz al compartir con los anteriores muchos detalles y añadir a ellos una mayor versatilidad operativa. En el X400 Ultra sumamos lo descrito con el hecho de que se ha integrado un sistema emisor láser muy compacto y potente a su parte inferior, contando con una palanca selectora que permite al usuario militar o al agente que lo emplee preseleccionar el empleo de sólo el foco o sólo el láser, o los dos a la vez, o apagar el conjunto para aquellos casos que así se crea más oportuno. Mantiene los 1.000 lumen de su foco principal e incluye la posibilidad de activar el foco combinándolo o no con el láser, o el láser sólo. Está disponible en un modelo que emite un haz rojo más clásico de 635 nanómetros o uno verde de 515nm -ambos con una potencia de salida de 5 milivatios- que es ahora más buscado por que para muchos se adapta mejor a situaciones en las que la luz ambiental es más intensa. Decirles del láser que en condiciones de escenarios CBQ (Close Quarter Battle) puede ser usado para iluminar e identificar objetivos humanos a cortas distancias, con la discreción añadida que supone no tener que encender el foco principal y evitar así delatar la presencia propia.  Los X400 se caracterizan por su autonomía de 1,25 horas del foco principal y 24 del láser, medir 9,4 cm y pesar 139 g, y en ellos puede integrarse un activador que permite el encendido y apagado a distancia.

Ambos sistemas, de empleo generalizado en numerosos puntos del planeta, han sido complementados por otros dos avanzados diseños. Si quienes tengan la necesidad son militares y policías de núcleos que tengan que trabajar en las condiciones más difíciles, como las fuerzas antiterroristas, las de asalto policial o las de Operaciones Especiales, les va a ser de gran ayuda contar con el módulo XC2-A-IRC que, manteniendo un interesante precio que lo hace óptimo en su relación de economía/prestaciones, es una solución más compacta y focalizada en su uso en condiciones de total ausencia de luz y de la máxima discreción pues tanto su foco de 850nm como su láser de 845nm son infrarrojos para poderlos combinar con monoculares y gafas de visión nocturna. Buscando su máxima robustez y la mejor integración con distintos modelos de armas, se ha optado por un módulo de aluminio anonizado Mil-Spec de una configuración más compacta que mide sólo 6,3 cm y pesa 51 g incluyendo la batería AAA de litio le brinda 4 horas de autonomía. Su foco principal, combinándolo con sistemas como las gafas binoculares AN/PVS-31A, permite distinguir un objetivo a cincuenta metros de la posición propia.

También disponible como el anterior en color negro o en tono Tan proponen un diseño tecnológicamente superior y que podríamos definir como de gama alta, destacando en é que se puede completar con un activador que facilita el encendido sin tener que romper el empuñamiento. Se trata del XVL2 IRC que ha surgido como necesidad de la demanda de distintos colectivos de profesionales e incluye, buscando una versatilidad que queda clara en el concepto, un foco LED con luz blanca visible y otro que genera un haz infrarrojo que se benefician de la tecnología MaxVision Beam. Esa disposición permite trabajar en diferentes situaciones, aprovechando en beneficio propio las ventajas que supone un haz potente de 400 lumen para la identificación de sujetos a doscientos metros y otro de la misma intensidad pero para usarlo con sistemas de visión nocturna. Complementándolos, y perfectamente integrados en un cuerpo de aluminio de grado aeroespacial Mil-Spec que mide sólo 7,62 cm y pesa 142 g, encontramos dos emisores láser perfectamente alineados con ambos focos. Uno, de 520 nm, es de tono verde visible y el otro infrarrojo. La autonomía de este módulo es de 1,5 horas y ha sido concebido de forma estanca, superando las exigencias del test IPX8 que trabaja con inmersiones a 20 m de profundidad durante dos horas; asimismo, puede adaptársele un pulsador remoto que permite activar los focos y láser sin tener que romper la empuñadura del arma a la que se acople.

SureFire ha dado un paso más y, avanzando en sus propuestas, ha desarrollado el concepto Masterfire que se basa en una avanzada funda para arma corta que facilita la activación, de forma instantánea y sin manipulación por parte de quien la usa, de módulos como los X300, X400, XC2 y otros más. Estos últimos incluyen propuestas como el compacto XH30 que se caracteriza por su foco de intensidad regulable para generar un haz de foco concentrado de entre 300 y 1000 lumen, opción que mide 9,4 cm, pesa 136 g y tiene una autonomía máxima, gracias a sus dos pilas 123A, de 2,5 horas. Idéntico peso y tamaño tiene el XH35, aunque su foco, también regulable en intensidad, ha sido rediseñado para generar un haz más amplio que de una mejor percepción situacional en escenarios más amplios, una necesidad que es mejor para colectivos como los que realizan sus actividades en entornos rurales o urbanos; a esa funcionalidad añade un modo estroboscópio que puede ser especialmente favorable para desorientar al adversario y facilitar su neutralización sin darle tiempo a reaccionar.

MODELOX300U
Potencia foco1.000 lumen
LáserNo
Peso113 gramos
Longitud9,1 centímetros
CualidadesVersátil, eficiente y económico. Apto para armas cortas y largas.
MODELOX400U
Potencia foco1.000 lumen
LáserVisible, disponible en haz rojo o verde
Peso139 gramos
Longitud9,4 centímetros
CualidadesVersátil, eficiente, económico y óptimo en situaciones dinámicas. Apto para armas cortas y largas
MODELOXC2-A-IRC
Potencia foco50 milivatios, infrarrojo
LáserInfrarrojo
Peso51 gramos
Longitud6,3 centímetros
CualidadesVersátil, compacto y de prestaciones elevadas. Especialmente apto para armas cortas
MODELOXVL2 IRC
Potencia foco400 lumen, haz visible e infrarrojo
LáserVisible e infrarrojo
Peso142 gramos
Longitud7,62 centímetros
CualidadesVersátil, compacto y eficiente. La mejor opción profesional. Apto para armas cortas y largas

Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Tactical Online Junio 2020

Tactical Online Junio 2020
Tactical Online Junio 2020

EL SHERIFF DE LOS ANGELES

Autor: Octavio Díez Cámara Fotografía: Octavio Díez Cámara, LASD

Es muy conocida por todos, y seguramente a ello ha ayudado mucho la filmografía surgida de la potente industria asentada en la conocida Hollywood, la casuística policial que define a la populosa ciudad estadounidense de Los Ángeles.

En el control de la delincuencia y de aquellos que ocasionalmente infringen la Ley conocemos bastante bien el papel que juega el Departamento de Policía de la ciudad, el conocido como LAPD (Los Angeles Police Department). Menos difundida, aunque no menos relevante, es la asignación de cometidos que se le dan a otra importante organización que allí realiza sus funciones, cubriendo además de la ciudad a otras zonas adyacentes que conforman su Condado.

A ese elemento policial, el Departamento del Sheriff de Los Ángeles (LASD, Los Angeles Sheriff Department), que conozco bien al haber compartido con algunas de sus organizaciones distintas visitas y actividades profesionales, vamos a dedicar este reportaje que pretende darles una información genérica de lo que es y le caracteriza.

Antes de avanzar en lo que son estos últimos aspectos, comentarles que el Condado de Los Ángeles es el más poblado de los Estados Unidos e incorpora nada menos que ochenta y ocho ciudades junto a otras áreas no metropolitanas. En ese espacio, que cubre unos 10.570 kilómetros cuadrados -es el área terrestre a la que hay que añadir otros casi mil ochocientos más de zona marítimo/costera- y es más extenso que algunos estados, vive la cuarta parte de los californianos, algo más de diez millones de personas.

Departamento modélico

Dar servicios de Policía a una cantidad tan enorme de habitantes no es una tarea fácil y sí un cometido especialmente exigente. Para aportar los recursos humanos necesarios en esa ingente labor, el LASD, que desde diciembre de 2018 dirige el Sheriff Alex Villanueva nacido en 1963 en la populosa Chicago, se cuenta con una estructura en la que trabajan cerca de dieciocho mil hombres y mujeres que conforman la cuarta agencia policial local más grande de todo el país. Junto a unos diez mil uniformados, que son oficiales graduados en una Escuela propia establecida al efecto de preparar a los recién llegados e incidir en el adiestramiento continuado de los diferentes colectivos profesionales, encontramos a casi ocho mil profesionales contratados para realizar desde tareas administrativas a diferentes servicios de apoyo. Están reforzados por otros cuatro mil doscientos civiles que actúan de forma voluntaria y un millar adicional de personas encuadradas tanto en la reserva como en el colectivo de exploradores.

Cubren sus misiones en beneficio preferente de tres millones de personas que viven en las zonas más rurales o en el marco de cuarenta y dos ciudades de ese entorno en donde desarrollan su actividad, pues el resto de núcleos urbanos del Condado de Los Ángeles se ha decantado por organizar y mantener sus propios recursos policiales. Ellos son los encargados, después de materializar acuerdos contractuales concretos, de vigilar y dar Seguridad a buena parte de la red de trenes y autobuses que velan por el transporte colectivo comunitario y a determinados campus de instituciones lectivas de la zona.

El LASD opera con unos recursos muy importantes, que van desde cabezas tractoras que mueven remolques de gran magnitud habilitados para labores de Coordinación y Puesto de Mando móvil a la tecnología de los drones ahora tan en boga, con los que apoya la actividad general de sus uniformados. Son recursos caros y para mantener operativa la estructura se trabaja con unos presupuestos importantes que han ido creciendo en los últimos años y que para el periodo fiscal de 2020 a 2021 incluían partidas que sólo en gastos directos e indirectos del personal se aproximaban en las últimas previsiones conocidas a los 5.000 millones de dólares. Ese monto permitiría mantener la gran actividad que les caracteriza y permite mantener organizadas y trabajando distintas estaciones en la zona norte -Lancaster, Malibu/Lost Hills, Palmdale, Santa Clarita y West Hollywood-, la zona centro -Avalon, Century, Compton, East Los Angeles, Marina del Rey y South Los Angeles-, la zona sur -Carson, Lakewood, Lomita, Norwalk y Pico Rivera- y la zona Este -Altadena, Crescenta Valley, Industry, San Dimas, Temple y Walnut-.

Siendo más detallistas, decirles que la estructura que dirige el Sheriff Villanueva, incluye elementos como su oficina personal con diecisiete personas, el Departamento de Prensa donde trabajan cuarenta y ocho especialistas en información, la División de Estándares Profesionales con doscientos setenta y tres efectivos, la División de Servicios Administrativos que aglutina el esfuerzo de setecientas ochenta y ocho personas, o el Mando de Personal en el que trabaja una cifra de ochocientos cincuenta y dos hombres y mujeres.

Coordinados por el Vice Sheriff -éste auxiliado por un núcleo de ocho colaboradores directos- están los núcleos más específicos del LASD. Son tres. Uno la Oficina del Sheriff Asistente para Operaciones de Custodia que tiene una plantilla de cinco mil seiscientos treinta oficiales repartidos entre la División General de Servicios de Custodia, la División de Programas Especializados de Servicios de Custodia y la Administración de Servicios de Custodia. El Segundo es la Oficina del Sheriff Asistente para Operaciones de Patrulla, con tres mil seiscientos treinta y dos agentes que despliegan en cuatro divisiones que trabajan en las estaciones de otras tantas zonas que antes les hemos reseñado y que cuentan con un capitán como máximo responsable de ellas.

Por su parte, el tercero, la Oficina del Sheriff Asistente para Operaciones en el Condado agrupa el esfuerzo de los mil ciento treinta y tres agentes de la División de Tecnología y Apoyo que cuenta con los Departamentos de Servicios Científicos, de Datos y Sistemas, de Identificación o de Comunicaciones; los novecientos setenta y tres de la División de Detectives con núcleos especializados en la seguridad de las calles, el fraude, los ciber crímenes, los homicidios, narcóticos, el tráfico humano, las víctimas especiales o el robo de vehículos; los dos mil ochenta y cuatro de la División de Servicios de la Corte que trabajan tanto en los transportes como en las instalaciones de la Judicatura; los mil doscientos cuarenta y cinco asignados a la División de Servicios en el Condado, y los nada menos que seiscientos ochenta y dos adscritos a la División de Operaciones Especiales.

Capacidad táctica

Dentro de ésta última, que es muy importante por los recursos humanos y técnicos que maneja, encontramos a personal que vigila en los medios de transporte, a aquellos preparados para responder a situaciones de emergencia, y diversos núcleos de élite formados por personal que ha recibido un adiestramiento y una formación bien distinta de la que caracteriza a los uniformados que realizan su actividad cotidiana en las calles o en las zonas de patrulla. Uno de los colectivos es el designado como Rescate Aéreo, núcleo que lleva bastantes años operando con aparatos de tamaño grande que hasta no hace mucho eran los del tipo H-3 “Sea King” y han sido sustituidos por los AS-332 “Super Puma”, siendo ambos plataformas grandes en las que pueden llevarse unos veinte efectivos o desplegarse sistemas potentes que faciliten operaciones como las de rescate en la zona montañosa que queda bajo su responsabilidad. Complementándolos tienen asignados unos quince más pequeños que comprenden sobre todo plataformas AS350 “Ecureil” muy compactos, ágiles y económicos de operar por su configuración ligera y monomotor. Vuelan en cometidos que van desde los cotidianos de vigilancia y los propios del rescate, en los que Air Rescue 5, como se les conoce, despliegan a los paramédicos tácticos del Sheriff; también asumen aquellos más tácticos en los que son un recurso de apoyo básico para otro de los elementos de élite del LASD.

Nos referimos a la unidad táctica que ellos designan con las siglas SEB (Special Enforcement Bureau), organización con un dilatado historial que incluye curiosidades como el que fueron uno de los primeros grupos de su país en experimentar con el empleo de armas no letales y aprovechar su potencial en beneficio de las actividades propias del LASD. Se trata de un núcleo especialmente amplio, que tiene una entidad superior al medio centenar de efectivos, en el que encontramos tanto grupos preparados para involucrarse directamente en los cometidos más clásicos del asalto policial, tarea propia del SWT (Special Weapons Team) que hace poco decidió mejorar sus subfusiles MP5 con visores compactos de punto rojo Aimpoint “Micro” que son de lo mejor en su segmento de producto, como otros que trabajan con perros especialmente adiestrados, los que conducen y manejan vehículos blindados de ruedas de gran capacidad de detención de impactos -a los clásicos Lenco añaden otros en los que sobresale una amplia zona de carga posterior que les da un característico aspecto táctico y permite incorporar elementos con los contundentes cañones de agua que sirven para desescalar situaciones especialmente críticas-, o aquellos que actúan como patrones de las potentes embarcaciones que proyectan personal o especialistas en las técnicas del buceo sobre objetivos en la zona marítima en la que desarrollan su responsabilidad policial característica.

Asimismo, entre sus recursos más característicos encontramos el núcleo de tiradores de alta precisión que ya incorporó hace varias décadas los potentísimos rifles antimaterial/antipersonal del calibre 12,70x99mm (.50 Browning), los especialistas del THZ (Tactical Hazmat Team) que operan con trajes especiales y equipos de respiración autónomos que les permiten moverse con seguridad en áreas contaminadas con agresivos tan peligrosos como los NBRQ (nucleares, biológicos, radiológicos y químicos), o aquellos técnicos del Escuadrón de Bombas (Bomb Squad) que operan con robots controlados a distancia y disponen de todo aquello que les permite neutralizar y desactivar los más variados tipos de artefactos explosivos sean de tipo improvisado (IED, Improvised Explosive Devices) u ordinarios.

Además de los recursos señalados, son los encargados de todo lo que es la gestión organizativa de los recursos asignados a distintas cárceles, siete establecimientos penitenciarios a los que cada año llegan unas doscientas mil personas tras haber cometido algún pequeño delito y esperar la decisión sobre su sentencia o después de haber sido sentenciados por alguna cuestión de mayor entidad que exija esa compensación a la sociedad. Aquellos asignados a esta labor concreta, que vela por mantener a buen recaudo a una población de reclusos que se cifra en unos diecisiete mil, son oficiales cualificados para la labor concreta que realizan, bien distinta de la que caracteriza a sus compañeros que patrullan por las calles. Es habitual que muchos de ellos se gradúen dentro del colectivo de oficiales adscritos a cometidos carcelarios y después de varios años de experiencia en esos centros evolucionen para especializarse en tareas más genéricas, siendo también bastante habitual dentro del LASD que buena parte de los que solicitan ser adscritos a sus plantillas hayan cubierto un servicio militar previo en alguna de las cuatro ramas de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos o tengan alguna experiencia en departamentos y agencias policiales de pequeñas ciudades o de estados menos relevantes. En general, la satisfacción de la ciudadanía es buena respecto a la valoración del LASD y su trabajo cotidiano, aunque, como es natural, se han producido ciertas situaciones en los últimos años que han derivado en cierta alarma social y en acciones judiciales contra aquellos agentes que hayan promovido alguna infracción. No obstante, es reconocida su labor neutralizando las actividades de delincuentes, apoyando a los ciudadanos, trabajando intensamente en localizaciones de personas o de accidentados en incidentes relacionados con el tráfico o las actividades deportivas al aire libre, o la reducción de la criminalidad asociada al tráfico de sustancias narcóticas.

Como apunte final señalar que el 29 de junio de 2020 conocimos unos importantes recortes en el presupuesto del Condado de Los Ángeles que van asociados a la pandemia del COVID-19. Fruto de los mismos, que están valorados en unos quinientos cincuenta y cinco millones de dólares, el LASD será el más afectado al ver reducir sus previsiones, tener que despedir a trescientos de sus efectivos y ver como sus plantillas eliminan nada menos que mil quinientas veinticinco de sus vacantes. Se eliminarán los departamentos de Víctimas Especiales, de la Operación “Safe Streets” que investiga delitos de bandas y recaba inteligencia de su actividad, de Fraude y Delitos Cibernéticos, y la Oficina de Delitos Mayores que está especializada en la investigación de secuestros para pedir rescate, prácticas médicas ilegales, extorsión o contratación de personas para llevar a cabo asesinatos.

Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Tactical Online Julio 2020

Tactical Online Julio 2020
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Munición RUAG 4.6x30mm ligera y versátil

El calibre 4,6×30 ha sido diseñado para cumplir los requerimientos de las Unidades de Operaciones Especiales OE’s y unidades de protección y escolta. Fue puesto en funcionamiento por H&K en 1.999.

La munición RUAG 4,6×30 proporciona un mejor rango, precisión y penetración de chalecos balísticos que la munición tradicional de pistola. El tamaño compacto de la munición incrementa la capacidad y operatividad del arma, reduciendo el retroceso y aumenta la capacidad de carga. Preciso y potente, el 4.6×30 permite penetrar objetivos duros y blandos a gran distancia con absoluta precisión.

La estrecha colaboración entre H&K y RUAG Ammotec proporciona un sistema completo arma-munición.

El cartucho 4.6x30mm está diseñado para ser utilizado en el Heckler&Koch MP7 PDW (Personal Defense Weapon). Es un arma compacta concebida para minimizar el peso y el retroceso a la vez que maximiza la penetración en prendas balísticas.

Su funcionamiento se basa en la inclinación que realiza la bala al impactar en tejidos blandos. Esto se debe a que el centro de masas de la bala está detrás del centro geométrico, lo que hace que la parte posterior se mueva hacia delante en el momento del impacto, y por lo tanto, caiga a través del tejido blando, creando, por el volteo, un daño mucho mayor, según la teoría de la “transmisión de energía” o “energy dump”.

Con un rango de peso de 26 a 77 grains (1,7 a 5,0 gramos) la gama más completa de este cartucho está disponible en el catálogo de la marca RUAG AMMOTEC.

SX

En la década de 1980, la primera composición de los pistones libre de metales pesados siguió con la marca SINTOX® (SX), que aún hoy no tiene competencia. Actualmente, RUAG Ammotec continúa fabricando la mayoría de sus productos, siempre que sea posible, con pistones de composiciones no tóxicas (libres de plomo y otros metales pesados).

Todos los cartuchos 4.6×30 de Ruag Ammotec incorporan el pistón SINTOX® o SX.

Sin plomo

RUAG Ammotec está ampliando constantemente su gama de cartuchos de pequeño calibre poco contaminantes. La munición sin plomo se basa en pistones libres de metales pesados, propulsores distribuidos de manera óptima y proyectiles sin plomo. Gracias a ello es posible reducir al mínimo la contaminación con sustancias nocivas tanto para los tiradores como para el medio ambiente. Permite un entrenamiento intensivo incluso en instalaciones cerradas.

 Peso (Gramos /GRains)Rango idealTipo de balaVelocidad boca cañónEnergía en boca de cañónRango temp. (0C)CertificaciónPistónSin Plomo
FMJ SX         
2.6 g 40 gr<100mFMJ620 m/s500 J-54 / +52C.I.P., DM21 
ACTION SX         
2.0 g 31 gr<50mSHP690 m/s475 J-30 / +52C.I.P.
AP SX         
Imagen que contiene cuchillo, cepillo

Descripción generada automáticamente2.0 g 31 gr<100msólida680 m/s460 J-54 / +52C.I.P., DM31
TRAINING SX         
1.7 g 26 gr<50mJSC660 m/s370 J-40 / +40C.I.P.
SUBSONIC SX         
Imagen que contiene cepillo, cuchillo, tabla

Descripción generada automáticamente5.0 g 77 gr<50msólida290 m/s210 J0 / 52C.I.P.
FRANGIBLE SX         
Imagen que contiene cepillo, cuchillo, tabla

Descripción generada automáticamente1.7 g 26 gr<50mfrangible700 m/s365 J-30 / +52C.I.P.
FOGUEO SX         
     -20 / +40C.I.P., DM18
INERTE         
        

EL CARTUCHO CORRECTO PARA CADA SITUACIÓN

4.6×30 FMJ SX Munición Estándar blindada

Combina una buena transferencia de energía en objetivos blandos (penetración máxima en gelatina < 35 cm) con una precisión excepcional hasta 200 m. Usado por unidades policiales y militares en todo el mundo.

4.6×30 ACTION SX Transferencia óptima de energía para objetivos blandos

El proyectil deformable ACTION SX sin plomo ofrece una rápida transferencia de energía en objetivos blandos (penetración máxima en gelatina < 30 cm) y una buena capacidad de penetración en objetivos duros y mixtos, como puertas de coche o chalecos balísticos.

4.6×30 AP SX Alta penetración en objetivos duros

Este cartucho sin plomo combina una excelente capacidad de penetración con una buena transferencia en objetivos blandos. El proyectil penetra un blanco OTAN CRISAT (Placa de titanio de 1,6 mm con 20 capas de kevlar) en distancias hasta 200 metros.

4.6×30 TRAINING SX

El cartucho Training SX con un proyectil semi blindado sin plomo, garantiza una alta penetración y una baja fragmentación, reduciendo el daño en las galerías. Puede usarse como munición de combate en áreas sensibles (por ejemplo, barcos, plantas de generación eléctrica) en distancias reducidas.

4.6×30 SUBSONIC SX

Cartucho sin plomo de excelente penetración en chalecos -penetra blancos NATO CRISAT hasta 50 metros-. De alta eficiencia en objetivos blandos, está sellado para hacerlo resistente al agua/humedad y generar excelentes resultados en misiones extremas.

4.6×30 FRANGIBLE SJ SX

Cartucho sin plomo para el entrenamiento CQB. Fragmentación óptima para minimizar el riesgo de rebotes e inhalación.

4.6×30 BLANK SX

Cartucho de fogueo. Solución perfecta para la simulación de combate real. RUAG es el único fabricante mundial en fabricar cartuchos de fogueo en munición 4.6×30

Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Tactical Online Agosto/Septiembre 2020

Tactical Online Septiembre 2020
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MAGPUL, LAS MEJORES CULATAS PROFESIONALES

Autor:  Octavio Díez Cámara Fotografías:Aimpoint  

                                                           

La llegada, coincidiendo con el cambio de siglo, de los cargadores de la compañía estadounidense MAGPUL a un mercado internacional ansioso por contar con una línea de ellos que fuese realmente eficaz y evitase las clásicas interrupciones que caracterizaban a muchos de los diseños usados hasta aquel entonces fue el primer eslabón de una larga cadena de desarrollos que podemos calificar de eficaces y óptimos para ser empleados en las condiciones más demandantes.

Con el paso de los años, la gama que conforma su amplio catálogo fue creciendo y sus ventas también. Éxitos como el uso de los cargadores PMAG que fabrican en la operación de captura y neutralización del buscado terrorista Osama Bin Laden les permitieron consolidarse como una empresa que tiene una gama de producto amplia, variada y eficiente.

Dentro de la misma, y a ella vamos a dedicarle estas páginas, se encuentran numerosos modelos de culatas surgidas para incidir en la mejor simbiosis ergonómica entre aquellos que empuñan un arma larga de fuego y esa herramienta, logrando que se mejoren aspectos en áreas como precisión, manipulación, sujeción o encare. MAGPUL propone una serie de opciones de lo más atractivas que permiten optimizar buena parte de las gamas de armas largas más famosas entre los distintos cuerpos policiales y militares de todo el mundo, mejorando también aquellos diseños deportivos que de ellas se derivan.

Cualidades óptimas

El hecho que los que intervinieron en la concepción y desarrollo de las culatas que aquí les vamos a presentar hubiesen tenido una amplia experiencia en diferentes cometidos dentro del entorno de las fuerzas de élite -muchos de ellos formando parte de unidades de Operaciones Especiales (OE’s)- fue muy relevante para obtener productos bien concebidos, meditados y fabricados. Sus experiencias particulares fueron aprovechadas para incidir en la mejor funcionalidad y ergonomía. Se buscó también el que la robustez del producto final, realizado en materiales sintéticos de última generación en buena parte de sus elementos, fuese la que se requiere por aquellos que tienen que combatir en las condiciones más desfavorables. Buscaron sencillez en lo que son las manipulaciones para poderlas hacer incluso en condiciones adversas de luz. Optaron por apostar por materiales ligeros y resistentes…

Todas esas actuaciones, y otras más, permitieron poner a punto en un primer momento una culata extensible muy moderna para permitir el reemplazo de los muchos modelos usados dentro de la gama de los fusiles de asalto M4/M16. Fue la militarmente designada M93, que fue adoptada por una unidad muy capacitada en OE’s dentro del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos (USMC, United States Marine Corps), núcleo que con el paso del tiempo se transformaría para ser una de las piezas claves del MARSOC (Marine Corps Special Operations Command).

Por ese motivo, fueron sobre todo usuarios estadounidenses y de las principales unidades de OE’s del espectro occidental las que conocieron las cualidades de las culatas extensibles/retráctiles de MAGPUL. En un par de minutos, como mucho, se reemplazaban las antiguas por una nueva, aportando esta última una versatilidad operativa mucho mayor y una mayor confianza entre aquellos que las tenían a su servicio.

La evolución en la apuesta de esta empresa por satisfacer las necesidades de un mercado ávido por obtener productos realmente bien concebidos y eficaces los llevaría a proponer una culata fija ergonómica, con carrillera elevable y cantonera ajustable que buscaba que el tirador de rifles de precisión encarase la óptica diurna o la nocturna de la mejor forma posible. Empleándolas, se transformaron primero distintos modelos de rifles semiautomáticos del calibre 7,62x51mm y luego otros del 5,56x45mm. En una fase posterior, se diseñaron elementos que permitían acoplar estas culatas, a las que dieron el nombre genérico de PRS (Precision Rifle Stock), también en armas clásicas de accionamiento por cerrojo, optando por ellas muchas firmas comerciales y también pequeños talleres de transformación donde surgían modelos específicos para operaciones encubiertas.

El hecho de que entre el personal de la comunidad táctica militar y policial el nombre de MAGPUL fue cobrando cada vez más reputación permitió avanzar hacia nuevos conceptos de culatas. Primero surgieron más de tipo fijo y otras extensibles para distintos modelos de fusiles de asalto en las que, como la ahora clásica y bien conocida tipo MOE (MAGPUL Original Equipment), se incorporaban elementos móviles para poderlas ajustar de forma óptima a cada necesidad o al empleo de distintos tipos de visores de puntería, se rediseñaba su estructura para poder fijar en ellas los anclajes de sujeción para las correas portafusil o se optaba por soluciones tan válidas como el rediseño de la cantonera para lograr el mejor apoyo en el torso cuando se emplean prendas antibala con gruesas placas de protección de aramidas o cerámica.

En una fase más reciente se ha apostado por culatas plegables para la familia de armas tipo AK, por culatas fijas para diferentes modelos de escopetas principalmente de corredera y por culatas rediseñadas para mejorar las capacidades de modelos de armas de asalto y de precisión originarios de compañías como H&K, FNH y otras. La evolución, en la que se han diseñado cantoneras de goma o carrilleras para algunos de los modelos ya existentes, se ha realizado de forma paralela a la introducción de distintas opciones de color que, como el ahora tan en boga FDE (Flat Dark Earth), complementasen al clásico tono negro de los primeros modelos. Han llegado también otros diseños nuevos para ampliar las opciones de venta y dar respuesta a las necesidades de los profesionales o aficionados. A las culatas de rifle de cerrojo más clásicas destinadas principalmente al entorno cinegético han añadido estos últimos años una desarrollada específicamente, con muchos elementos regulables, culata plegable y otras aportaciones positivas, para los sniper que emplean rifles de cerrojo que siguen el concepto de los del tipo Remington 700; MAGPUL no acaba ahí sus propuestas y ya trabajan en nuevos diseños de los que ya están difundiendo algunos detalles y de los que esperamos saber sus aportaciones más pronto que tarde.

Varios conceptos

Las culatas MAGPUL son óptimas para otros colectivos que deseen mejorar las cualidades y capacidades de sus armas largas de fuego. Por cierto es importante señalar que la compañía las ofrece en una configuración Mil-Spec que se adapta de forma precisa a lo que definen las especificaciones del ámbito militar y en otra Com-Spec que es más apta para lo que es más propio dentro del ámbito del tiro deportivo y dinámico.

Dentro de las opciones de mayor difusión, que como hemos indicado ya se corresponden a lo que es propio en armas de asalto que siguen la estética/concepción de la familia M4/M16 con su interesante culata extensible que permite tanto reducir el tamaño total del arma como su adaptación de forma rápida y previa al tiro a las dimensiones que son más aptas para cada uno de los que las tienen acopladas a sus fusiles, se encuentran modelos como el MOE Carbine concebido con un diseño muy robusto realizado en polímero reforzado en el que encontramos aportaciones como las formas compactas de su exterior, la palanca de regulación de fácil y cómoda activación, la cantonera de goma trasera que ayuda a afianzarla mejor en el hombro o su peso liviano que supera en poco los doscientos gramos.

Una evolución de ese diseño es la opción MOE SL-S en la que encontramos una parte superior agrandada -el diseño permite situar la cara de forma muy cómoda y natural al encarar- para poder acoger en su interior dos espacios de almacenamiento estanco que permiten acoger baterías o piezas pequeñas y ha sido concebida para inmersiones a profundidades de hasta diez metros. Aporta, como la opción MOE SL en la que no se incluye la zona estanca de almacenamiento, también un punto de fijación ambidiestro para poder, gracias a anclajes tipo QD Sling, fijar de forma cómoda todo tipo de correas portafusil.

Junto a las anteriores proponen la muy apreciada serie CTR que sobresale por su concepción general muy compacta para disminuir tanto el peso total como las dimensiones, su anclaje tipo QD y una palanca de fácil y rápida activación para poder bloquearla en una posición determinada de forma que quede mejor fijada en ella y que se evite su desplazamiento accidental durante movimientos dinámicos u operaciones en entornos urbanizados CQB (Close Quarter Battle). Su evolución es el concepto STR que incorpora dos áreas tubulares para almacenar baterías de forma estanca y un sistema de bloqueo por fricción que la fija mejor a la pieza metálica por la que se desplaza, aspecto este último que encontramos también en el modelo ACS que añade a esos tubos un  compartimento adicional para poder facilitar el transporte de otros pequeños útiles o repuestos. 

Más recientes son las culatas de la serie SGA que están disponibles para las clásicas escopetas de corredera del calibre 12 Remington 870 y Mossberg 500/590/590A1, un concepto que permite modificar la altura de la carrillera, fijar correas, ajustar su longitud gracias a varios suplementos de su zona posterior, mejorar la ergonomía por su diseño y reducir el retroceso por el elemento de goma absorbente situado en su parte posterior. Estas culatas son idóneas combinadas con el guardamanos MOE M-Lok.

Para armas en las que se busca una mayor precisión están disponibles opciones como la UBR Gen2 que incluye la parte superior donde se apoya la cara fija y la parte inferior extensible en ocho posiciones para alargarla de forma que se pueda combinar con visores ópticos y optrónicos para conseguir la mejor percepción del objetivo a batir, la PRS Gen3 en la que se ha realizado un rediseño general para conseguir la regulación óptima de carrillera y cantonera que tan útil es para aquellos sniper que manejan armas de alta precisión -todo ello en un conjunto óptimo que supera en poco los 700 gr de peso- o las PRS2 que son similares a esta última y están disponibles para armas como los HK91/G3 de H&K o los FAL de FNH.

Por último, hacernos eco de las buenas vibraciones que nos ha transmitido el diseño de culata PRO que está destinada a los rifles Remington 700 de acción corta o acción larga y a otros modelos similares que sean compatibles con ellos, una configuración que destaca por su excelente relación calidad-precio. Se trata de un chasis ligero de sólo 2,5 kilogramos realizado alrededor de una estructura de aluminio de grado aeroespacial del tipo 6061-T6 en la que se ha incorporado un pistolete muy poco angulado para incidir en el mejor afianzamiento de la mano, un encastre para poder usar cargadores extraíbles, un guardamanos donde fijar distintos tipos de complementos -entre ellos los versátiles y resistentes bípodes de patas plegables y extensibles también por ellos diseñados- o una culata plegable que, con carrillera elevable y cantonera multi ajustable, facilita tanto el transporte como la puntería. Menos sofisticada, y también mucho más económica, es la culata fija Hunter también pensada para las armas tipo Remington 700 de acción corta. Magpul es distribuido en España por aasias.com.

Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Tactical Online Agosto/Septiembre 2020

Tactical Online Septiembre 2020

Así se forman los GOLANI de Israel

Autor:   Octavio Díez Cámara Fotos:   IDF Spokesperson

Las Fuerzas Armadas de Israel, una nación que no es proclive a difundir determinadas informaciones sobre sus capacidades o realidades militares, inciden en unos estándares exigentes en todo lo relacionado a la obtención de su personal. Tienen unos elevados niveles en cuanto a la selección y adiestramiento de sus militares. Se trata de conscriptos que realizan la prestación de un servicio militar que es obligatorio para buena parte de los jóvenes, tanto hombres como mujeres.

Entre las opciones de tropas de élite que tiene el Ejército de Israel se encuentran quienes protagonizan estas páginas. Lo son por una serie de factores ligados a su historial, actividad en recientes enfrentamientos o carácter que se imprime a aquellos que forman parte de sus estructuras, una combinación que nos ha llevado a seleccionarles para presentárselos en estas páginas.

Se les llama “golani”, en referencia al mismo nombre de la Brigada en la que están encuadrado y que focaliza su actividad en lo que internacionalmente se conoce como tropas mecanizadas, unas estructuras que en su caso gozan de una muy alta movilidad y de una gran capacidad de despliegue para actuar de inmediato ante cualquier amenaza que se pueda presentar o que sea necesario neutralizar.

Gran atractivo

Muchos jóvenes israelíes, tanto hombres como mujeres, se sienten atraídos en servir en la milicia de su país y optan por hacerlo en alguna de las distintas unidades más peculiares y que tienen un carácter más aguerrido. La que nos ocupa, fundada en febrero de 1948 y siendo su primer Jefe Moshe Mann, está considerada como la Unidad más antigua de las que conforman las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y es la única de su especialidad -de Infantería- que se ha mantenido en funcionamiento ininterrumpido desde su creación. Los que en ella han servido han recibido muchas condecoraciones por haber tenido un papel clave en las distintas guerras que han enfrentado a Israel con sus vecinos.

Ese entorno histórico les ha definido en el pasado y también en la actualidad. También forma parte de lo que son el hecho que forman parte del Mando Norte o que su actual estructura, que dirige un coronel, incluye como elementos más representativos a cinco batallones de infantes que tienen como insignia representativa un olivo con sus raíces en tono verde sobre un recuadro amarillo; llevan como prenda de cabeza una gorra de tono marrón que simboliza su conexión con la tierra que buscan defender.

La obtención de personal para sus unidades se realiza buscando la mejor predisposición de ellos para alcanzar un notable nivel como combatientes y poder así responder, con la máxima eficiencia, a lo que se les pueda solicitar. Los procesos de selección, liderados por colectivos que ya tienen una amplia experiencia en esa labor, contemplan una primera fase en la que los voluntarios y los llamados a servir de forma obligatoria -las últimas cifras que tenemos es que ambos colectivos son más o menos equiparables en tanto por ciento- son agrupados en un lugar próximo a Nablus en Samaria. Allí está una de sus instalaciones de preparación inicial.

Durante ese periodo realizarán varias jornadas de interacción entre ellos y con quienes les evalúan. Se toma un especial énfasis en incidir en lo que son motivaciones grupales que les serán especialmente beneficiosas. Durante esas jornadas se les hacen una serie de pruebas dirigidas a sus cualidades físicas para valorar su resistencia o fuerza y a aspectos psicológicos en relación con hacer determinadas tareas no convencionales. Asimismo se valora su potencial de trabajo en equipo, compartiendo con otros aspirantes determinados objetivos para ver como el grupo progresa o actúa en la consecución de lo que se les pide. Es un proceso que es determinante a la hora de ver cuáles de ellos son considerados como una buena opción para lo que se les exigirá.

Casi todos los aspirantes pasan a iniciar entonces un proceso de capacitación que está considerado como uno de los más exigentes dentro del Ejército de Israel, estructura que está considerada como de las mejores de las de su tipo en todo el mundo. Dedicarán unos seis meses a temas básicos pero que sumados conforman un proceso intenso y para nada fácil. Entre otras actividades, tienen que superar marchas que van variando de intensidad en las que primero llevan mochilas muy cargadas y luego ya realizan vistiendo también la uniformidad y transportando armas; deberán hacer tablas de ejercicios físicos diarios; se les exigirá superen todo tipo de pistas de obstáculos; se esforzarán en desplazamientos de varios meses a una zona desértica con tiendas de campaña que les sirven de campamento y son la base desde la que iniciarán algunos de sus temas; incidirán mucho en lo que es el conocimiento de sus armas personales y practicarán con intensidad el tiro primero a distancias cortas conocidas y luego a otras más distantes;…, y se especializarán sobre todo en lo que es su capacitación para reacciones dinámicas contra blancos de oportunidad.

Es un periodo de gran intensidad en el que se busca que los militares sean los mejor preparados. Con ese objetivo, muchas veces se actúa para que se crezcan de cara a ser incluso mejores que los paracaidistas, núcleo éste con el que hay cierta rivalidad. Se realizan incluso prácticas de entrada a recintos donde se supone se encuentran grupos terroristas, usando botes de humo, granadas y sus armas personales en su neutralización. Al final de esos seis meses suelen llevar a cabo una marcha por carretera de ciento veinte kilómetros por la baja Galilea. Al final, recibirán la insignia que hace de los “golani” unas tropas con un marcado carácter y una gran voluntad de conseguir lo que se les ordene.

Especialización elevada

Pasan entonces a sus destinos donde se les capacitará en determinadas áreas. En los ejercicios de preparación en los que se ven envueltos los batallones de esta brigada suelen moverse para ejercitarse en todo tipo de prácticas y ejercicios hasta emplazamientos como el de Ramat Ha Golan, en el norte de su país. Es usual que incidan mucho en lo que son movimientos a pie, sobre todo en pequeños grupos, lo que les hace especialmente aptos en lo que son desplazamientos precisos por terrenos de índole variada, cualidad que les hace autosuficientes para operar por su cuenta durante varias jornadas. Sus marchas, que también incluyen otras en las que se mueven por compañías y que son de varias decenas de kilómetros para endurecerles tanto físicamente como psicológicamente, suelen hacerlas llevando voluminosas mochilas a su espalda y otros equipos que les brindan más potencial ante determinadas incidencias que se les puedan presentar.

Desde hace ya bastantes años son conocedores de las peculiaridades que implica la guerra en escenarios urbanizados, pues han tenido que actuar contra tropas irregulares en ellos. Por ese motivo, inciden de forma regular en temas que implican su proyección por diferentes medios pero en especial con el uso de vehículos de tipo mecanizado impulsados por cadenas hacia diferentes polígonos de prácticas. En ellos se tendrán que enfrentar a movimientos por calles, a la toma de casas, a trampas con artefactos improvisados (IED’s, Improvised Explosive Devices), a la presencia de francotiradores y a otros tipos de amenazas clásicas de un entorno que tan pronto puede ser hostil como aliado. De esa práctica, surgen entre los “golani” determinadas tácticas y protocolos que, como el apoyo con perros especialmente adiestrados, les hacen más hábiles a la hora de conseguir el éxito en la lucha en ciudades.

israeli soldier cover with camouflage equipment during a military exercise in the Golan Heights norhten Israel on 21 August 2012

No descuidan algunos temas que realizan con apoyos de helicópteros, pues para estos hombres ser conocedores de lo que son los protocolos de embarque y desembarque les en aeronaves de ala rotatoria puede ser especialmente útil. Algunos soldados asignados a labores de reconocimiento podrán emplearlos para sus inserciones, teniendo que saber también como apoyar en lo que son los balizamientos de zonas donde estos aterricen o despeguen.

Si lo reseñado cubre buena parte del tiempo en el que están en activo, no hay que dejar de lado que también inciden, porque para ellos la amenaza tiene un mayor nivel que para otros colectivos, en todo lo relacionado con la lucha en ambientes contaminados con agresivos NBQ (nucleares, biológicos y químicos). Es de lo más habitual que se coloquen los trajes y máscaras que les protegerían en caso de un ataque en el que se constatase esa particularidad de la guerra concreta.

Hay un amplio colectivo de ellos, adscritos a alguna de las compañías del batallón “Gadsar” o a los “Egoz”, que por sus sus cometidos específicos en lo que son labores de reconocimiento discreto en profundidad o por estar adscritos a actuar como fuerzas especializadas con capacidad de lucha anti guerrilla, se les instruye en otras áreas que van más allá de lo que caracteriza al resto de sus compañeros. En ellos, seleccionados en buena medida de quienes forman parte ya de las filas de la Brigada, se busca una mejor adaptación a operar en pequeños grupos, con mínimos apoyos o en entornos especialmente hostiles. Su preparación incide en temas que van ligados a la ocultación, los movimientos discretos, la supervivencia, la lucha contra fuerzas de mayor entidad, la utilización de equipos tecnológicos de observación, las incursiones y “raids”, y todas aquellas metodologías que les pueden ayudar a ser más letales en lo que les caracterizara. Toma especial relevancia el uso de todo tipo de equipos de comunicaciones y en determinados casos el empleo de explosivos en apoyo de las misiones propias o para frenar los movimientos del adversario.

Para acabar, concretar que en la especialización de los “golani” es relevante todo aquello que está relacionado con quienes manejan o se mueven en medios mecanizados que en su caso incluyen vehículos oruga de combate del tipo “Namer” que están realizados tomando como punto de partida la barcaza de carros de combate que han sido convenientemente modificados y que ofrecen una gran protección de los que en ellos viajan contra todo tipo de amenazas. Esa necesidad lleva a que algunos tengan que ser adiestrados como conductores, lo que dado el peso -40 ó 50 toneladas- y tamaño de los medios que usarán no es fácil. Alguno recibirá preparación para liderar a sus pelotones y hasta habrá quienes deberán formarse para realizar inspecciones y mantenimientos que permitan mantener ese material con la mejor disponibilidad operativa posible.

Para acabar, decirles que estos soldados conocen bien todas las particularidades propias de lo que es la Infantería mecanizada y se instruyen convenientemente en lo que es el traslado en blindados y sobre todo en lo que son las operaciones de desembarque y embarque, críticas en determinados momentos porque suponen un momento de transición desde una situación en la que tienen mucha protección a otra en la que resultan más vulnerables si se concretase un hipotético ataque del adversario.

Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Tactical Online Agosto/Septiembre 2020

Tactical Online Septiembre 2020